Desde mi nube y con gafitas

“Érase una vez un Ángel que del Cielo quiso bajar a la Tierra para experimentar lo que era ser humano. Adoptó la forma de mujer. Sólo bajó con lo puesto… unas preciosas gafitas que Dios le había regalado y una nube pequeña, desde donde miraba cada día todo lo que sucedía entre el Cielo y la Tierra. Sólo a través de esas gafitas podía ver nítidamente el mundo y a las personas que vivían en él. Sin ellas se sentía desorientada, perdida, pues todo se volvía invisible e incluso ella misma, ya que ni siquiera podía percibir su propio cuerpo. Esta historia está contada por ese ángel que, a través de la narración de sus peculiares observaciones, intenta representar el mundo que ve.”

Un día agarré mi media nube y mis gafitas (esas que Dios me ha dado) y fui a vivir a un lugar indeterminado entre la metáfora y el surrealismo. Desde entonces, estoy pagando la hipoteca con poemas, cuentos, relatos, novelas, dibujos, pinturas, fotografías… ¡canela fina! y otras especias.

Poco a poco o mucho a mucho, dependiendo del día, estado de ánimo y condiciones atmosféricas, suministraré género del bueno, fabricado a mano, con amor, humor y pasión.

Porque te quiero. Porque todo lo que hago es pensando en ti y con el corazón… de la única forma que sé vivir. Y estoy en ello, dispuesta a seguir haciéndolo con muchas ganas, para que tú lo puedas disfrutar. Ojalá sea así.

1 ene 2015

SENCILLAMENTE

Sencillez.
Abro mi corazón y puedo ver.
La gente sonríe.
Los colores son hermosos.
Hay belleza bajo el cielo y bondad sobre la tierra.
Soy como esa margarita que ha nacido en el invierno,
con sus pétalos impares,
para decirte que te quiere,
sin necesidad de deshojarla.
No entiende de estaciones ni de razones silvestres.
¿Qué más puedo pedir?
En el horizonte se divisa la luz de un brillante futuro.
Mi hijo está sano y feliz.
Sencillamente, viviré cada día
consciente de que poseo un tesoro.


Ángel C.T. ©2014

Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.

6 comentarios:

  1. Fátima Reyes Garcia4 de enero de 2015, 1:16

    Más de uno posees,amiga,pero ninguno brillará nunca como ese corazón que latió al par del tuyo.

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    1. Vaya par de corazones latiendo al mismo tiempo... Puedes deslumbrar con esos destellos del tuyo a todo aquél que decida leer los poemas que fluyen de su interior, latido a latido.

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  2. En este mundo traidor, nada es verdad ni es mentira. Todo es según el color de las gafitas conque se mira.

    Tu actitud es tu mayor tesoro... además de tus muchas aptitudes.

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    1. Cuanta razón tienes, Francisco. El cristal tras del cual se mire determina nuestra percepción del mundo.
      Gracias por tu amable comentario. Un abrazo.

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  3. Tu misma ya eres un tesoro para quienes te queremos Ángel, y como si fueran vasos comunicantes, te ofrecemos el nuestro desde el cariño, para que lo guardes para siempre.

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    1. Aquí queda registrado, sentido y guardado en esta nube, para siempre, Manolo. Gracias. Un abrazo.

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