Desde mi nube y con gafitas

“Érase una vez un Ángel que del Cielo quiso bajar a la Tierra para experimentar lo que era ser humano. Adoptó la forma de mujer. Sólo bajó con lo puesto… unas preciosas gafitas que Dios le había regalado y una nube pequeña, desde donde miraba cada día todo lo que sucedía entre el Cielo y la Tierra. Sólo a través de esas gafitas podía ver nítidamente el mundo y a las personas que vivían en él. Sin ellas se sentía desorientada, perdida, pues todo se volvía invisible e incluso ella misma, ya que ni siquiera podía percibir su propio cuerpo. Esta historia está contada por ese ángel que, a través de la narración de sus peculiares observaciones, intenta representar el mundo que ve.”

Un día agarré mi media nube y mis gafitas (esas que Dios me ha dado) y fui a vivir a un lugar indeterminado entre la metáfora y el surrealismo. Desde entonces, estoy pagando la hipoteca con poemas, cuentos, relatos, novelas, dibujos, pinturas, fotografías… ¡canela fina! y otras especias.

Poco a poco o mucho a mucho, dependiendo del día, estado de ánimo y condiciones atmosféricas, suministraré género del bueno, fabricado a mano, con amor, humor y pasión.

Porque te quiero. Porque todo lo que hago es pensando en ti y con el corazón… de la única forma que sé vivir. Y estoy en ello, dispuesta a seguir haciéndolo con muchas ganas, para que tú lo puedas disfrutar. Ojalá sea así.

31 dic. 2015

LO QUE SOÑAMOS

En silencio
nos encontramos
y sin buscarnos.
Algo como el imán
con más fuerza que la gravedad
nos atrae
hacia el centro
de nuestros pechos.
Tu sonríes
con generosidad.
Esa sonrisa
no me cabe en un poema
ni plegada.
Bajo tu mirada atenta.
me detengo.
Busco sueños de tierras
y cielos,
y de ángeles,
escapándose,
con dorados sentimientos.
Un instante, apenas,
volamos juntos
y volvemos.
Fuga bella e infinita
con premeditación y alevosía.
¡Qué hermoso sería
si fuera cierto!
No, no es sólo lo que vivimos,
es los que soñamos con vivir...

Ángeles Córdoba Tordesillas ©

¡DESPEDÍOS DEL AÑO PERO NO DE LOS SUEÑOS!



28 dic. 2015

GRACIAS A TODOS

Hoy no es día de sol.

Es día de celebración,
de felicitaciones de amigos.
de buenos deseos
de corazón.

Es día de alegría
porque he despertado esta mañana.

De esperanza
porque la mejor etapa de mi vida
acaba de comenzar.

Día de emociones,
de satisfacción personal,
de reconocimiento,
de toma de conciencia,
que siempre es bueno
y nunca está de más.

Día de agradecimiento
por el cariño que recibo,
por lo bueno que tengo,
por lo malo que se ha ido...

Pero siendo un 28 de diciembre...
no es día de sol.

Desde este rincón del mundo
¡EL SOL LO PONGO YO!


Ángeles Córdoba Tordesillas



DÍA DE INOCENTES

ANTES DE ANTES

Antes de yo nacer, resulta que no existía nada.
Solamente dos hermanas mayores.
Así las llaman. 
No había mundo ni gente dentro.
Todo se formó después.
La historia es inventada.
A Dios gracias que nunca la creí. 
Los campos decorados naturales, y el sol, y la luna, atrezzo.
Nada de mar ni de estrellas.
Nadie habló nunca de arte ni de deporte, 
Nadie pedía a su jefe vacaciones en agosto.
No se habían inventado los meses ni los calendarios.
El doctor dijo:

