Desde mi nube y con gafitas

“Érase una vez un Ángel que del Cielo quiso bajar a la Tierra para experimentar lo que era ser humano. Adoptó la forma de mujer. Sólo bajó con lo puesto… unas preciosas gafitas que Dios le había regalado y una nube pequeña, desde donde miraba cada día todo lo que sucedía entre el Cielo y la Tierra. Sólo a través de esas gafitas podía ver nítidamente el mundo y a las personas que vivían en él. Sin ellas se sentía desorientada, perdida, pues todo se volvía invisible e incluso ella misma, ya que ni siquiera podía percibir su propio cuerpo. Esta historia está contada por ese ángel que, a través de la narración de sus peculiares observaciones, intenta representar el mundo que ve.”

Un día agarré mi media nube y mis gafitas (esas que Dios me ha dado) y fui a vivir a un lugar indeterminado entre la metáfora y el surrealismo. Desde entonces, estoy pagando la hipoteca con poemas, cuentos, relatos, novelas, dibujos, pinturas, fotografías… ¡canela fina! y otras especias.

Poco a poco o mucho a mucho, dependiendo del día, estado de ánimo y condiciones atmosféricas, suministraré género del bueno, fabricado a mano, con amor, humor y pasión.

Porque te quiero. Porque todo lo que hago es pensando en ti y con el corazón… de la única forma que sé vivir. Y estoy en ello, dispuesta a seguir haciéndolo con muchas ganas, para que tú lo puedas disfrutar. Ojalá sea así.

31 oct. 2015

EL CUENTO DADO LA VUELTA.

En un estuche con forma de corazón guardó una flor. Se la había regalado él, momentos antes de marcharse. Le dijo, "antes de que se seque, yo estaré de vuelta". Ella lo espero y esperó, y con su impaciencia abrió aquella caja y comprobó que la flor ya estaba seca.

-Vaya poca gracia que tiene esta historia, abuela. Intuyo por lo que has contado que al final se quedó sola.
-Pues mi niña, cuéntala tú de otra manera.
-Muy bien. Con la misma forma de corazón, en aquella caja pequeña y querida,  esa mujer guardó al hombre que le regaló un día una preciosa flor. Colocó la flor en un jarrón con abundante agua para que adornara su casa durante mucho tiempo.
-¿Y qué pasó con el hombre?
-Que no se marchó ni se secó. Se quedo a vivir en su caja torácica, rodeado de felices sentimientos de amor.

En vez de esperar a que alguien vuelva, es mejor dar la vuelta a la situación.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©

30 oct. 2015

NADA QUE DECIRNOS

Nada que decirnos.
Y tantas cosas por contar.
Silencio que irradia chispas
de soledad.
El espacio crece entre los dos,
A las horas
les cuesta perderse,
con un "hasta siempre",
en la niebla absurda
de memorias compartidas.
Se arrastran
fatigadas,
rogando una explicación
por ignorarlas.
La luz, una oportunidad.
Caminando a tientas
por la oscuridad
de la aventura,
ya sin emoción.
De la nada.
Nada que decir.
Entre un trago y otro,
de nostalgia por lo que se fue
y no volverá,
se ahoga la pasión,
al fondo del vaso
vacío.

Ángeles Córdoba Tordesillas. ©


Edward Hopper. 

TRÁFICO

¡Cuánto tráfico...!
Cómo se nota que es viernes por la tarde.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©

Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.

29 oct. 2015

CRÓNICAS NOCTURNAS

+Cariño, no sé si me escuchas. Qué silencio... ¿Ha pasado un ángel?
-Es la luna que me hechiza y sus brillos acharolados.
+Promete que me sigues amando.
-Espera, ahora vuelvo… me acabo de dar cuenta de que no tengo tabaco.
+Si tú no fumas…

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


EL VIENTO

Corre el viento.
Y en la ladera de mi espalda te espero.
Obsesión he de llamarte.

