Desde mi nube y con gafitas

“Érase una vez un Ángel que del Cielo quiso bajar a la Tierra para experimentar lo que era ser humano. Adoptó la forma de mujer. Sólo bajó con lo puesto… unas preciosas gafitas que Dios le había regalado y una nube pequeña, desde donde miraba cada día todo lo que sucedía entre el Cielo y la Tierra. Sólo a través de esas gafitas podía ver nítidamente el mundo y a las personas que vivían en él. Sin ellas se sentía desorientada, perdida, pues todo se volvía invisible e incluso ella misma, ya que ni siquiera podía percibir su propio cuerpo. Esta historia está contada por ese ángel que, a través de la narración de sus peculiares observaciones, intenta representar el mundo que ve.”

Un día agarré mi media nube y mis gafitas (esas que Dios me ha dado) y fui a vivir a un lugar indeterminado entre la metáfora y el surrealismo. Desde entonces, estoy pagando la hipoteca con poemas, cuentos, relatos, novelas, dibujos, pinturas, fotografías… ¡canela fina! y otras especias.

Poco a poco o mucho a mucho, dependiendo del día, estado de ánimo y condiciones atmosféricas, suministraré género del bueno, fabricado a mano, con amor, humor y pasión.

Porque te quiero. Porque todo lo que hago es pensando en ti y con el corazón… de la única forma que sé vivir. Y estoy en ello, dispuesta a seguir haciéndolo con muchas ganas, para que tú lo puedas disfrutar. Ojalá sea así.

31 jul. 2015

LUNA AZUL

Luna azul.
Reflejo y esperanza
de mis sueños amados.
Tal vez algún día
consiga lograrlos.
Tú serás compañera
y lo celebraremos juntas,
como dos amigas eternas.
Luna azul,
de cielo oscuro,
en medio de la noche bella
iluminando mi alma
con tu resplandor,
alumbrando mi ser
como una madre verdadera.
Por ti y de ti, he de volver a nacer.
Ya no más atávicos pasados
que en la desdicha me suman,
porque me restan...
Ya no más recuerdos amargos
ni rencores ni culpas.
Bajo tu dulzura,
la vida es clara,
y consigo estar alerta,
mientras el sueño avanza
en estos mundos, en esta tierra.
Si dormimos morimos…
¡Quiero vivir despierta!

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía hecha a la Luna Azul, de esta noche, con estas gafitas que Dios me ha dado. 

30 jul. 2015

ENAMÓRATE

Amor, amor a la vida.
A la tuya, a la de los demás.
Enamórate de la Vida.
Deja que te llene con su fluir mágico,
de felicidad, de alegría, de plenitud.
Respira y adora la vida.
Salta, baila, canta…
Ríe a carcajadas.
Abraza el momento,
este instante sagrado
que en el próximo aliento se irá.
Cumple los deseos de tu corazón,
los que un día te trajeron
hasta aquí y ahora.
Sueña despierto.
Realiza los sueños que duermen
en tu interior…
Mira, escucha, saborea, huele, percibe,
Todos tus sentidos son un regalo.
Y siente.
Siente.
Siente…
Enamórate de ti mismo,
de lo que realmente eres,
de tu vida,
de la Vida.
Enamórate.
Has venido a este mundo
para ser feliz
y disfrutar del amor
Porque tú eres ese Amor.

Ángel Córdoba Tordesillas ©

David Garrett-Viva la vida

LUNA COLGADA

Luna llena... de locura.
No lo tengamos en cuenta,
puede ser algo pasajero.
A todos, alguna vez, se nos cruza un cable...

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.

29 jul. 2015

LA MIGRAÑA DESMEDIDA

Érase una vez una migraña de tipo insoportable, clase A, de las caprichosas, de las que se creen mejores que las demás. Una de esas que te mira por encima del hombro porque se suben más que cualquier bebida alcohólica.
-¿Ya estás por aquí tú otra vez, desde bien tempranito con aires epistolares, dando la tabarra bien dada?… ¿Pero quién te has creído que eres, que puedes entrar en mi cabeza, como Pepito por su casa, sin que nadie te invite e incluso de madrugada? A ver si piensas que porque lleves una eñe española, con cierta categoría vas a tener carta blanca para hacer lo que quieras en mi fábrica de ideas…
-Chica, a mí qué me cuentas... que te hagan un trasplante de cabeza.
-¡Mala pécora, nefasta compañía! Como me toque la lotería, ya de paso… te llevo conmigo a Suiza y te ingreso en un banco, de cuenta corriente, para dejarte a plazo fijo y no vuelvo por ti en lo que me quede de vida.
-Eso sería fuga de capital, por lo menos, y estaría muy requetefeo. Además de ser muy cruel, por tu parte.
-Si vas a venir ahora con moralinas, me libro de ti por las buenas o por las malas… Así que más vale que te vayas.
-¿Me estás amenazando?
-Es una advertencia, veraniega, con deseo de que funcione y te destierre para siempre como protagonista principal de mi organismo variable. He dicho.
-Uno de estos días, si continúas sin saber valorarme, me esfumo sin despedirme siquiera… a otra cabeza más agradecida que la tuya y menos chicharrera… que me traes loca con tanto surrealismo y fantasía de ida y vuelta... pero loca, loca del todo.
-Mira… no creas que voy a ir detrás a buscarte. En cuanto quieras puedes marcharte. Eres libre cual pajarito de la naturaleza. Mañana va a cambiar el tiempo, bajarán las temperaturas, han dicho…pues aprovecha. Lo celebraré por todo lo alto… de mi cabeza.

