Desde mi nube y con gafitas

“Érase una vez un Ángel que del Cielo quiso bajar a la Tierra para experimentar lo que era ser humano. Adoptó la forma de mujer. Sólo bajó con lo puesto… unas preciosas gafitas que Dios le había regalado y una nube pequeña, desde donde miraba cada día todo lo que sucedía entre el Cielo y la Tierra. Sólo a través de esas gafitas podía ver nítidamente el mundo y a las personas que vivían en él. Sin ellas se sentía desorientada, perdida, pues todo se volvía invisible e incluso ella misma, ya que ni siquiera podía percibir su propio cuerpo. Esta historia está contada por ese ángel que, a través de la narración de sus peculiares observaciones, intenta representar el mundo que ve.”

Un día agarré mi media nube y mis gafitas (esas que Dios me ha dado) y fui a vivir a un lugar indeterminado entre la metáfora y el surrealismo. Desde entonces, estoy pagando la hipoteca con poemas, cuentos, relatos, novelas, dibujos, pinturas, fotografías… ¡canela fina! y otras especias.

Poco a poco o mucho a mucho, dependiendo del día, estado de ánimo y condiciones atmosféricas, suministraré género del bueno, fabricado a mano, con amor, humor y pasión.

Porque te quiero. Porque todo lo que hago es pensando en ti y con el corazón… de la única forma que sé vivir. Y estoy en ello, dispuesta a seguir haciéndolo con muchas ganas, para que tú lo puedas disfrutar. Ojalá sea así.

30 ene. 2015

EVASIÓN DE LA CAPITAL

Besos a tu corazón envío
a través del aire,
para comenzar el día.

Y mientras no sé nada de ti,
pendiente estoy
de esos pensamientos traviesos
tipo Zipi y Zape
que van y vienen,
sin orden ni concierto.

Con intenciones
de desubicarme del ambiente,
te transportan a mi lado,
mientras compro en el súper
o me cepillo los dientes.

Esta oferta está bien… pienso.
¡Oiga, no se me cuele
que soy mujer enamorada
pero con los pies en el suelo!
seguramente…

Pues mire bien dónde pisa
porque, aunque usted crea
que es en tierra firme,
en realidad…
levita.

Ángel C. T. ©2015 

ESA MUJER DE PELO SUAVE COMO EL ASTRACÁN



A Raimunda, la despidieron del trabajo porque se le quedaban los ojos en blanco. Esto era problemático trabajando en publicidad y teniendo que tratar a diario con los clientes. Le sucedía, nada más, cuando algo le extrañaba pero lo malo es que casi todo le extrañaba, menos las úlceras pépticas de su vecino, el guapo,  a las que, actualmente,  saca a pasear cada tarde para que hagan sus necesidades, cobrando poco por tarea tan grata. Ambas menean el rabito cuando la ven, a modo de saludo. Un verdadero encanto... bueno, dos.

Si hablamos de intereses, no le interesaba la conquista del espacio sideral, prefería las rosquillas caseras y los zapatos cómodos porque tenía callos hasta en la esperanza, la mujer… aún sin canas… pero todo llegaría. Eso sí, sus patitas de gallo bien puestas que le cantaban el quiquiriquí cada mañana. Detalle sin importancia, no se la demos, pues.

Dormía en un rodapié del pasillo de su casa, para que sus pies pudieran descansar óptimamente del baile africano “de los chinitos marroqueros”. Era piscis de signo zodiacal. Sería la principal razón de que siempre anduviera escamada… Nunca lo sabremos.

Muy cariñosa y comprensiva pero no amiga de sonreír a los extraños; y ya he dicho que le parecía extraño casi todo. Era una gran tímida con sueños libidinosos.

Estoy por juntar a estos dos, -al tal Serafín, deseoso de emparejarse, con ella- o esta historia con aquélla última de "vidas sencillas" (si no la has leído , vete corriendo a leerla... ¿a qué estás esperando? Bueno... en cuanto termines este relato).

Tengo la impresión de que estuvieran hechos el uno para el otro, qué quieres que te diga ¡Qué tortura por dios y por los ángeles guerreros sin patrimonio histórico ni cultural! Por un lado, Serafín, con problemas cardiovasculares, laringitis de tanta corbata regalada, de nudo apretado como le gustan a él, pero hombre honesto y con corbata, creo que esto ha quedado claro como la luz del mediodía, -no libra los fines de semana, sin embargo, a ver cómo lo hago- y de otra parte, Raimunda, romántica, mujer madura, comprometida con el arte y la pobreza -van de la mano- pero dispuesta a romper el compromiso si llega algo más caótico todavía, como bien podría ser Serafín del alma mía, -me ha salido rimera la niña- Libra todo el rato… fines de semana también. Pero piscis, piscis por Dios, no confundamos conceptos. Ya me veo, cual sacerdote, en tierra, o capitán de barco, en alta mar: “¿Fulanito, quieres por esposa a… y tal y cual, hasta que la muerte os despegue al uno del otro?”

Solamente tengo que apañar un encuentro precipitado o no… quizá alquilando algún precipicio cercano. O podría idear una trama para que algún amigo común los presentara… Sería difícil, ambos solitarios e instigadores de programas de debate como televidentes… ¿Y hacer una fiesta del pijama? No. Me esperaré a ver si tengo una idea brillante, de esas que hacen encender la bombilla voladora sobre la cabeza.