Es niña, tercera y fea ¿qué hacemos con ella? 
-¿Se mueve?-Preguntó la tía por parte de padre.  
-Como una ardilla perpendicular en plena vorágine de búsqueda de alimento.
-Entonces tendrá desparpajo...
-Algo. Pero es más chiquitita que un trocito de mantequilla. 
-Entonces, también será escurridiza. A ver si es pequeñita pero bien aprovechada y todo, en ella, va a ser pasión por la vida. -Dijo la comadrona con intenciones animosas. 
-¿Usted conoce algún caso así?-Inquirió el médico.  
-Algún caso he conocido, sí. Y será inocente, supongo.-Añadió ella. .
-Eso está garantizado.-Asintió el doctor 
-¿Tendrá algún talento?- Quiso saber la monja, con el rosario entre las manos y dispuesta a rezar el Ángelus. 
-Bah, no lo creo. Tiene pinta de ser un zote.-Respondió el doctor, presumiendo de dotes de adivino.-
-Vaya.-Se lamentó la religiosa con cara de resignación.
-Bueno… ¿Entonces qué hacemos?-Interrogó de nuevo. 
-Lloremos. –Sugirió la maniquí parturienta; no estaban inventadas las madres. 

Pero aún no se habían sembrado ni las alegrías ni las penas y no habían crecido las lágrimas...

Ángeles Córdoba Tordesillas. ©


Retrato de MIS GAFITAS.
(Agradecimiento especial al autor de este monigote con gafitas y alas)  

26 dic. 2015

CUANDO ERA POBRE

Antes era tan pobre
que no tenía una sonrisa al despertarme
cada mañana.

Era tan pobre
que creía que el cielo no me pertenecía,
ni el campo, ni los caminos…

Y era tan pobre, tan pobre, que creía que lo era.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado. 

25 dic. 2015

VESTIDA DE AIRE

Quiero vestirme de aire, para ti,
y desnudarme de ir desvestida.
Para pesar menos, doler menos, amar más.
Ser como el ala de un ángel aventurero
y que mi aventura sea tu cuerpo.
Tus caricias seculares y tus besos,
las plumas que han de arroparme
sobre este vestido etéreo.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


¿QUÉ ES UN REGALO?

El regalo es darlo.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©



24 dic. 2015

NOCHE DE PAZ

Misericordia significa
que Dios pone su corazón
sobre nuestras miserias.

Esta noche, y cada noche
de nuestra vida,
que duerman los rencores
y la misericordia se despierte.

Cada  ser humano es tu hermano.

El Amor Niño nace,
año tras año,
y en nuestro interior
momento a momento,
para recordarnos
que somos PAZ

Ángeles Córdoba Tordesillas ©



23 dic. 2015

CESTA DE NAVIDAD

Mis gafitas y yo hemos colocado dentro de unas cestas un montón de sorpresas:

Colores y canciones. Sonidos e ilusiones. Notas musicales sueltas para sazonar al gusto. Planes sin escaparate. Muchas esperancillas rellenas de alegrías. Salud a raudales y forrada, para amortiguar los golpes de efecto y emocionales. Cariños y mimos, para los adultos-niños. Los que aún creemos en lo mágico, en lo sobrenatural, en lo fabuloso. Las distribuyo sin sorteo previo. ¡A ti te toca seguro!

Tengo versos especiales navideños, cuando quieras te los suelto. Van sin empaquetar, cuídamelos, si no es mucho pedir. Románticos unos cuantos. Dulces como sonrisas con destellos de aguamarinas, ésas que te calan el alma. En fin… que me parezco a la Caperucita cuando va de visita a casa de su abuela pero sin caperuza y sin abuela, porque modestia no tengo.

Gracias a todos los que nos seguís, por seguir siguiéndonos y deseando que sigáis haciéndolo.

¡FELIZ NAVIDAD!

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


LO LLAMAN AMOR

Fue muy fácil comenzar a amarte.
Y es casi imposible dejar de quererte.
No sé qué cura tendrá esta locura.
¿Y lo llaman amor a dicha tortura...?