Que si jugar te gusta,
eso sí que podemos,
Tumbados y dormidos
o despiertos y soñando...

Tracemos nuevos caminos
para encontrarnos,
entre un corazón y otro,
puede que esté el nuestro
esperándonos.

Bordeemos
cualquier obstáculo
a nuestro paso,
sin detenernos.

Desde mis brazos
hasta el estrecho de tu pecho,
en medio de ciertos mares
de oquedades
y posturas corporales.

Me conformo
con hallarte, entre suspiros,
y rodearte con besos de mis labios
anhelantes de los tuyos.

Somos frágiles
y jóvenes en amores, todavía,
amantes sin forma,
pero con fondo

El viento sopla,
entra por la ventana
y trae palabras tuyas,
y risueñas esperanzas,

Ese viento del futuro…
que no se conforma con poco.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©

Renoir. Pareja de enamorados

28 oct. 2015

ALMA EN PAZ

Cuando una persona está en paz consigo misma
no busca guerra con nadie.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.

SALTIMBANQUI Y FELIZ

Avanza como un caracol voluntarioso.
Trota como un caballo feliz.
Salta y brinca como liebre campestre.
Canta como pájaro libre.
Juega como niño incansable…
tu grácil sueño, sobre mí.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Pintura de Manuela Fernández. 

27 oct. 2015

REPARTO DE TAREAS DOMÉSTICAS Y ALIMENTOS

Eusebia, mayor de edad y residente en Constantinopla, convivía feliz con Jenny, su querida planta carnívora, a la que tenía muy bien educada. No la consideraba mascota, era más bien una compañera de piso a lo estudiante pero ya con otra edad.

Los sábados y domingos, como ella pretendía tener descanso de su trabajo que era bastante pesado y monótono; pues consistía en transportar plomo a todas horas sobre los hombros, la buena de Jenny se ponía el delantal sobre sus pequeñas hojitas y se ocupaba de fregar los platos mientras su compañera de piso, se estiraba en el sofá y se atontaba con las películas de la “sobremesa asesina” de Antena 3. Aparte de esta tarea, también realizaba otras domésticas. Las tenían repartidas entre semana y los fines de semana, como he comentado, ella más Cenicienta que Eusebia.

Pero un buen día Jenny fue invitada al cumpleaños de un cactus tropical y se fue sin fregar los platos y sin avisar a su amiga íntima. Allí lo pasó en grande. Se hizo amiga de unas cuantas plantas ordinarias y ligó con un aloe vera bastante atractivo. Se le subió la clorofila a la cabeza y le dieron las tantas.

Eusebia, muy preocupada por la tardanza de Jenny, había llamado a la policía y a los bomberos forestales. En toda Constantinopla no se había producido una llamada de alerta tan tonta como aquella, desde hacía tres o cuatro siglos.

-A ver, señora… no puede usted considerar desaparecida a su amiga por siete horas que lleva ausente del piso.
-Puede ser que la haya asesinado algún psicópata desconocido y con mala sombra.
-¿No estará usted hablando en serio? ¿Tendrá alguna prueba, supongo, de lo que está diciendo?
-Mire, señor policía, ahí tiene usted todos los platos sucios… Ella, viva todavía, jamás hubiera dejado uno, con restos de comida, se lo digo yo. Ésa es la mejor prueba que puedo ofrecerles.

En medio de la conversación que tenía pinta de no tener fin, pues Eusebia es una de ésas que hasta que no termina teniendo la razón sobre sus hombros, como el plomo a diario, no para de discutir acaloradamente, se presentó Jenny tras la tardanza desesperada, con una risita floja, bastante delatadora por cierto.