Como decía Escarlata O’Hara, ya lo pensaré mañana... o pasado.

Además, no tengo prisa ninguna… el relato es mío y puedo acabarlo cuando quiera. Buenas noches.


                                               FIN PROVISIONAL… (Con Serafín, lo será).

QUÉ TERNURA

Sólo los dos.
La vaca y su ternero…
una familia.

Ángel C. T. ©2015


Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.

NAVEGANTE

Navegante perdido
en la marea de mi hechizo,
rema, antes de naufragar,
que no hay tempestad que pueda
hundir ni un barco velero,
si se rema con esmero
y a la par… dos corazones.

Ángel C. T. ©2015

29 ene. 2015

COSAS IMPOSIBLES

Hay cosas imposibles de evitar.

Como el retroceder
ante un peligro inminente,
defenderse o escapar.

Tan imposibles,
como resistirse a tu magnetismo,
no sentirse triunfadora
por conquistar tu territorio,
o galardonada,
con el mejor premio,
por ser la número uno
en tu corazón.

Cosas imposibles,
tanto… como no invertir
todos mis ahorros amorosos
en la cuenta de nuestros sueños.
En ése que, poco a poco,
vamos construyendo
con confianza, respeto
y buena comunicación.

O irme a dormir,
sin repetirte
lo importante que eres para mí.
Lo feliz que me hace
tu presencia en mi vida.
Lo que te quiero...
porque te quiero.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía hecha, esta misma tarde, con estas gafitas que Dios me ha dado.

28 ene. 2015

EL POEMA TUYO, DE CADA DÍA

El poema tuyo, de cada día,
te lo doy, también hoy,
para que no te falte ternura ni atención.

Que llegue como una lanza,
amable y certera,
hasta donde estés.
Y que atraviese tu corazón,
suavemente.

Porque mis manos no alcanzan
a acariciarte a distancia.
Porque mis labios no pueden besarte
ni contagiarte su pasión.
Porque no llega mi voz
a aclamarte, ni a susurrarte,
te quiero, te amo,
dulcemente, al oído.

Para que donde no esté mi presencia,
esté mi sentimiento.
Suspiro y termino.
El poema tuyo, de cada día,
te lo doy.
Tómalo, tuyo es.
Mío, no.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


27 ene. 2015

AMOR COMPARTIDO

No es mediocre el acento
en nuestro romance
a borbotones.
No es mediocre, confieso,
que no sé, no ponerlo.
Ni es metáfora el querer
contemplar tus silencios.
O desear compartir,
tus anhelos privados.
Y tal vez arrancar
tus temores,
arraigados,
como árboles pegados
a la tierra madre
o agua a los mares.
Déjame ser espectadora
de tu renacimiento
cada día,
a la vida, al amanecer
de este amor
compartido.
Creo que no es pecado
ni nada de eso…
Yo no necesito príncipes
que desentrañen sapos,
ni hechizos ni sortilegios,
más que los de tus besos
y algún que otro abrazo.
La mejor manta
para arroparme.
Ya voy teniendo sueño,
mi amor,
y ganas de soñarte...
Creo que es la hora
de acostarse.

Ángel C. T. © 2015 

LA REVISIÓN MÉDICA

-Mañana me toca la revisión, con ese médico tan atractivo. La última vez que me auscultó  y después me tomó la tensión, la tenía por las nubes.  Espero que esta vez lo haga al revés.
-¿Y eso por qué’
-Mujer, ¡¡¡porque me pone a cien!!!


Ángel C.T. ©2014

25 ene. 2015

LA ESTORNUDADORA

Tengo una vecina que cada día, sea miércoles o domingo, de cada mes, de cada estación del año, durante todo el año, a la misma hora, a las siete cuarenta y cinco de la mañana, variando solamente con el cambio de hora -que entonces se retrasa o adelanta una- estornuda diez veces consecutivas, con un intervalo de cinco segundos, entre estornudo y estornudo, y una duración de éste de, exactamente, tres segundos. Es decir, cada veinticuatro horas, ella utiliza más de un minuto (1’15”) en ejercer un derecho totalmente lícito y legal, por tanto, no denunciable: Estornudar. Y cada estornudo que le sigue al anterior es más estridente. Semejante acto reflejo por lo repetitivo, se hace eterno para el oído de la que suscribe. La audición de este “paranormal canto de gallo” se ha convertido, para una servidora, en una rutina desagradable.

Me pregunto si ésta, será una buena razón para pedir el divorcio. No yo, claro, que felizmente no estoy casada con alguien que tiene esta singularidad, sino para el sufrido marido. Pero bueno, que sea él, el que decida. Igual es tan feliz que nunca se le ha pasado por la cabeza o está tan enamorado de ella que lo que a mí me parece insoportable a él le suena a música celestial…

El caso es que una ya, como podréis imaginar algunos, uno o dos minutos antes de que se produzca este peculiar fenómeno diario, se despierta, si es que estuviera aún durmiendo o se pone en guardia, si ya se hubiera despertado, “esperando”-aunque más bien debiera decir, desesperando-el estornudo vecino. Y comienzo a contar:

“Uno…dos…tres… ¡Ánimo, que ya queda menos!”... Me digo a mí misma.Y cuando lleva siete, me doy autoinstrucciones para intentar soportarlo con serenidad. “Tranquila, sólo quedan tres”. Cuando, finalmente, llega el tan “deseado” décimo estornudo, una respira profundo y piensa… “Bueno, pues ya está. Mañana será otro día”.