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


20 dic. 2015

BUENOS DÍAS Y QUE LO SEAN

Preparada para afrontar lo que venga.
Desenvuelvo la mañana.
La luz del día la reparto.
Y en algún lugar,
coloco la esperanza, consentida siempre,
buscando el rincón más alegre de mi casa.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado. 

19 dic. 2015

ESE LUGAR QUE TÚ SABES

Donde nace el sentimiento, donde se refugia.
En la guarida donde se esconde.
Donde crece sin tú saberlo.
Donde adquiere identidad propia,
Importancia, altruismo, generosidad.
Sin derechos ni deberes.
Donde accede a peticiones ajenas.
Donde concede los deseos.
Donde convierte la nada en milagro.
Donde se precipita, se desentraña,
rebosa por los cuatro costados del alma,
se aparea con el dolor.
Donde construye su nido, como las cigüeñas.
Blanco y puro como la nieve
pero cálido como una mañana de verano.
Ese lugar que tú sabes,
te está esperando.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


18 dic. 2015

ASÍ COMO ASÍ

A pesar de que nunca estuvimos piel con piel,
ni anduvimos los mismos caminos,
al pasar a tu lado, siento mis aves migrando
a los países cálidos de tu corazón.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


17 dic. 2015

LA CARTA

Querido primo segundo, por parte de padre:

Por aquí todo bien, a excepción de algún problemilla de poca importancia, nada que deba preocuparos.

He contratado los servicios puntuales de una escribidora, por eso de no saber juntar tres palabras seguidas en el papel, pues ya sabes que lo mío es el oficio de la carpintería. Por esta razón, no podré explayarme a mis anchas, como sería mi deseo, en esta misiva, que será por tanto más sucinta que nunca, ya que la señora que ha venido hoy a realizar este labor, es su primera vez conmigo y tengo poca confianza con ella, tirando a nada, porque a la otra agotada la dejé de tanto escribir -ya sabes cómo me engancha esto de las letras que hasta estoy pensando, muy en serio, comenzar a aprender el gracioso arte de la escritura-.

Mis hijos se crían fuertes y sanos y bla bla bla. Madam Nicolasa, que así se llama la escribidora, dice que se cansa, que todavía no ha almorzado y ya son las tres, así que iré terminando.

Ah y dile a quien proceda, que lo que estoy tomando no es anís, sino una limonada dulce y natural, pues soy abstemio y ando con algo de gastroenteritis -el hábito del tabaco continúa- así que, a pesar de mi semblante, de amodorrado nada. Y a los admiradores de esta maravillosa pintura en la que me encuentro, que me gustaría saber si les asombra, tanto como a mí, la magistral técnica del autor, el color y textura de la madera de estas sillas, sus respaldos, esas tachuelitas (remaches)... con lo difícil que es conseguir esos efectos, cualquiera que tenga algo de experiencia con los pinceles, lo sabrá.

Se despide de ti, con el mismo cariño de siempre, y con su puño y letra -firmar si sé, no vayas a creer... - el que suscribe.

Recuerdos afectuosos al resto de la familia… Y todo esto en francés, porque estamos en La France, de principios del siglo veinte, y no en España. Dos besos bien dados te envío aposta y postalmente,

Postdata:
No te adjunto emoticono feliz, porque todavía no se han inventado.


Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Jean Béraud. (France  12-1-1849/1936)

UN "TE QUIERO"

¿Qué es un "te quiero"?
Un verso libre que no necesita poesía.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.

16 dic. 2015

LO INOLVIDABLE

Ni el amor ni el dolor se olvidan.
No existe amnesia de corazón.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado. 

LA CLARIDAD

¿Qué es la claridad?...
La que transforma el miedo en amor.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.

15 dic. 2015

LUTO POR UNA PENA

¿Qué hago con esta pena...
que se trastorna hasta la locura,
se desborda,
se enoja y enajena,
con su corazón de amante
y sin ser participio del verbo amar?
¿Qué hago, dónde la escondo…
para que no me queme las entrañas,
ya al rojo vivo,
que no caben tantas
en el armario de los años?
Ahora,
entre dicha pena y las desdichas,
quiero reírme y me tienen de luto
sin morirse.
Por lo querido, tal vez llorase,
no por ellas, que me inquietan
y me roban el destino de mis sueños
y no mueren, sólo nacen.
Pero no mueren… si no nacen.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


14 dic. 2015

CARTA DE AMOR, BREVE

Amor mío:
Qué frío hace fuera de ti.