-Mire, aquí tiene usted a su compañera de piso sin bolso, despeinada, y con torcimiento de columna vegetal.
-¿Cómo es posible que me hayas dado un susto así de grande? Menudo disgusto si te hubiera llegado a pasar algo, amiga… me hubiera tocado fregar los platos a diario.
-Tranquila, he venido para quedarme. A punto he estado de fugarme con un aloe vera. pero era tan soso que me hubiera terminado por suicidar contra algún cardo mariano. Siempre me contaron que los eucaliptos son mucho más divertidos pero no quedaba ninguno soltero.
-Bueno, pues todos contentos… Hala, vámonos de aquí, que nosotros sobramos.
-Ah, pues si sobran… vengo con algo de apetito porque en la fiesta solamente he bebido.

Y en un visto y no visto se zampó a todos los policías y a los diez bomberos de guardia. Ñam, ñam… y sin masticar.

-¡Qué traviesa eres, alma mía! Medio borrachina que has aparecido y encima vas y montas el cisco. Vamos a dormir anda, que ya van siendo horas y necesitarás hacer bien la digestión de estos cuerpos de funcionarios que te has metido para el tuyo, de un bocado troglodita casi.
-Buenas noches, Eusebia, te he echado de menos pero no me gusta reconocerlo.
-Vamos por partes, primero vete a dormir y mañana hablaremos. Buen provecho.
-Gracias.
-Ah… y ahí te esperan los platos en el fregadero con toda su devoción. No creas que te vas a librar de ellos, no.
-Soy planta carnívora e incomprendida, sobre todo esto último, pero asumiré mis tareas domésticas como todo hijo de vecino.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©

26 oct. 2015

LUNA VIAJERA

Luna viajera.
Sanadora.
Voladora.
Que vas de incógnito,
de sorpresa en sorpresa,
de país en país,
de nueva a plena.
Y con tu blanca y tenue figura
te meces,
entre nubes oscuras
de noches internacionales,
o sobre las ramas
que te sujetan
y por encima
de otros seres,
otros mares,
y otros corazones
sensibles.
Donde quiera que esté
llévale recuerdos
de mi parte.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©

Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.

CÁSPITA, SI NO LO LEO, NO LO CREO

Hay quien todo lo envidia, todo lo copia, todo lo imita.
Carente de originalidad, escasa creatividad y nula imaginación, necesita inspiración en la acción ajena que a su vez, se enajena; ejemplo, yo.

Rabia por la traición, a menudo completamente consciente, de forma ladina, ha compuesto un poema u otra monserga, a la forma y semejanza de los de una servidora, estampándole su firma.

¡Maldita la gracia! ¡No suena bien esa guitarra con tres cuerdas!... pero mientras el que la trastea se crea músico… sonará ese ruido tal vez infernal, circundante, contaminando el éter, de ridículo mimetismo del arte.

Ángel C. T. ©

LA HISTORIA DE MARILUZ

Iba a escribir la historia de Mariluz que siempre que la sacaban a bailar decía "no, gracias. Ahora no tengo cuerpo para bailes". Y cuando pretendía algún admirador invitarle a cenar, se lamentaba igualmente, "esta noche no tengo cuerpo para cenar". Si sus amigas le proponían organizar una reunión o alguna excursión, rechazaba las propuestas diciendo "sí, estoy yo como para reuniones de amigas… No tengo cuerpo ni para eso ni para excursiones".
Total que, entre que nunca tenía cuerpo y que un día se le fue la cabeza por razones sentimentales, me quedé sin protagonista del relato. 
Pido disculpas por ello.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


25 oct. 2015

COMO UNA PLUMA

Rocé tus labios
con la suavidad de una pluma.

He ido colándome, sin permiso,
entre tus dedos,
como arena fina de la playa,
hasta cubrir tu suelo.

Para que pudiéramos caminar descalzos
a la orilla de nuestro océano.
Para pasear por el futuro y de la mano,
con confianza.

Rocé tus labios,
como una pluma juguetona,
y te hice volar conmigo
hasta las nubes y más allá.