Un día que me crucé con ella por la calle, me comentó que era algo estacional. "¿Estacional?- le pregunté asombrada". Pues recordaba, perfectamente, haberla escuchado su personal "cántico", a lo largo de las cuatro estaciones del año. "Sí.-Respondió- En verano, porque hay mucha sequedad en el ambiente. En otoño, por el amigo de estación. En invierno, porque hace mucho frío y en primavera, porque soy alérgica.

Como la neurología siempre ha suscitado mucho interés para mí, ya que es una de mis grandes vocaciones no llevada a la práctica, estoy dispuesta a averiguar cuál es la razón para que esta buena mujer sufra, para mí es así, este síndrome, que lo veo como algo de tipo patológico. Pues desde mi lego punto de vista, sobre el tema, es una especie de epilepsia atípica.  Pero una vez que investigue sobre ello, pienso hacerle una amable visita a su casa para comunicarle los resultados de mis pesquisas, con la intención de que éstas sirvan para poner fin a tan molesto hábito y que pueda descansar de él esta señora, su marido, sus hijos, y todos los que vivimos circundantes a su domicilio.

Os tendré informados. 

Ángel C. T. ©2014

POEMA DE CONTRABANDO

Quiero
que me ames más.

Que me sueñes cada día
y me vivas cada noche,
con intensidad
y sin interrupciones.

Quiero enloquecerte,
hasta quebrarte
el llanto de la soledad.

Con el hilo de mi aliento,
alas de amor bordarte,
para que puedas volar
junto a mí
y, del frío mundo,
resguardarte.

Horas y horas,
de amante,
regalarte,
como poemas
de contrabando,
que aquí traigo
para ti.

Amor,
deseo con besos,
calarte, como tú dices,
hasta los huesos.

Ven, te estoy esperando…

Entre tu fragilidad
y mi dolor,
me abro paso,
como puedo,
para abrazarte.

Me olvido de tu nombre,
del mío…

Ya no puedo pensar.
Sólo sentir
y dejarme llevar.

Ángel C. T. ©2104 

24 ene. 2015

INTENSO ATARDECER

No un volcán...
Sino rayos del sol
resplandeciente.

Ángel C.T.


Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.

ATENCIÓN, ATENCIÓN

PROPIEDAD PRIVADA.
SÓLO PARA RESIDENTES.
POR FAVOR, NO TIREN DESPERDICIOS.
UTILICEN LOS CONTENEDORES.
RESPETEN LAS ZONAS VERDES.
NO CORTEN LAS FLORES.
NO PISEN CALZADOS.
NO GRITEN.
PRECAUCIÓN, NIÑOS JUGANDO.
AGUA POTABLE.
PROHIBIDO HACER HOGUERAS. 
PELIGRO DE INCENDIO.
PRODUCTO INFLAMABLE.
RECIÉN PINTADO.
¡OJO, MUY FRÁGIL!…

MI CORAZÓN.


Ángel C.T. ©2014 

23 ene. 2015

AMARTE AHORA

Sin buscarte, te he buscado.
En las calles,
entre la gente,
poema tras poema,
sin descanso.

He recorrido tu ausencia,
momento a momento,
en mi espacio a solas.
He creído encontrarte
en tantos otros…

Se que estás ahí,
en algún lugar,
tal vez buscándome
como yo a ti.
Intuyendo mi existencia.

Que tal vez esperas
una señal que te avise,
que te dirija…
Un mensaje de una canción
o una llamada anónima.

Quedemos en nuestros sueños pues,
para no retrasar la cita pendiente,
amado.

Y en ese futuro posible,
mientras mi alma,
esperanzada,
se columpia
entre diez mil suspiros…
¡Empújame,
hacia la aventura
de amarte ahora!

Ángel C. T. ©2014 (Dic. 2001)

SERAFÍN O LA OPACIDAD EBÚRNEA



Serafín, hombre bonachón, aburrido e ininteligible como el borrador de los informes de contabilidad de una asesoría de capital con minúsculas y letra pequeña. Temeroso de sí mismo, vestido con camisa de rayitas de tejido adiposo… eso sí, de una calidad extraordinaria, nadie lo diría porque con aires de pobreza meneaba el abanico hasta en la visitas a Hacienda.

Le gustaba hacer posturas, sin intenciones seductoras… faltaría más…De todos modos, que se sepa, nadie lo hubiera creído ni tomado en serio. Era hombre poco atractivo para el género humano en general, y, en particular, para ambos sexos. Eso sí, volvía loco a las ballenas. Lástima que a ninguna pudiera traerla consigo como animal de compañía… Tanto le hubiera gustado que a menudo hablaba de ello con profunda tristeza… “Aquella ballena, decía el hombre… aquella ballena… aún la recuerdo… con vida”. Me recorría por el cuerpo su nostalgia ballenera, cuando lo escuchaba… ¡Qué pesadez, por otra parte!

Se quedaba absorto mirando tras los cristales de la oficina cuando acudía a trabajar. Alguien le preguntó una vez que, qué era lo que contemplaba con tanta atención, porque el paisaje se limitaba mucho, con el muro de ladrillo del edificio de enfrente… -“Pues estas manchitas del cristal que me intrigan… estén limpios o sucios, siempre conservan su encanto… Es posible que estén retenidas en algún lugar entre esta dimensión y la siguiente.”-Y se perdía su mirada en la cercanía de esas motas blancas.