Ángel C. T. ©


TRAED EL MAR

No he tenido un mar para descalzarme y nadar.
Bajo la espuma formidable, y olas gigantes,
adorar a los peces y estrellas submarinas.
Descubrir conchas y corales
y especies únicas en el fondo marino.

Arenas donde dejar las huellas
de mis pequeños pies, danzarines,
abrasadas por el calor del sol,
en las horas del mediodía.

No he tenido sombrillas, de tres colores,
ni bocatas de sardinas o latas de bebidas recalentadas.
Flotadores y cubos con palas, para construir castillos.
Los he colgado del aire, siempre que he podido,
con permiso de nadie, y en las siestas de verano,
mientras hacía que dormía, sin exagerar.
Y que no se cortase la digestión,
por Dios bendito…

En Madrid, me quedé esperando,
que trajeran el mar,
no costaba tanto…

Sin un mar nunca, he crecido, créeme,
en mi ciudad querida,
pero he tenido el deseo…
y lo tengo todavía.

La niña que fui,
sigue esperando, y soñando,
que traigan el mar.
Amado, salvaje, azul.
No, no cuesta tanto…
que volar, quiere,
sobre su cielo, la cometa del pasado.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado. 

28 jul. 2015

PASEANDO POR EL CAMINO DE LA TARDE

Llevando sus pasos por el mismo camino de siempre, le  sorprendió la noche. Pensó, “qué pronto se nos hace tarde…”
A la mañana siguiente, ya no fue otro día.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©



Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.



MIS GAFITAS

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27 jul. 2015

LA OPTIMISTA

A Julita que no era hacendosa para las tareas domésticas ni municipales; una vez le robaron a conciencia el abrigo con la billetera dentro y se alegró porque decía que así ya no tendría que coser un botón que se le había desprendido sin permiso, la tenía todo el mundo por una loquita que veía el color rosa por todas partes por donde andaba con sus gafitas inventadas. Pero yo simplemente creo que era una persona positiva que sabía ver el lado bueno de las dos orillas de las cosas.

Cuando se le escapó el perro no se entristeció sino que pensó:  “…Habrá encontrado otro dueño que sea mejor persona que yo y estará tan contento, moviendo el rabo como un loco. Y sinceramente,  lo celebro. Él sabe dónde vivimos. Si quiere volver, volverá y si no, le deseo toda la felicidad”. Ni una lágrima soltó por aquella pérdida canina. Se consoló con su sabia doctrina.

Cuando desapareció su novio, allende los mares, tampoco esta vez hubo llanto ni a plazos. Sólo sonreía y meneaba el esqueleto, bailando salsa barbacoa, mientras hacia la comida del mediodía. Se conformó diciendo: “…Habrá sido por encontrar algún tesoro perdido, tal vez en el fondo marino, en un buque fantasma hundido en la Suecia del siglo XVI o en los ojos de alguna mujer que le ame más y mejor que una servidora. Seguro que sí es así, le irá todo muy bien y yo me sentiré dichosa por él, porque cuando se quiere de verdad, se sabe soltar amarras por la felicidad del otro”.

-Julita por favor, ¿qué estás diciendo?... Estás sola, no tienes casa y mides poco… ¡¿Cómo puedes ver el lado bonito de la vida siempre, hasta cuando te da la cara más fea?!
-La fealdad no me asusta.  Estoy acostumbrada a ella desde niña. La reconozco cuando la veo cada día en el espejo haciéndome burla. Pero también he aprendido a ver más allá de su reflejo y, detrás de la fealdad, normalmente, hay una belleza extraordinaria, esperando a ser descubierta en cada circunstancia. Y no me importa que opines sobre mis actuaciones y devociones, pero debo decirte que últimamente lo haces en demasía, aunque sabes que te aprecio, no sé si es correcto que un monigote, sin DNI, me saque la lengua todo el rato.
-La guardaré para otro momento. No vaya a ser que me dé por decir las verdades y no te guste, de nuevo.
-No te preocupes, me encanta tu sinceridad incondicional con desfachatez y locuacidad. Soy muy afortunada por poder hablar con todo, hasta con el Boletín Oficial del Estado, y optimista por naturaleza. Creo en la bondad humana, y en la de las iconos y stickers, y nadie me va a convencer de lo contrario, ni siquiera un maravilloso monigote como tú, dibujado, por mí, a mano.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Caricatura de La Optimista, alias "Trocito", hecha por estas gafitas que Dios me ha dado.