Ángeles Córdoba Tordesillas. ©


Pintura hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.

13 dic. 2015

MADRIGAL

Bailemos lento.
Cerca.
Quiero verte.
Saber, sentir, cómo respiras.
Quiero dejarme llevar
por tu aliento.
Que sea él
quien marque el ritmo.

Ángeles Córdoba Tordesillas. ©


11 dic. 2015

INDISPUESTA

Se mareaba en coche, en barco, en avión, en tren y hasta en los ascensores. Fernanda, conocida por su familia y amigos como "La vomitillos" no se subía ni a la noria de las ferias de su pueblo, pringaba hasta al más pintado.

Quise hacerle un contrato para protagonista de un relato largo, porque me interesaba su caso a nivel impersonal, pero como debía viajar hasta Madrid, para firmarlo -entonces eran otros tiempos y la tecnología no estaba tan avanzada, no había más remedio que personarse para cualquier requerimiento- pues no aceptó. Objetivo frustrado. Así que hablaré de los medios de transporte para viajar por nuestro país y otros lugares del mundo:

Dicen que lo más seguro es el avión, ¡mira tú!… Quién iría a pensar que ir por los aires daría más garantías que sobre tierra firme y bla, bla, bla... Dichosa Fernanda... Brrrr… ¡sus muertos!

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Ilustración hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.

10 dic. 2015

MI PUERTA

Abriste mi puerta suavemente,
no la cierres de un portazo.

Ángeles Córdoba Tordesillas. ©


Fotografía hecha por mi amigo Sebastián Rosell Ramírez. (Gracias por cedérmela)

¿ERES UN TRIUNFADOR?

Si te despiertas con ganas de abordar tu plan de vida.
Si estás satisfecho con las lecciones que vas aprendiendo
y lo proyectos que realizas.
Si el perdón tiene un lugar privilegiado en tu hogar
y la alegría convive con la esperanza.
Si dejas que el corazón te guíe en tus sueños.
Si el agradecimiento habla por tu boca.
Si las decisiones que tomas son justas y ecuánimes.
Si has puesto amor en cada cosa que has hecho, durante el día
Si al final de éste, eres capaz de sincerarte contigo mismo.
Si antes de dormir tu conciencia y tú estáis en paz,
puedes sentirte un verdadero triunfador.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fragmento del "Triunfo de Galatea" de Rafael. (Renacimiento)

¿QUÉ ES LA MEDITACIÓN?

La vida sucediendo, libre de las riendas de la mente.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©

(Felicidades, Prem Rawat)



7 dic. 2015

SI ME AMASES

Si me amases,
sabrías que no soy el pez que pescaste,
ese pequeño que mordió el anzuelo,
sino la red.
No soy la voz callada del silencio
aunque no hable, y no diga,
sino el grito de la esperanza.
La fértil pregunta devastada,
humillada, túmida, lánguida,
que no exige pronta respuesta.
No la brisa del mar,
entrando por la ventana.
Que mis heridas aún sangran.
Que llego descalza,
con los pies doloridos,
y el sudor baja por el precipicio
de mi frente asustada, aterrada,
como por mis mejillas, mis lágrimas.
Que mis huellas se entierran
en la profundidad del pasado,
tal que arenas movedizas,
que me impiden avanzar.
Que vengo cansada
de luchar con los engaños,
las envidias, los abandonos,
las injusticias…
Si me quisieras,
como yo te quiero,
calmarías el agitado viento
de mi aliento.
Detendrías el temblor de mis manos,
acunándolas entre las tuyas.
Y serías el remanso de paz,
en las noches nuestras,
que necesito,
y que no te pediré.
A pesar de que me caiga
al llegar a la puerta de tus brazos,
rendida de realidad mundana.
Porque yo nunca pido.
Yo sólo amo.