Decía que normalmente prefería trabajar los sábados, domingos, y fiestas de engordar, pues entre semana se quejaba de que aquél lugar estaba demasiado concurrido. 

-...Que no vengo yo esos días aunque se llamen laborables.
-Pero Serafín -le decía el jefe- debes cumplir con tus horas de trabajo semanales. Me da igual que vengas ocho diarias por cinco días o que te hagas del tirón las cuarenta en el fin de semana.
-Bien, contestó él, pues me haré las cuarenta y no se hable más... que del sueldo. Y no cumpliré horas extras, eso desde luego”.

Así que sólo contaba con ocho horas de descanso en el fin de semana, que se le iban dos en comer -sus variados bocadillos de mortadela- y las otras seis en dormir tres horas cada día. Se organizaba bien. Es que era hombre de cálculos y cuentas de rosario.

En una ocasión se planteó seriamente la posibilidad de contraer matrimonio con alguna persona que le hiciera el menor caso… pero nadie llegó a hacérselo, con lo cual, enseguida desechó esa idea que nunca supo de donde vino ni adónde fue. Volvió a la realidad veterana y habitual y se quedó como estaba. Estaba más o menos… gracias, por preguntar, le daré recuerdos de tu parte.

Pero lo que sí se le pasó por la cabeza más de una vez, además del aire acondicionado de esta oficina estrecha de miras -también llamada oficina a secas- fue la tierna posibilidad de procrear, en un determinado momento en que el se puso a reflexionar y llegó a esta aguda e invernal conclusión: “Huy yo creo que me siento un poco solo”. 

Efectivamente, se sentía solo, acertó de pleno… Eso le pasó por pararse a pensar. ¡Quién le mandaría!... Su jefe no le pedía tanto.

Como no tenía fácil eso de la conquista de los territorios sexuales ajenos, a veces ni de los propios, estudió la opción de adoptar. Así que, aquél sábado -después de hincar los codos durante toda la semana como para oposiciones de Estado de buena esperanza, en este caso, y terminar por coser coderas al jersey, pasado de moda, que llevaba- en el tiempo que tenía previsto para comer, entró en Internet a buscar la información precisa.

Se apoderó de él un sentimiento de euforia tremendo. Casi no le salían las palabras de los dedos, cuando comenzó a escribir ese mensaje y a rellenar aquella ficha con los datos requeridos para la petición de paternidad. Tan nervioso estaba que no atinaba con el intro y un par de veces borró totalmente la información ya escrita. Qué pena… se consumió las dos horas previstas de todo el fin de semana para consumir algún alimento, valga la redundancia y el eco adormecido de este lamento, e incluso le robó unos cuantos minutos, también al sueño REM… Pero la vida es así, cuando algo queremos, a veces, algo hay que sacrificar…- Ésta es de esas frases odiosas pero con las que siempre se queda bien ante las visitas. 

Lo que me da verdadero apuro referir es cómo ese hombres sencillo, porque no le quedaba más remedio, que dormía poco, comía menos y respiraba de puro milagro, aparte de tener alergia a los ácaros-no me parecía bien ocultar este detalle, por lo insignificante-; la mayor parte de su tiempo, cuentas enfurecidas y deslenguadas, se ilusionó como un niño esperando un regalo de Reyes que no iba a recibir nunca.

Pero como era empedernido solitario, tal vez antisocial, tengo dudas, -habría que preguntarle a un buen psicólogo quizá…- pues ni se le pasó por la mocha el consultar con alguien este deseo efervescente como la aspirina pero sin ácido acetilsalicílico. Hasta que un amigo de esos que no lo son, le envió a la consulta de un cierto doctor con fama de atender pedidos curiosos... cuanto menos. Él fue:

-Serafín, te veo entusiasmado con la idea de ser “padre-madre”. Te trasplantaremos el útero de una mona para que tengas un hijo monísimo, por ondas electromagnéticas. ¿Qué te parece?
-En principio, suena bien. Mejor que una orquesta de pueblo. Lo importante es que llegase a término. 
-No te preocupes. De eso me encargo yo.-Le dijo el Dr. Gerundio, “gine-mono-logo”.

Pero Serafín no se dejó persuadir por los encantos médicos-proféticos de este doctor; tan familiar para algunos, y salió de su consulta ligerito de paso y con intenciones de asumir su natural y genética esterilidad. “Habrá que ir pensando en conformarse con la vida que uno lleva” pensó. 

La cosa se puso así de fea… No me refiero a Serafín, sino al asunto que nos ocupa, aunque a mí la verdad, no demasiado… Soy la papelera de su despacho y casi lo único que me importa es que no me llenen de babosas cáscaras de pipas, latas de bebidas inflamables ni gases lacrimógenos, -me da grima el llanto fácil-  y que me dejen bien limpita al final de la jornada. 

Por Serafín, si te ha gustado esta historia de un señor que por mucho que lo intentó no pudo nunca ser normal, regálale una corbata y listo. Es hombre agradecido hasta decir basta. ¡Basta!

                                                          ¿SERÁ… FIN?