25 jul. 2015

DESPEDIDA DEL SOL

Últimos rayos.
Seducidas las nubes…
Sol presumido.

Ángeles Córdoba Tordesillas.©

Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado. 

24 jul. 2015

APASIONANTE PASIÓN

Sin pasión
la vida no tiene gracia.
Ni arte, ni magia.
Carece de emoción.
Sin palpitaciones redundantes,
no es un reto, un sueño a conquistar,
ni aventura ni misterio.
Se torna seria y aburrida,
como un bostezo en una fiesta
o una siesta de verano.
No se puede sin pasión
gobernar con gracia la vida
ni jugar en calles prohibidas
sin un resquicio para la algarabía
o un desliz para el corazón.

Ángel C. T. ©

Obra de sus autor. 

ENAJENACIÓN MENTAL TRANSITORIA

-Domingo, ¿dónde has colocado el cuarto de baño en tu última crisis? Necesito saberlo de inmediato, a la de ya… no te digo porqué pero puedes imaginarlo.
-No recuerdo muy bien, Jesusa, creo que detrás de la cocina…
-De la cocina acabo de volver y no he visto nada allí… A ver si va a estar donde el trastero… Desde luego, como pille al arquitecto ése, tan moderno, que hizo la casa, con estos tabiques movibles, no va a tener península para correr…
-Pero el pobre no sabía nada de mis síndromes…
-Claro, ahora tú misericorde… Me llevas ventaja en eso. Préstame tus zapatillas de estar por casa que te has puesto otra vez mis alpargatas y mi bata de güatiné. Lógico, lo primero que has encontrado a mano. No me gustan nada, en absoluto, estas novedades para la cosa de las viviendas y otras concordancias. Soy mucho más tradicional, por eso me casé contigo, así sin pensar las consecuencias; tus padres dijeron a los míos que eras un buen chico y hala, la boda por delante. Ahora mira, ni el baño encontramos… y a esto lo llamarán hogar… qué sé yo… no quiero desesperarme
-Jesusa, no vuelvas con ese tema que creo que me va a dar otro ataque y no estoy preparado para defenderme de mí mismo…
-Tranquilo. No merece la pena, por un baño que cambia de sitio… Dichoso arquitecto. Olvídalo. Iré, otra vez, a casa del vecino que es amable y comprende los postureos estos de las paredes que van para acá y para allá… agotada me tienen. Hoy dormimos en la despensa, si quieres… Mira, ya no espero más que me lo hago encima, cariño. Hasta luego, no te conmociones psíquicamente por nada, querido. Total, una simple casa no nos va a quitar el apetito, mucho menos el sueño, ni va a evitar que defequemos. Ya veremos cómo arreglamos esto... Somos mayores de edad. Vuelvo en un pispás. Y ve sacando a la perrita a pasear por el descampado que tenemos en medio del salón. Pero acuérdate de la bolsita para recoger, por si las cacas… ¿Saludo al vecino de tu parte?
-No, gracias. Luego iré en persona que tengo ya ganas… de “saludarle”… hoy también.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©

Nota: Pido disculpas por algunas expresiones, un tanto escatológicas, pero aunque he intentado evitarlo por todos los medios, me ha resultad imposible no mentar ciertas necesidades fisiológicas en este relato.


23 jul. 2015

RECICLADOS

Otros seres vendrán
a poblar la tierra.
Otros nosotros,
con otros problemas
y otros amores.
Nuevos llantos
y nuevas dichas.
Sin hacer escala
llegaremos a nuestros destinos.
Cada uno al suyo, tal vez elegido.
eso pensamos algunos, al menos.
Y para la próxima vida
he pedido
volver con un vestido bonito,
en esta ocasión, y de fiesta.
Ojos claros, de azul cielo,
cabeza lista
y creatividad despierta.
Con arte a raudales,
y si no es mucho pedir
cantar como los ángeles.
Sobresaliente en salud
y cuerpo deportista.
Una casa en la costa o a
las afueras,
con un jardín adornado
de plantas y árboles frutales
obviando pecados originales.
Economía resuelta y familiares normales.
Sin lujos a este respecto.
Me conformo con que se renueve la plantilla.
Con oportunidades para viajar
y conocer el planeta o lo que quede de él...
Estoy casi impaciente

Ángel C. T. ©2015



CUANDO OLVIDO

A veces olvido
que la vida no es una lucha.

Que no se libran batallas
en el salón de mi casa.
Que no existen refugios ocultos
en las paredes
ni enemigos inesperados
que me ataquen
con las bombas
de la envidia.
Y si los hay,
no tienen entrada en mi vida…
andan fuera de ella,
pegando tiros al aire.

No existen
obstáculos para el éxito,
porque el éxito es la vida.

Después de pelearme,
romperme, quebrarme…
recomponerme…
sigo adelante, o hacia atrás
hacia donde me dejo,
empujándome…

A veces, me lanzo de cabeza
a un charco pequeño
¿serán lágrimas?
y hasta me ahogo dentro
sin remedio.