Ángeles Córdoba Tordesillas. ©


Edward Hopper (Room in Brooklyn-1932)

ÍDEM

Ídem.
Sobre la cuerda floja de un amor inestable,
mantuve el equilibrio, sin tenerlo,
con el peso del sentimiento, profundo, sincero.
Yo digo ídem.
Ídem, a que nada es comparable a aquello que surgió,
manifestación divina de dos almas humanas.
Ídem a la soledad que arrecia y atraviesa,
produciendo taquicardias.
A ciertos temores brotando
y escalando la montaña del futuro,
yo digo ídem.
Y poco más puedo decir.
Tan lejos te fuiste, nos fuimos, 
que no me oirás 
aunque grite.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


ESTRELLA FUGAZ

Lo mágico de una estrella fugaz, no es su brillo sino su fugacidad.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©



5 dic. 2015

FIESTA PRIVADA

Y darte vida con mi vida.
Acunar al anochecer entre los brazos.
Susurrarle una oración,
hasta que duerma profundamente
y sueñe nuestros rostros.

Sentimiento de carne y hueso.
Piel y anhelo.
Devoción.
Sublime encuentro.

Y mientras… bailo,
bañada por tu mirada,
festejando ese amor
en el que somos residentes.   

Ángeles Córdoba Tordesillas. ©


AÚN EXISTO

De estar encogida
se me hace largo el día.
La tarde se extiende hasta la noche,
la noche hasta la mañana.
No disiento de nada, no hago ruido.
Encogida, sin ocupar espacio casi,
para que no se entere la muerte
de que aún existo…

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


4 dic. 2015

UNA SEÑORA INDEPENDIENTE Y DIFÍCIL DE CONQUISTAR

La Libertad tiene vida propia.

Ángeles Córdoba Tordesillas. ©


Fotografía hecha esta misma tarde, con estas gafitas que Dios me ha dado.

3 dic. 2015

PENSAMIENTO AUSENTE

Escondida en tus labios y en tus dedos.
Entre las voces de la ternura acariciada.
Que no aparezca, a pedir nada, el desconcierto
que sigiloso,
se asoma a la baranda de la desidia,
y saluda educado al destino
cuando pasa por delante.

Me haré la dormida,
sólo para preservarte en mis pensamientos.
Voy a seguir los ecos de tus latidos,
noche a noche...
después de abandonarme a mi suerte,
justo detrás de tus sueños.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Obra de su autor.

EL DÍA DE HOY

¿Sabes qué día es hoy?

El día de sentir, de perdonar, de agradecer...
Hoy es el día de amar.
Todos tenemos alguna discapacidad
que nos impide ser totalmente capaces
de vivir con conciencia, dicha y verdad.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©
(Día Internacional de las personas con discapacidad)

Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.

LA COARTADA

-A ver, demuéstrenos que usted no es políglota y no fue, por tanto, el atracador que en cinco idiomas, en la joyería de la esquina, exhortó al dependiente a que subiera las manos y demás, para terminar robándole todo lo “robable” y largándose con el botín.
-Porque yo no sé decirlo más que en uno, miren:
¡Las manos arriba, deje el móvil sobre el mostrador, no haga ningún movimiento extraño y con suerte saldrá vivo de ésta!
-Nos ha convencido, puedo irse.
-Merci.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


LA CONFIANZA

La confianza es la doctrina del corazón.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©

(Felicidades, amiga. Te quiero)




2 dic. 2015

SINCERIDAD CORRESPONDIDA

Que me perdone tu estampa, no sé, no contesto.
Soy una más por estos mundos.
Territorios ocupados por seres humanos.
Manos restringidas a la creatividad.
¡Cuánto desaire preso!
No me prepares el desayuno esta mañana,
que no me levanto a ver pasar las fuentes de cerca.
Tengo ya ganas de que llegue el invierno
con sus aguaceros por encima de mi cama
y su musgo bordando mi almohada,
para no tener que hacerlo yo todo.
Soñar es fácil… no tanto vivir despierto.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