Ángel C.T. ©2014

21 ene. 2015

AMOR A DISTANCIA

ELLA- Moñigo no yaces cuento ni me cuelgo del tic. Techo del mes. Moderna mente porque no puedo hervir el té. Níspero que tú amén me estés soltando los monos. No te legañas de espiar mitos. Tu cuerpo lucho.
ÉL- A ver si la próxima vez podemos conectar por skype, querida. Porque esto de que uses la grabadora del móvil para enviarme los mensajes por wasap… no me termina de convencer.

(Traducción:
Cariño, no sabes cuánto me acuerdo de ti. Te echo de menos. No duermo bien, porque no puedo vivir sin ti. Espero que tú, también, me estés echando de menos. No tengo ganas de despedirme de ti. Te quiero mucho)

Ángeles Córdoba Tordesillas.  ©

AUTO-EMILIO

Emilio tenía mucha autoestima, un gran auto, era autosuficiente, autónomo y escribía libros de autoayuda.
Una mañana de invierno, iba a tanta velocidad, con su auto, que se estrelló.
El auto quedó siniestro total. El conductor, con fracturas en todos los huesos del cuerpo.
Actualmente, Emilio, se estima lo normal, tiene lo suficiente, está empleado en comercio, es un padre de familia y escribe libros corrientes, mientras supera el trauma del accidente. Ni siquiera trata de autoconvencerse de que no fue responsabilidad suya...

Moraleja:
Si vas con tu auto, no corras tanto, aunque no te llames Emilio.


Ángeles Córdoba Tordesillas ©



19 ene. 2015

CAMPO NEVADO

Frente a mi casa
bello campo nevado,
con tres burritos.

Ángel C. T. ©2014


Fotografía hecha esta mañana,
con estas gafitas que Dios me ha dado. 

AZUL DE VIENTO

Sueña la música.
Suena azul el viento.
El frío recorre mi espalda
y te echo de menos,
en esta noche
larga, de enero.
Sin un cuerpo que abrazar,
sobre el que poder descansar
del miedo.
Sueña Mahler,
con los ojos del tiempo.
De las escurridizas notas
se desbordan sentimientos,
deseados, de versos amantes.
Estrambótico lecho,
con perlas de flores
que desgranan segundos,
aproximándose
en silencio… y se van,
como todo,
con el viento azul
del amado norte.
Te envío,
este poema de invierno,
desde un rincón de Madrid
hasta tu corazón.
Y sabes que estoy sola
para todo.
Pero esta noche,
también te quiero.

Ángel C. T. ©2014



18 ene. 2015

LA PALABRA MÁGICA

Conozco una palabra mágica,
que consigue traer paz, cuando la pronuncia,
al espíritu más atormentado, 
consciente de que infringió dolor.
Y libertad interior al que la escucha, 
en labios de aquél que lo dañó.
Esa palabra no es “Abracadabra” 
sino "Perdón".
Aunque puede ser más asequible a la inversa.
Cuando el alma se serena 
y siente la libertad interior,
el perdón llega fácilmente, 
tanto para el que necesita darlo 
como recibirlo.

Ángel Córdoba Tordesillas.  ©


Acuarelita rápida hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.

16 ene. 2015

AL AMOR

¿Por qué eres tan perfecto amor… si yo no te quiero por eso?
Te quiero… porque eres el Amor.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


15 ene. 2015

DEPENDE DE TI

La misma escalera sirve para ascender o descender.
Tú decides.

Ángel C. T. ©2013


Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.

14 ene. 2015

UNA DE POLIS

-Espera un momento, por favor, quiero otear por aquí.
-Pues otea, hombre, otea… ¿quién te lo impide? Para eso existe el verbo otear. Yo oteo, tú oteas…
-Vaaale, ya está. Ya he oteado todo lo que quería.
-Bien… ¿Y ahora qué?
-Ahora procederé a registrar algunos datos…
-Formidable. Registra, registra a tus anchas. Para eso Dios creó el verbo registrar. Yo registro, tú registras…
-Que sí. ¡Para un momento, por favor, que con tanta retórica me aturdes y no puedo reflexionar!
-Pues reflexiona, hombre, reflexiona todo lo que sea necesario. Para eso tenemos el verbo reflexionar… Yo reflexiono, tú reflexionas, él reflexiona…

-¡Cállate, coño… que para eso existe el verbo callar!

Ángeles Córdoba Tordesillas ©

(Mis gafitas piden excusas por la palabra malsonante. Esta vez argumentan que ha sido por exigencias del guión. Yo les dejo que argumenten, pues para eso se inventó el verbo argumentar... Yo argumento, tú argumentas... )



EL INACABADO SEÑOR LA MENTO



Hombre de múltiples recursos. Estratega magno. Parricida de pocos años. En la universidad le tenían en una consideración sorprendente. Le llamaban de usted hasta los arbustos del jardín… Sabía las tablas de multiplicar y de windsurf y atarse los cordones de la lengua. 

Fui compañero suyo una tarde de domingo en el banco de la iglesia. No solía acudir a misa pero ese día me sobraba tiempo, después de haber ido a recoger unas chaquetas que les tenían que poner rodilleras. Total… pasaba por delante de la puerta. Entré.

Era un roble. Silencioso y “echao palante”. Despedía rayos ultravioletas y maravedíes.Yo no lo veía tan extraño al menda… pese a que dijeran… cosas más raras he visto. Huy, si yo hablara… Bueno, si estoy hablando.