La desesperación
recoge mis pedazos de miedo
una vez y otra,
y los une,
con más fuerza que antes…
y los pinta de amor
pasión y emociones…

A veces,
cuando me descubro
corva, atorada, torpe,
indefensa, vulnerable…
que sólo tengo palabras
tras las que escudarme,
olvido que soy un ser humano,
pero también divino,
y necesito
recordarlo.

A veces me olvido
de que el único éxito es
estar viva.

Ángel C. T. ©

Acuarela pintada con estas gafitas que Dios me ha dado. 

AMNESIA SELECTIVA

Seríamos más felices
si consiguiéramos olvidar
lo que hemos hecho por los demás
y solamente recordáramos
lo que los demás han hecho por nosotros.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©

22 jul. 2015

POR AMOR

Por amor al arte
me estremezco
y compongo sílabas de versos,
soñados, 
a la luz de una vela naranja,
con matices
y dulzuras amargas
de bellos recuerdos.
O pinto garabatos
sin venir a cuento.
Emoción tras emoción…
me encuentro.

Por amor al aire,
rompo los minutos
de mis paseos,
para inhalar los momentos,
sin interferencias
ni intermediarios,
oxígeno puro y vivo.
Los pulmones
agradecidos por ello.

Por amor a mi hijo,
habito mi cuerpo todavía,
y respeto su libertad
y su tiempo
que es suyo, lo sé.
Me llena el corazón
cuando me dice, estoy bien,
mami, estoy bien.
Y no necesito nada más
que su dicha es la mía.

Por amor a mi hombre,
hago un hueco en mi vida
sólida como una roca
y acostumbrada
a que llueva adentro
sólo la esperanza,
para que pueda tener
los mimos que me reclama
y el descanso de su latido
junto al mío.
¡Cuánto me gusta que ría
que su felicidad me cale
el alma!

Por amor a mis amigos,
dejo marchar el rencor
y cuido de nuestros secretos
limpio y lustro
nuestro rincón
con honestidad y cariño.
Si en algo me necesitan
y siempre que pueda
una mano les echo.  

Por amor a la vida
que es el arte mayor
y mi alegría,
colmo de amor
cada una de mis células
día a día,
instante a instante.
No preciso descanso
para todo esto
pero comer y dormir, debo.

Ángel C. T. ©

Acuarela pintada con estas gafitas que Dios me ha dado.

LA CÁSCARA Y LA HORMIGA

Una cáscara de pipa de girasol,
ya vacua de sentido,
apenas un instante de placer
por el delicioso gusto de su contenido
y descansa en paz por toda la eternidad.

Un momento…
veo pasar una señorita negra,
con carga en la espalda...
Hormiga aprovechadora
encaminada hacia el hormiguero
con la última adquisición
en el Mercadona de las hormigas.
Ha sabido encontrar una buena oferta.
y bastante natural.

Ellas son así, ecologistas.
Aplausos de mi parte.
Toma mi wasap,
envíame un mensaje cuando llegues, guapa,
para quedarme tranquila,
y nos quitaremos, las dos,
un peso de encima.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©

Acuarelita hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.

21 jul. 2015

NUESTRO LATIR

Yo le espero.
Él espera.
Yo no hablo.
Él no habla.
Yo pensándole ausente.
Él presente,
suponiendo mi ausencia.
¿Será que el calor nos deja aletargados?
¿Qué mentiras nos cuenta la mente
que la creemos?
Cuando un sentir es verdadero
las dudas no tienen lugar
en ese juego.

¡Es nuestro latir acompasado!

No permitamos
que nada perturbe
este ritmo
que nos hace felices.

Es un delito sufrir
por amor.

Ángel C.T. ©

EL MUNDO AL REVÉS

Callan los niños.
Ríe el Sauce llorón.
Nadan los pájaros.
Vuelan los peces.
Yo te olvido.
Tú…

Ángel C. T. ©

Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.

CHIQUITITA

Chiquitita,
Colgada en medio del espacio.
Risueña e ingenua.
Cambiando despacio.
Tenue luz
que no deslumbra
pero irradia claridad.
No es un sol, no lo es.
Es una motita bella,
en la inmensidad del cielo,
sencilla,
que humilde
solamente aspira
a ser amada.

Ángel C. T. ©

Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.

20 jul. 2015

EL CORDERO CONFIADO

Purita se lamentaba porque siempre había confiado en él y él siempre le había engañado. Se decía a sí misma:

-Tonta, tonta de mí, por haber vuelto a creer en él.- Y se golpeó tanto la cabeza por el enfado que se le quedó triangular.- ¿Qué le voy a hacer... cómo me prevendré contra él y sus engaños? A partir de ahora, con la cabeza como un triángulo, intentaré estar lo más atenta posible a sus embutes y líos para no tener que disgustarme otra vez, y que la cabeza se me quede tiesa o abollada de tanto golpearla. A ver si aprendo por dónde me viene el aire o llega este bandido, disfrazado de todo menos de forajido, a trasquilarme . ¿Cómo iba yo a suponer que alguien en quien confiaba ciegamente, iba a engañarme de esta manera? Puede ser que sea demasiado inocente, como dice la gente o él demasiado engañador... como digo yo.