1 dic. 2015

CON TODOS LOS GASTOS PAGADOS

Sarita y Julio estaban la mar de contentos porque irían al mar ese otoño en viaje de regalo de concurso de radio y con todos los gastos pagados. No les importaba si había mosquitos trompeteros o cualquier otra especie de insectos o tiburones. Lo único que pretendían era vivir el momento, como les había recomendado su hijo, Ernesto, un constructor muy honesto.

-Qué maravilla de playas, Julio, y con todos los gastos pagados. Estoy que no me lo creo. Pellízcame a ver si estoy despierta…
-Mujer, ¿para qué quieres que cometa semejante violencia de género, si está claro que estamos soñando pero despiertos?.. ¡Figúrate, con todos los gastos pagados!
-Ni eso puedo pedirte, por Dios bendito... A un pellizquito cariñoso me refería, nada más, que todo te lo tomas por el extremo oriente y no se bromea con esas cosas. Anda, hazme entonces una carantoña u otro numerito de ahogarte en medio del océano, como hiciste el pasado verano, cuando estuvimos en Torrevieja, sin gastos pagados, que me hizo tanta gracia que aún me duelen las costillas de reírme, pero por la otra punta.
-Tengamos las vacaciones, con todos los gastos pagados, en paz, Sarita. Hay mucho que disfrutar, no es momento de sacar todo tipo de registro ni de persecuciones paranoicas.
-Tienes razón y mucha. Y por una vez te la voy a dar. Me tomaré el resto del tiempo en este paraíso, con todos los gastos pagados, como si fuera una fiesta cada día y así cuando volvamos y le contemos a nuestro hijo cómo ha ido, podremos decir que bien y no engañarle que a él no le gustan las mentiras.
-No, señor, no le gustan. Ha salido en eso a mí.
-¿Quieres decir que yo miento, Julio?
-No precisamente. Pero soy mucho más sincero que tú, de aquí a Lima, incluso con todos los gastos pagados.
-De aquí a Lima se dice cuando uno está en España. Aquí esa expresión se queda corta porque estamos en Isla Margarita y más cerca de Lima de lo que piensas. Tendrías que sustituirla por ejemplo por “de aquí a Londres”.
-Va a ser lo que tú digas… pues mira de aquí no me muevo ni con el pensamiento que tenemos todos los gastos pagados. Ahora debemos pensar en qué queremos gastar lo que podemos gastar, porque dado lo poco acostumbrados que estamos al gasto superfluo…
-Es verdad, casi me olvido, menos mal que me lo has recordado ¡Qué suerte la nuestra, con todos los gastos pagados que viajamos! ¡Lo vamos a pasar genial!

Ángeles Córdoba Tordesillas ©






UNA PLUMA

Una pluma no vuela, sólo se la lleva el viento.
Quien vuela es el ave.
No te conformes con una de mis plumas…

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


BUEN HUMOR Y ALEGRÍA

Hago broma con la vida porque la vida es eso.
Es locura, jolgorio, despiporre, travesura…
Se burla de sí misma mientras tú la respetas.
Poemas y relatos con humor e ironía.
Pasearla por calles de la mordacidad y del sarcasmo,
algunas veces, también es pertinente.
Porque la vida se contenta como puede, como sabe.
Le hace feliz que tú lo seas, en su generosa forma de ser.
Aunque sea imitando su proceder, sus hábiles gestos.
Porque parodia, chiste, sketch... o cómico amanecer,
la vida es eso.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


30 nov. 2015

A BUEN RITMO

A ritmo lento.

Que la pasión y el juego
fluyan, interminables,
como aullidos
de lobos hambrientos…

A ritmo de estrellas,
de luceros, de mares
y galaxias
en movimiento.