El caso es que Teodosio, que así se llamaba el pinturita, más el apellido La Mento, que se las traía también, se las daba de chulo real y, con pinta de Mortadelo de tebeo y buena disposición, me invitó a pasar con él unos días, en la "choza" que tenía, a las afueras de su pueblo, para las vacaciones de Semana Santa… A ver, tanta misa, tanta misa…  termina en eso. 

Fui sin pensarlo demasiado. Para algunas cosas uno es lanzado sin reflexionar. Pero me arrepentí y no de mis pecados. Fue por lo siguiente:

Casi fallezco de un ataque de risa. Me dolían los intestinos de carcajearme. Me sacó un cuchillo pequeñito -como de matar el rato- más chiquito era, que una mini cuchilla de afeitar sapos, y me desternillé allí mismo. Me pidió disculpas y se justificó diciendo que llevaba tiempo sin pasar un fin de semana en esa casa campestre y no recordaba cómo andaba de cubertería. Hachas no usaba, las había vendido todas al director de El resplandor, para hacer un viaje por las Bahamas.

-No pasa nada, le dije, para calmarle. -Menudo berrinche tenía el buen homicida…-Mira, podemos hacer esto: Vamos a esquiar que no sé. Me enseñas y listo. Todo olvidado. O con un poco de suerte me mato y te ahorro el crimen en fin de semana, que la pena es mayor y además con premeditación y alevosía, la cosa se te podría complicar muchísimo, y no quiero yo eso. Pero déjame que lo comente antes, en una historieta de estas “vidas sencillas” que estoy escribiendo ahora, en un arrebato de estupidez cristalizada. 

Muy amablemente me dijo que sí, pero que no me ensañara. 
-¡Mira quién ha ido a hablar!... No me hagas reír más que reviento, en serio.- Me dio la mano y le tomé el pelo. Y quedamos tan amigos.

Ya no recuerdo exactamente cuál era la historia que iba a contar… He perdido el hilo completamente. Se me habrá ido el santo al cielo o el asesino al infierno. Tendré que ir a la modista que me remendó las rebecas, por más carrete. Esperadme aquí, que enseguida vuelvo. 

Ángel C. T. ©2014

MÁS DE TI

Siempre quiero más de ti,
de tus palabras,
de tu amable confianza
de tu cariño sin fin.
Y más y más de ti.

Prolongar la noche
hasta la madrugada.
Las conversaciones alargarlas
sólo con el cable
de la complicidad.

¿Y qué tal… cómo sigues?
¿Estás por ahí, cariño?

Nada más que para sentir.
Para eso vale tu presencia
en mi existencia.

Si apareces
acudo rauda a saludarte.

Hazme sitio
que me vuelvo a desmayar
o a desvanecer,
como prefieras…

Suelto las riendas
y me dejo llevar
sin más.

Incluso la locura
tiene sentido,
contigo.

Siempre quiero más de ti,
hasta lo que tú me quieras dar.

Ángel C. T. © 2014


13 ene. 2015

BUENA SUERTE

Óptima suerte,
de buena y bella dicha...
en trece y martes.

Ángel C. T. ©2014


Fotografía hecha esta misma tarde, con estas gafitas que Dios me ha dado.

10 ene. 2015

COHERENCIA

Fue al sindicato del sentido común, al que estaba afiliado por la “C” de Córdoba (bonita ciudad y apellido, por cierto, los mires por donde los mires) les pidió coherencia y le dieron crema para los zapatos. 

Una vez en su casa se dio cuenta y se preguntó: “¿Para qué quiero yo, crema de zapatos, si uso sandalias en invierno y botas en verano… pero zapatos nunca?”.

Y volvió y lo contó.

-Mire les he pedido coherencia y ustedes me han dado esto, que no uso. Tome, se lo devuelvo. 
-Pues pídanos crema para los zapatos.
-Pero si le digo que no uso.
-Usted pídalo… Hágame caso.  
-Está bien. Deme crema para los zapatos.
-Tenga usted.-Y le dieron coherencia.

Se fue contento el hombre, pensando: “Ahora sí… esto tiene lógica. Pues bien, ya que he conseguido lo que venía buscando, voy a comprarme un calzado nuevo, camino de casa. He visto en un escaparate unos zapatos negros preciosos, y  no tengo ni un sólo par en el armario”.

Moraleja: 

¿Para qué deseamos conseguir lo que creemos querer, si no sabemos si eso es lo que queremos, para qué lo queremos, ni cómo utilizarlo?
¿O para qué ser coherente si podemos tener un calzado impecable?… ¿O para qué afiliarnos a un sindicato si preferimos coherencia?... ¿O para qué andar con zapatos cuando descalzo se va de miedo?... ¿O para qué…? En fin… en los humanos, lo único coherente es la incoherencia.

                                                            FIN COHERENTE

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


EMOCIONALISMO



         -Primera selección de acuarelas. Hasta el 2010.-
    Esto es lo que soy, esto es lo que tengo y esto es lo que doy.

TRES PASEANTES

Dos a lo lejos
y el leal compañero…
bajo la luna.

Ángel C. T. ©2014


Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado. 