-Claro, a ver si espabilas, que alguien que es capaz de negarte una evidencia durante años, que resultó cierta, ¿cómo no va a conseguir de ti lo que quiera?-Le dice fulanita, amiga de la ingenua.
-Manipulación llamo yo a eso-dijo Purita- mirar sólo por los intereses propios a costa de lo que sea, así se chinche y rabie o le de una crisis de ansiedad galopante, con ataque de llanto incontrolable.

Aquél engañador, astuto como el hambre, nunca se sintió responsable de sus engaños, normal, suele pasarle a la gente de laxa conciencia. ¿Para qué... si quizá pronto lo volvería a hacer o al menos a intentarlo? Total, ¿qué importancia tiene ser deshonesto con quién siempre te es leal y confiado, si a cambio consigues los objetivos deseados? ¿Tiene castigo eso, acaso, para alguien que dejó de creer en el infierno?

Así, vamos algunos por la vida. Unos engañados y otros engañadores. "Bobos" los primeros, por ser demasiado inocentes, "listos", los segundos, por ser demasiado lobos.

Corderos confiados, como Purita, que balan cuando algo les duele… y balan, a pesar de que seguirán confiando, ineludiblemente, pues ésa es su naturaleza. Y estos  corderitos confiados, también, a pesar de los pesares, serán siempre leales a ella.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©2014


Fotografía, de Purita, hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.

19 jul. 2015

DE LA MAR EL MERO Y DE LA TIERRA EL CORDERO

Justo unos minutos antes de salir el barco… porque donde hay patrón no manda marinero… se encontraron dos amigos, por llamarlos de algún modo, preparados para hacer ese crucero por todo el Mediterráneo marítimo de costa a costa… Quedaron casi petrificados al verse las caras después de siglo y medio, como quien dice, de tener que sobrecogerse por las mañanas cuando se saludaban al salir de sus casas para ir, primero a los colegios, y después al trabajo. Es una forma, algo rebuscada, de explicar que fueron vecinos de niños hasta jóvenes, casi adultos. No se me ocurría otra… hoy tengo un día algo espeso, como cuando se calienta la sopa de arroz que sólo se quedan los granos y no hay quien se la coma.

Ahora, ya estaban entraditos en años y en el puerto, delante de este bello barco, cual calcomanía en carpeta infantil, preparado para zarpar al mundo de los sueños, Eugenio y Contemplativo no ocultaron sus fingidas alegrías. En realidad les daba lo mismo no haber vuelto a verse en mucho tiempo, o nunca más, las caras de pocos amigos que tenían-el primero tenía dos y el segundo uno, solamente-.

“Con la de gente que hay en el mundo mira que ir a encontrarme con éste. No se encuentra uno con Julio Iglesia, no…” Pensaron ambos de forma simultánea.

Eran parecidos hasta en las sombras. Dos siluetas malvas en vez de oscuras casi negras, como suele ser lo habitual, y algo difusas… Ningún facultativo supo nunca a qué podía deberse ese fenómeno “parodia-normal”. Y ellos más frescos que un par de langostinos congelados, tampoco se calentaron la cabeza por esto. Si alguien les preguntaba contestaban lo mismo… que así la tenía también otro que nació en su mismo barrio… que sería cosa de la situación local, ni más ni menos.

¿Cómo sospechar siquiera que aquellas vacaciones tan deseadas y necesarias, por ambas maridos, junto a sus esposas, iban a tener que compartirlas con una de las personas que peor les caía en el mundo, aunque cayera de pie? Y sus mujeres, en cambio, ya estaban de cháchara enloquecida; que si mira que bolso más mono traigo, que si me he comprado seis bikinis de ensueño para el crucero, y que traigo tres cargadores de móvil, por si me fallan dos, para poder hacernos todas las selfies que queramos en la cubierta del barco o con el capitán… En fin, habría que ver el menú de la cena que servirían. Ellos desganados ya, después del susto de encontrarse… y ellas, pues… ellas seguían a lo suyo.

Fueron sucediéndose los días, nadando en la piscina juntos, tomando el solecito durante las mañana... y así se iban remendando las horas navieras de manera monótona, dos suicidios a bordo y diez mareos, de mujeres y niños, con vómitos incluidos, -para ir resumiendo…- se podía decir que el balance fue positivo. En total, cinco nuevas parejas que se formaron, como en la teleserie americana, y dos ensaladillas rusas para internacionalizarse. De tortilla de patatas se quedaron solamente con las ganas. Los affaires descocados y flirteos emotivos,  y necesarios, que requiere cualquier crucero serio, les alcanzaron a nuestros protagonistas… Era normal, tampoco andaban muy lejos… allí en el mismo barco, camarote sí, camarote no, que si quedamos para el aperitivo o para ver el mar…-mira tú, dónde iban a ir que no se viera el mar… a todas horas, hasta la saciedad y con salpicaduras de olas a bordo, a troche y moche, cuando las había.