Al ritmo que llega
besa y pasa.

Amémonos,
a nuestro ritmo.

Sin tener en cuenta el tiempo,
siempre ajeno
al amor y otras danzas.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©





ABRAZANDO LA VIDA

Renacer cada día.
Abrazar cada momento.
Amar sin detenerse,
sin cuestionar,
sin juzgar, sin retrocesos…
Renacer y abrazar.
La vida está para ser amada.
Es su instinto maternal
lo que me enternece.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Obra de su autor.

29 nov. 2015

SOBRE LA PUREZA

Puede que sea cierto que el corazón se mantiene puro, cual bebé, en el seno materno. Para ser después niño de vivos deseos, de juegos inocentes, risueños, no hirientes. Luego a la vez, cazador y presa, en su futuro de adulto.

Pero dentro, ese corazón latiendo…

¿Será verdad que se conserva algún residuo de pureza no perecedero antes de la muerte?

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


28 nov. 2015

RAMAS

Ramas desnudas.
Tan dignas sin sus hojas
como vestidas.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.

EN BUSCA Y CAPTURA

¡Detengan a ese sticker... me ha robado el corazón!

Ángeles Córdoba Tordesillas ©



AQUÍ

Aquí sentada, respirando…

Me aferro a un suspiro de magia,
a un hálito de fantasía.

Las estrellas entran en la morada del alma
Luciendo, con sus destellos plateados,
sobre la cumbre de la esperanza,
iluminando otros sueños.

Renunciar a más ya no puedo o no sé.
O no sé y no puedo.
Tú has sido mi jardín.
Mi luz en las noches.
Mi agua en el desierto.

Y me aferro a la memoria
ondulante
que pasea revoltosa
entre mis miedos,
con tu sonrisa en sus manos.
Como si eso me fuera a traer alegría,
o la dulce danza de la paz.

Me aferro a la sombra de la nada.
Porque eso es lo que me queda
después de verte partir…

Y sé que no es bueno aferrarse
ni para el corazón un consuelo.
Lo sé.

Aquí… sentada… respirando…


Ángeles Córdoba Tordesillas ©


27 nov. 2015

CON LA ALEGRÍA HEMOS TOPADO

Por un suceso cualquiera, tal día como hoy, entró el Agobio, soltero todavía y mal vestido,  por la puerta de la casa de la Alegría:

-¿Qué me traes ahí, esa cara compungida como ninguna, cuando blanca está más bonita, del color de la luna?
-Es que estoy todo arrebolado y de paso, enojado.
-Dime tus quimeras, carencias o vertientes del alto Ebro, vida mía, no me dejas otro remedio que entenderte... y de forma gratuita.
-¡Qué gran consuelo eres, Alegría!
-Es que me temo que si no lo hago, me vas a dar el día.
-Ven acércate a mi corazón y te susurro mi canción.
-De eso nada, monada, que me contagias la apatía. Haré lo que pueda pero desde aquí mismo, que todavía tengo que preparar el almuerzo. Te echo una sonrisa para que te vayas contento y déjame que siga con mis remiendos… todos los necesitan. Son como mimos pero llenos de colorido extra.
-Pues confiar en ti quería. Es que no veas qué mañana llevo… todos los bosques se vuelven contra mí y se me encogen.
-¡¿Pero qué dices, qué bosques son esos?!… de mala calidad, como poco. A ver si te han tangado donde quiera que los hayas comprado.
-Pues de hayas se trata, precisamente. ¿Qué sabes del tema, exactamente?
-¿Un bosque de hayas?  Pues ve y que te lo cambien por otro de robles, son más elegantes, y mucho más nobles, y no te encogerán ni el corazón. Di que vas de mi parte. No te pondrán pega alguna y si lo hacen, no les paso ni una de aquí en adelante.
-Gracias por tu consejo, Alegría, vaya cómo te esmeras con tus enemigos… me has alegrado el día. Qué afortunados pues, tus amigos, que se llevarán tus mejores consejos envueltos o puestos, o sea la mejor parte de este cuento.
-¡Con Dios, Agobio vecino! a ver si se te soluciona eso y no te veo en un año o en un siglo.