9 ene. 2015

LA FIESTA SORPRESA

-No vas bien calzada para ser una sirena en la ciudad. Tal vez hubiera sido mejor que te hubieras puesto antifaz para esa fiesta de superhéroes a la que no hemos sido invitados.
-Por favor respétame Teodosio Gervasio. Tú y tus pretensiones a candidato de la presidencia del mal carácter…
-Al César lo que es del César, Concha.
-No te respondo porque me aprieta esta cola.
-No ha sido buena idea embutirte el vestido de novia, después de tres docenas de años, catapultados por las ceremonias matrimoniales. Te lo garantizo… aunque me salgas con eso del carácter.
-Guardo prudencia y silencio.
-¿Ves?, eso sí que se te da bien. Ordenada eres como la que más… cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa. De tantas veces que los has dicho, hasta lo he aprendido.
-Pues me pregunto en qué he andado tan ocupada para no haber encontrado aún, un lugar para colocaros, a ti y a tu carácter. Aún no sé qué hacer con vosotros.
-¡Pues en los granos, mujer! ¿En qué va a ser? Que siempre te andas tocando la cara, no se sabe porqué. ¡Cómo te pareces a una urraca graznando!... y a pesar de que se te da muy bien escribir con mayúsculas y hacer ecuaciones, siempre se te resiste la última que te traes entre manos. Una urraca con eczema nunca parecerá La sirenita, ni de noche, como es ahora, pero te has empeñado en venir de eso...
-No quiero decirte lo que pareces tú… porque no quiero amargarte la velada ni los bombones de licor… pero, segura estoy de que no te has mirado al espejo antes de salir.
-Voy de comediante en paro.
-Con ese gracia que tienes, no me extraña que estés en paro, francamente.
Pero a mí me diviertes, de todos modos, incluso sin disfraz.
-Mejor sería que dijeras que te gusta la zarzuela… La Verbena de la Paloma o El sombrero de tres Picos y así te olvidas de que llevas mi apellido sin crédito. 
-Colócate la pajarita que se te va a ir volando… a China. Ida y vuelta, cual boomerang.
-A ver si con un poco de suerte somos los últimos en llegar y la gente ya se ha animado con cuatro de copas-oros y bastos-, y no se fijan en nosotros. Tú no desentonarás en eso, no. No tienes necesidad de embriagarte… será el amor.
-Date de alta en la tuna, anda, o enrólate en la marina que yo estoy dispuesta a esperarte toda la vida. Ahora, eso sí… ¡ni un minuto menos!
-¡Cómo me amas!
-Tanto como tú a mí, corazón de comediante.
-Entra. Que ya hemos llegado. Cuidadito que te piso la cola. Pisa moreeena… date un garbeo, Greta, por la verbeeena.
-Mientras canturreas, haz que te sorprendes algo... Todos los años lo mismo... y en nuestra propia casa. Qué amigos más imaginativos tenemos.  
-Venga, sirena, toma aire… Vamos a bailar. ¡Hay que celebrar nuestro aniversario de boda!

Ángeles Córdoba Tordesillas ©

EL MOÑITO DE MI TÍA

Ese moñito de los buenos deseos, que levitaba, blanco y luminoso, cual ala de ángel revoltoso, llegó por wasap, de regalo, para desearme un feliz cierre de aquél maravilloso evento. 

El perfecto moño, peinado con delicadeza y sutileza, de esa cabecita tan inteligente que tanto ha ayudado a resolver la vida a otros, fue recibido con grata sorpresa y mucho agradecimiento. Llegó, como llegan las cosas más hermosas de la vida, en el mejor momento. 

A partir de ahora, cuento con la custodia liviana de ese moño redentor, fiel a su dueña siempre-que tanto bien ha realizado a lo largo de su vida- que me acompañará en los proyectos futuros para que no sienta el vértigo del “¿qué vendrá después?”, sino la certeza de que será el mejor augurio de un éxito cierto y “requetecierto”-ya lo veo venir...- como el más sagrado de los amuleto, lejos de cualquier atisbo de superstición. 

Gracias, tía. Es imposible no creer en los Milagros, teniéndote a ti. Llevaré tu moñito blanco y liviano, como un broche de honor, prendido en mi corazón y lo pasearé, con orgullo, por todas las calles, barrios y países del arte, por donde viaje, con la misma solemnidad que tú, -cual corona de “soberana de los buenos deseos”-lo llevas puesto.

                                            FIN… PERO NO DEL MOÑO

Ángel C. T. ©2014 

(Con la colaboración estelar de mi prima, como "enviadora" del moño)


Fotgrafía del moñito de mi tía, en todo su esplendor, hecha por mi prima y enviado por wasap.

EN EL AVIÓN

-Por favor, azafata, parece que tengo algo de sueño, a ver si podría traerme una mantita para taparme un poco, por si me quedo dormida.
-¿Una manta?
-Sí, una de esas mantitas, como las que la gente roba, para echármela por encima.
-Bueno... pero las mantas no son para robarlas.
-Noooo, por supuesto que no, pero para que nos entendamos… para que usted sepa, exactamente, al tipo de manta que me refiero.
-Hummm… Ahora le traigo una.
-Gracias.
-Pero luego, cuando despierte, volveré a buscarla.
-¡¿A mí?!
-No. La manta.
-¡Faltaría más! Aquí estaremos las dos, tranquilamente, esperándola.


Ángel C.T. ©2014

8 ene. 2015

LA LUZ DEL SOL

Por muchas, oscuras y retorcidas que sean las ramas,
nunca podrán ocultar, por completo, la luz del sol.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía hecha esta misma tarde, con estas gafitas que Dios me ha dado.