Que rugía el mar, decía Contemplativo… ya lo creo que ruge, coincidía Eugenio, pero porque no llevaba nunca mechero y el otro era el único que le podía dar fuego para fumar algo que no fueran esos cigarros simulados, que quitan las ganas pero no dañan la salud con nicotina. También los dos estaban pasando por ese difícil proceso de desengancharse del tabaco… y cuando caía algún pitillito no tenían más remedio que encontrarse en cubierta y ponerse al día de “nada”, que pasaba en sus vidas, porque compartían casi todo el tiempo, juntos, los dos matrimonios llevados a término por la iglesia. Hasta que se cruzaron los cables y los polos positivos y negativos se conectaron de forma equivocada… ¿o no? Dos bombas de relojería por el precio de una.

Terminaron el crucero amándose en barrera y apasionadamente sin saberlo. Cuchicheos y meteduras de patas y de manos a hurtadillas, lógicamente, para desfogar la llama de la pasión que les consumía al gusto, con poca sal por aquello de ser mala para la circulación, y la moral, aportándoles grandes gustos, intercambios culturales, y guturales, con y sin lenguas.

Ya en el puerto, que todo llega a su fin, menos la locura, supieron fingir alegres, aquellos minutos compartidos o hicieron una nueva representación mirando a cámara… para que la última imagen de las parejas antiguas quedara inmortalizada. Se habían citado clandestinamente para encontrarse al día siguiente en la cervecería del “Niño bonito” en el barrio de siempre y a la misma hora… pero todos a una como en Fuenteovejuna, obviamente sin el conocimiento de los otros dos… Qué pena que tengo que terminar aquí. Ahora que venía lo mejor… Lo siento, es la imaginación la que debe contarte lo que no harán mis palabras, yo tengo que zarpar.

Gracias por navegar con nosotros. El próximo crucero has de pagar billete, majo.

                                                                  FIN…
DEL VIAJE, Y DOS FAMILIAS ROTAS POR “CAPRICHO DEL DESTINO”… ASÍ SE LLAMA EL BARCO, O SEA YO. ¿Quién crees que ha contado la historia?...

Ángel C. T. ©2105

18 jul. 2015

GASTAR O DESGASTAR

MIS GAFITAS DICEN:

No desgasta lo que se gasta
si no lo que no gastamos
por temor a que se gaste.

Ángel C. T.©

CELEBRAR LA VIDA

No te entristezcas
si pierdes lo que ya estaba perdido.
Oportunidades para disfrutar vas a tener siempre
mientras estés vivo.

Qué el agua siga siendo agua
y el sol siga siendo sol, es lo que hace falta.

Que en tu corazón lata la confianza,
y tu conciencia siga manteniéndose despierta,
es lo único importante.

Que sepas caminar solo, si fuera necesario
porque así naciste y así morirás.

Lo esencial es que el camino continúe.
que sepas ser el mejor amigo para ti mismo.
Te mereces eso y más,
todo tu amor y tu respeto.

Confía en que cualquier decisión que tomes hoy
será la mejor para mañana.

El alma es sabia
y conoce bien cuál es su origen y su destino.

Ahora tu risa quiere llenarse de auténtica alegría.
Celebra la vida.

Ángeles Córdoba Tordesilas ©

Fotografía de su autor

17 jul. 2015

UNA PREGUNTA

Si a quien madruga Dios le ayuda,
¿a quien no duerme lo cuidará y lo mimará como a un bebé...?
El caso es que, después de esta reflexión, esta noche, 
me preocupará menos no conciliar el sueño. 

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


EXCLUSIVA

Foto hecha esta misma tarde, con estas gafitas que Dios me ha dado.
Pilladas, in fraganti, diez hormigas durmiendo la siesta en esta carretilla. El resto ha currado de sol a sol.
También a vuestra disposición grabación con audio, para el que precise más pruebas (zzz).
Para llamarme chivata, quejas y reclamaciones, más abajo. Simplemente has de pinchar en el icono de Google.
Gracias.

Ángel C. T.




NOSOTROS

Vivimos tan pendientes del tiempo
que olvidamos que somos temporales.
Y tan volcados en lo material
que obviamos que somos materia.

Pero dentro de cada uno de nosotros
reside lo intemporal y lo inmaterial.
Y eso es sencillamente maravilloso
si somos conscientes de ello.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©

Acuarela pintada con estas gafitas que Dios me ha dado.


16 jul. 2015

COMPRENSIÓN

Sentirse comprendido
es como recibir una caricia
en el alma.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.

EL AZAR

El "azar" no es más que una de las muchas maneras mágicas en que la vida ordena sus prioridades.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.