Desde luego… es que no sabe una cómo hacer ya, para seguir la corriente a esto locos de tornillos flojos, sin sistema de conducción eléctrica alternativa ni agua corriente. El caso es que se vaya dando saltos y que me deje con lo mío. Tan feliz que está una y ni asomarse a la puerta puede, sin que le venga alguno con una monserga de aúpa. ¡Vaya, con su bosque de hayas!… Anda, anda, que siempre tenemos una excusa para sentirnos mal. Haya querido la vida que se vaya y no vuelva, aunque sea sin su mala sombra, nunca más.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


La alegría de vivir. Henri Matisse. (Francia 31/12/1869-3/11/1954)

26 nov. 2015

TU NOMBRE

Tu nombre.
Es la primera palabra que pronuncio al despertar.

Tu nombre.
Es la primera palabra que pronuncio al nacer,
cada día.

Tu nombre.
Es la última palabra que pronuncio antes de dormir.

Tu nombre.
Es la última palabra que pronuncio antes de morir
cada noche.

Tu nombre…
Tu nombre…
Tu nombre…

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


25 nov. 2015

MARATÓN TELEVISIVO

Uno, dos, tres, algo para picar, cuatro, cinco, una escapada al servicio, seis, siete... Otilio terminó con un dolor de cabeza terrible, viendo tanto programa seguido de televisión. Era sábado y tenía que hacerlo. Era el ritual acostumbrado para no pensar. Qué maravilloso era estar vivo, pese a todo…
  
Hubo un tiempo en que compartía piso y vida en pareja con Sabrina. Hacían proyectos que nunca habrían de realizar. Pero, aún así, era fantástico tener con quien imaginarlos. Los fines de semana, juntos, eran una delicia. Los echaba de menos pero… intentaba no amargarse la vida por culpa de la decisión precipitada de ella. 

Se dijo así mismo que era estupendo ver siempre las cosas de forma positiva. Sí, era hombre afortunado por ser así. 

Y al día siguiente, ¡la final del partido de fútbol! Podría pedir una pizza y algunas latas de cerveza. Estupendo, no tendría que fregar un plato… ya no quedaba ninguno limpio de la vajilla completa. Todo era formidable... nunca entendería porqué ella se marchó. Lo que se estaba perdiendo… Otro hombre como él, no lo iba a encontrar fácilmente. 

“Desde luego, a las mujeres no hay quién las entienda. No saben lo que quieren. Y pese a mi probada esterilidad, siempre podríamos adoptar, si se le hubiera encaprichado ser madre; como cuando se le metió entre ceja y ceja, matricularse en la universidad para hacer una carrera, así, a sus treinta y tantos, y se lo permití, sin problemas. Abierto, como soy, al diálogo en pareja... En fin, mejor es no seguir dándole vueltas al tema, no me lleva a ninguna parte.

...Y teniendo un futuro profesional asegurado. ¿Quien podía decir eso, en tiempos de crisis? Con un puesto estable, de enterrador. Con las ventajas de trabajar para el Estado. Menudo chollo soy yo… Podía ofrecerle una estabilidad económica, una seguridad; siendo mujer tan insegura para todo, como era ella…  

Cada vez que recuerdo que decía que la trataba como a una perra, sólo porque le hacía recoger mi ropa interior con los dientes para echarla a lavar, es que me entra una mala leche impresionante. ¡Nada más era un juego inocente! Nunca entendió mi sentido del humor… Y de la noche a la mañana, se larga... Total, porque algunas veces se me fue la mano... 

Que no tenía detalles, decía… y la trataba como a una princesa. Y todo le parecía poco. ¡Si hasta le regalaba coronas de flores estando viva… aún…! ¡¿Qué más quería que hiciera por ella?!” 

Ángeles Córdoba Tordesillas ©