SALTO CUÁNTICO

Algunos vivimos en un mundo multidimensional en el que existen “los imposibles”; los milagros o lo sobrenatural. A pesar de que haya personas que se empeñen en seguir arrastrándonos a su dicotomía mental:

"Bueno o malo, joven o viejo, ahora o nunca… ¿vienes tú o voy yo?"
No me sirven ya y no funciono dentro de esos parámetros.

Construir un mundo nuevo, sin límites, está al alcance de cualquiera, hoy en día, pero eso sí, es preciso -y precioso- abandonar los prejuicios y otros condicionantes.

Renovarse cada hora, ¡qué digo cada hora!... a cada instante, permitiendo así que se transforme todo, dentro de nosotros primero, para que suceda en los demás, es una fascinante aventura que hará que veamos pronto, alrededor, los maravillosos cambios materializados. 

Cada vez que quiero, doy un salto cuántico más, y me coloco donde me apetece. Puedo bajar las escaleras de mi casa interior y entrar en el cielo o tumbarme boca arriba, a mirar las estrellas… del fondo del mar.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Acuarela hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.

AL MAGO DE MIS SUEÑOS

Cuando estás ausente,
se me hace tan largo el tiempo...
Miro a cada momento si estás
y no te veo.
No sé de qué extraña forma,
te necesito.
Te llevo conmigo en mis sueños
y en mi corazón a cada momento.
Sin explicación razonable. Lo sé.
Quiero pintarte en mis papeles
como una forma de tenerte.
O escribir sobre ti,
en alguno de mis disparatados relatos
y te escapas de mis propósitos.
Imposible retenerte.
Pero sé que algo de ti
me pertenece,
de la misma manera
que algo de mí será tuyo
para siempre.
aunque seas
lo que nunca tendré.


Ángel C. T. © 2014

7 ene. 2015

LA POBREZA

Hace tiempo era tan pobre
que no tenía un lugar
donde pasear cada día
ni un cielo que mirar.
Era tan pobre,
que no tenía una sonrisa
al despertarme, 
cada mañana,
ni un "gracias" al acostarme.
Y era tan pobre, tan pobre...
que creía que lo era.

Ángel C. T. ©2014


Fotografía hecha en el día de hoy, con estas gafitas que Dios me ha dado. 

ADIVINANZA

Adivina, adivinanza:
¿Qué transforma a una persona fea
en una persona bella?

(No, no es la cirugía estética
y no tiene riesgos para la salud)

¡Enamorarse de ella!

Moraleja: A través de los ojos del amor, se vuelve todo hermoso.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©

UN GUIÑO

Ellos se dan la vuelta.
Otros disimulan.
Nadie se acerca.
Ni siquiera a hacerle un guiño.

Marioneta,
qué largos son tus hilos...
y no te das cuenta.

Ángel C.T. ©2014

VOLVER A CASA

Cada una de las células de mi cuerpo me grita que quiere volver a casa.
Están un poco cansadas ya. Pero yo les he dicho que tengo un plan y hasta que no cumpla ese plan no puedo volver.
Cuando lo termine, cogeré mi media nube y mis gafitas y me volveré a aquél cielo de donde vine, feliz y agradecida.
Ahora tengo que improvisar rápidamente otro plan para entretener a mis células el tiempo suficiente. A ver si mis gafitas colaboran en este cometido.

Ángel C. T. ©2014

MIS GAFITAS Y YO

Terminadas la fiestas y reanudada la rutina cotidiana, que no por ello ha de ser aburrida, mis gafitas, han tenido que echar mano de su virtual guardarropa para vestirse con algo de abrigo, ya que todavía queda mucho invierno por delante y ellas son algo frioleras.
Os enviamos un afectuoso saludo, confiando en que sigáis visitando nuestra nube en este año 2015. Ya sabéis que en ella siempre habrá un sitio para vosotros, en el cual deseamos que os encontréis a gusto. Gracias de corazón por hacerlo

Ángel C. T. 

POR TRADICIÓN NO A TRAICIÓN

Siempre se me quedan cosas que preguntarte, que decirte, mimos que darte, besos que lanzarte, desmayos que fingir.... Siempre estás ahí y te propagas como un virus amoroso en mi espacio personal...
Me gusta que me fulminen el corazón, nunca a traición, que lo atraviesen con una flecha  desde muy cerca y dos iniciales queden bailando en sus laterales. Para los sentimientos soy tradicional… para otras cosas, menos.
Felices no fiestas.  Ahora a seguir celebrando la vida. Mis gafitas y yo andaremos por aquí… trasteando.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Mis gafitas navideñas se despiden de vosotros, agradecidas y felices por vuestro cariño e interés. 

6 ene. 2015

UN POEMA PARA TI

Tengo un poema para ti,
Puede ser que no te sorprenda.
Tú eres hombre de imprevistos,
de buen humor, de emociones fuertes.
Un verdadero amor…
Caramba, me estoy poniendo ñoña.
Tengo un poema para ti,
Porque tu forma de amarme,
es mi forma de sentir.
¡Perdona la rima por esta vez, pardiez!
Tengo este poema para ti,
pero si no te gusta,
te escribo otro.

Ángel C. T. ©2014


Acuarelita, hecha "de aquella manera", con estas gafitas que Dios me ha dado.

5 ene. 2015

CADA DÍA

Cada día me aferro a la tierra.
A un árbol, a un beso, a una promesa…
para no volarme al cielo.

Ángel C. T.