15 jul. 2015

GANAR Y PERDER

A veces se gana más cuando se cree perder que cuando se cree ganar.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©



Mario Frangoulis-Vinceró, perderó
                               

14 jul. 2015

PLUTÓN, CORRE QUE TE PILLO

ÉL, EN PRIMERA PERSONA, A PESAR DE QUE SEA TERCERA- Hola, me llaman Plutón, porque soy como un planeta enano, o el mismo que viste y calza, del sistema solar situado a continuación de la órbita de Neptuno. Debido a que tal vez estemos en la cresta de esta ola de calor malévolo o malvado puedo contar esta historia con final feliz porque terminará, para goce y disfrute del que la lea y de la humanidad entera. Bien, ¿por dónde iba? No quisiera perderme; después nadie será capaz de encontrarme, debido a mi tamaño y a otras quimeras veraniegas en el hemisferio norte. Puedes considerar esto una presentación sencilla, sin ninguna pretensión de nada.

YO, CANTURREANDO, PARA VOSOTROS- Plutoncito, anda feliz pisando el suelo de mi casa y descalzo, tralarí, tralará. Busca pareja de repuesto porque la que tenía se le olvidó en otro planeta, no tan pequeño, y cualquiera va ahora y la localiza.

ÉL- Cuando vuelva por allí, no le diré que esta boca, plutoniana, es mía, y todos contentos. En estos días estivales me gustaría probar suerte con un trabajo como maquinista de tren vacacional. Me emocionan mirar las vías… parece que van a toda prisa y ni se mueven ni trapasan. Y luego si me queda algo de tiempito terrestre por doquier, podemos echar una partida al billar francés que tengo un ojo matemático para estos deportes de mesa puesta, con bolas, y puede que toque alguna.

YO, OTRA VEZ- Vale, en cuanto me seque el pelo, que ya me he duchado tres veces en lo que va de día, por estos calores apretados al cuerpo como una segunda piel, nos liamos a palos con esas bolas que tú dices, a lo francés, en pleno Madrid de los años 15, con el dos mil por delante. Por si viajas a la velocidad de la luz y te vas más rápido de lo que has venido, eso sí -visto y no visto- te voy a dar un recuerdo, antes de que se me olvide. Toma, para ti, para siempre.

ÉL- ¿Qué es esto… por el amor hermoso?

YO, COMO PLANETA TIERRA- Pues una hucha de los chinos, para que ahorres todos los plutoneuros que puedas conseguir, y regreses para el verano que viene que tendré una casa mucho más grande y con patio soleado. Y te traes a esa novia que no es portuguesa sino plutonesa,… si todavía la quieres como se merece si se lo mereciera.

ÉL EUFÓRICO- Olé, esta española con qué gracia y arte recluta inmigrantes extraplanetarios. Soy prudente y bien educado, pero acepto la invitación de una extraña encantado (pero nunca de caramelos, eso nunca) e intentaré tener ahorrado lo suficiente para el transporte colectivo. Gracias por esa deferencia, mayúscula, tan amigable o amistosa de osa amorosa.

YO, SIN ABUELA- De nada. Soy como soy... no puedo remediarlo ni quiero. Es que leí El Principito, siendo aún más minúscula que tú, y me afectó a la concordancia intergaláctica. Con los años lo fui superando pero se me quedó ese querer invitar a todo zorro, flor, o planeta viviente, por pequeñito que fuera y darle cuartelillo sin pedirle nada a cambio. Porque, claro, hay que comprender que lo esencial es invisible a los ojos y como veo poco… ¿Plutoncito, dónde te has metido?

ÉL, PARTIÉNDOSE DE RISA ESPACIAL- Estoy aquí, justo detrás de la hucha.

YO, ALGO ATURDIDA- Pues eso decía… que si fueras como Júpiter no podría alojarte por mucho Principito que hubiera leído, porque no cabrías de ninguna manera, pero como eres diminuto y el sistema solar me cae bien, y sobre la cabeza cuando estoy de pie, pues para adentro.

ÉL, AGRADECIDO UN MONTÓN Y TRES CUARTOS- Muchas gracias, no esperaba menos de ti, y eso que venía preparado para buscar hotel en el centro. Me has ahorrado la molestia y el aparcamiento. ¿Puedo llamarte plutonamiga?

CONTINUARÁ………….en el próximo verano, si vuelve acompañado y si no… "ya veremos", dicen mis ojos… ilusos ellos.

Ángel C. T. ©2015

Documento gráfico, testimonio del amistoso diálogo entre Plutón y la Tierra, para la posteridad.  

13 jul. 2015

SIN JUGAR PERO AMADA

Movida por un sentimiento de autocomplacencia,
añoro todo aquello que no he vivido
y lo que viví sin darme cuenta.
Ingenuamente, en piel de otro,
y serena, a base de raíces y lodos,
crezco ilusionada,
hasta las últimas consecuencias
por amores verdaderos
como los que se fueron...

¿A qué juego?
No juego a nada.

Parece que sin destino me encuentro,
tal vez, desganada.
Revancha de arte y locura,
suscitada por mi cuerpo en las ausencias.
Hay puertas que nunca se cierran
aunque se echen candados.
Hay silencios que nunca se mueren
y gritan, y gritan…
cuando todo se calla.

¿A qué juego?
Contigo, no juego.

Eres una promesa,
una esperanza…
Inevitable bosque
donde me pierdo a conciencia,
para encontrarme entre tus brazos
sin jugar pero amada.

Un chispazo con sensibilidad
casi hierro, casi eterno,
prendió entre nosotros...
Fuerte como marea salvaje.
Allí mismo me ahogo, ahora,
para que me salven tus palabras.
Sin juegos ya
y con un boca a boca.

Estoy cansada y ya no juego.
¿A qué juegas tú?
Si eres mi amor… ¿a qué juegas?

Ángel C. T. © 2015


12 jul. 2015

EN SILENCIO

No me asusta el silencio.
En él he encontrado un amigo.

Ángel C.T. ©

Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado. 

EL PASTOR

-Hola.
-Hola.
-¿Vas de paseo?
-Sí, de paseo.
-¡Eso es muy sano!
-Son bonitas sus ovejas.
-¿Son bonitas?
-Sí, muy bonitas. Muy blanquitas todas.
-Sí, son blanquitas.
-¿Y son buenas?
-¿Mis ovejas?
-Sí.
-Hombre, hay que tratarlas bien.
-Claro. ¿Y sabe cuántas son?
-Sí, cincuenta y ocho.
-¿Exactamente?
-¡Exactamente!
-¿Y las conoce a todas?
-A todas y a cada una de ellas.
-¿Alguna se llama Copito de Nieve?
-No. ¿Por qué?
-Por nada, asociación de ideas... ¿Y conoce a cada una por su nombre?
-Si no tienen nombre.
-¡¿Qué me dice?!... Entonces yo puedo decirle que ésa es mía y es mía.
-De eso nada, monada. Son todas mías.
-Pero si no tienen nombre ni apellido, pueden ser de cualquiera…
-¡Que no! Son sólo mías. Y cada cierto tiempo les analizan la sangre.
-¿Para qué? ¿Para saber su ADN?
-Para asegurarse de que están sanitas.
-¿Y lo están?
-De momento sí. Muy sanas todas.
-¿Y las saca a pasear todos los días?
-Y dos veces. Una por la mañana…
-No me lo diga: ¡Y otra por la tarde!
-Eso es. Antes las llevaba hasta la presa y pasábamos allí el día entero pero luego, como tenía que traerlas a casa a beber y a dormir, pues ya no voy, porque para pasar calor…
-¿Pero allí en la presa no podían beber?
-Sí.
-Entonces…
-Que está muy lejos y para pasar calor...
-No entiendo bien…si podían beber allí entonces podría seguir yendo con ellas a la presa ¿verdad? Seguramente les gustaría más pastar por allá que por acá…
-Pero como luego las tengo que traer a casa a dormir, para pasar calor...
-¡Pues déjelas a dormir allí!
-¿Pero allí, cómo vamos a dormir?
-¡Ah qué se yo, para no tener que venir a su casa!
-Hombre es que entonces nos quedamos a vivir allí.
-¿Y tampoco es eso, claro?
-Tampoco es eso.
-Pero señor pastor, con todos mis respetos, que me está dando la impresión de que, no es por la sed ni por el sueño de las ovejas, lo que pasa es que usted no quiere pasar calor y ya está.
-No quiero pasar calor, no…
-Pues diga eso y terminamos antes.
-¿Por qué? ¿Tienes prisa, por un paseo?
-No, por un paseo no, es que se nos está haciendo de noche con este diálogo y a ver si va a venir el lobo y se va a comer a sus ovejitas…
-¿Qué lobo?
-El que baja del monte y se come a las ovejas normalmente, vamos… digo yo, que será así.
-Si aquí no hay lobos.
-¡¿Qué no hay lobos?!¿Pero en qué pueblo vivo yo?
-¡En éste!
-Ya… ¿Entonces nadie se come a sus ovejas?
-Sí. Vendo a un restaurante los corderos para comerlos.
-Anda... ¡Entonces, los lobos somos nosotros!
-Hay que vivir de algo…
-¿Y no le da pena?
-Hombre, es que si me diera pena, tendría quinientas.
-¿Y?
-¿Que para qué tantas…?
-Perdone… Ejém…Antes de irme… sólo una última preguntita.
-Dime…
-¿No preferiría alquilarlas como remedio para el insomnio?
-¿Por qué?
-Porque así podría llegar a tener todas las que quisiera y cuantas más mejor.
-Oye, pues si tú encuentras por ahí a quién alquilárselas, llegamos a un acuerdo ¿Vale?
-¡Vale! pero otro día que se me están durmiendo los pies, de tanto contar ovejitas…

(Basado en un hecho real. Los nombres de las protagonistas principales han sido sustituidos por otros, para preservar su identidad… ¡Ah no, que las ovejas no tienen nombre!)

Ángel C. T. ©2012

Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.

11 jul. 2015

ESPERANZA

Hoy he mirado el horizonte y he visto
algo más que una fina línea
que separa el cielo de la tierra.

Ángel C.T. ©

Fotografía hecha con estas gafitas