No tuve que preguntarte nada.
Sentí que eras feliz
porque me lo miraban tus ojos.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


24 oct. 2015

LOS PENDIENTES DE LA REINA

Dignos de la más hermosa de las reinas.
Delicados pendientes,
verdaderas joyas de valor incalculable,
con el color y la alegría
que desearía llevar en sus nobles orejas.
Belleza fugaz, al capricho de Dios,
ornamento natural en el jardín del otoño,
envidia de la misma primavera...

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía hecha por mi amiga, Elicia, de estos PENDIENTES DE LA REINA.. 

POR SÍ MISMO

Sacó los pies del tiesto
porque comprendió que nunca llegaría a crecer
si no caminaba con sus propias plantas, en alguna dirección...

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado. 

NO DES-PUNTADA SIN HILO

A remendar se ha dicho,
todo lo descosido
y lo que no se debe tirar.

Qué fácil y cómodo es eso
de deshacerse de lo viejo
sin intentarlo arreglar…

¡Venga, vamos a ponernos a ello!
A no ser que no veas muy bien,
tarea compleja no es.

Sólo hace falta una hebra de hilo
para coser con esmero,
aguja de punta fina,
paciencia, delicadeza,
¡y dedal para qué te quiero!

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


    James Carroll Beckwith. (Missouri, 23-septiembre-1852/ 24-octubre-1917)

23 oct. 2015

MELANCOLÍA

Sabes que mi melancolía es la tuya.
Siéntete libre. Sin protocolos.
Soy anfitriona halagada por tu presencia aquí.
Y pasa, pasa, ponte cómodo.
como si estuvieras en tu propia melancolía.

Ángel Córdoba Tordesillas ©



UN ALMA GRANDE

A medida que avanzan los años,
a veces los días,
los sueños crecen
y el cuerpo... se queda pequeño.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©

(Dedicado a mi amiga Cristina)


QUIZÁ

Quizá no te descubro nada nuevo.
Y sin mí, el horizonte siguiera siendo magnífico
y la vida apasionante.
Quizá todo lo que creo para ti
lo haya creado otra, mucho antes.
Pero a tu sueño y al mío
les gusta salir a pasear juntos.
Y cuando lo hacen
es día festivo
o noche estrellada.

Ángel Córdoba Tordesillas ©


22 oct. 2015

BICHITOS

Cómo me gustan los bichos... en el campo.
Prodigiosa naturaleza que pone a cada criatura en su sitio.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.

MELODÍA INTERIOR

No existe el silencio, existe la melodía de tu corazón.
Cuando todo calla y el ruido desaparece.
Sutil como la sombra de la poesía que no proyecta sombra.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.

PIROPOS DE UNA MADRILEÑA (7)

Si tú fueras mi lugar de trabajo,
yo haría, feliz, horas extras
y trabajaría a destajo.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©

21 oct. 2015

LA DESCENDIENTE

-Hola.
-Hola.
-Mire, soy descendiente de El Cid.
-¿El Campeador?
-Ese mismo.
-¿Y en qué puedo ayudarle?
-Quiero reclamar lo que me pueda corresponder por derechos legales.
-¿A qué se refiere, exactamente?
-Al patrimonio por descendiente o lo que sea. No tengo calefacción en invierno…
-¿Y en verano?
-Tampoco.
-Vaya. Pues diríjase al departamento de demandas unificadas de descendientes de grandes personajes históricos y a ver qué pueden hacer por usted.
-Gracias. Allí me acerco ipso facto.
-¿Ha venido a caballo?
-No. ¿Por qué?
-Mujer, por aquello de su ascendencia. Para que lo dejara aparcado fuera, en el ascensor no le permitirían el paso.
-Ah, comprendo. Pues no, he venido en Metro para llegar antes.
                                           .......……………….................................................
-Hola.
-Usted dirá.
-Mire, siendo descendiente de El Cid Campeador y con tantas agallas como él, aquí me tiene a reclamar lo que es mío y, por ende, me pertenece. 
-Impresionado me ha. ¿Qué tipo de parentesco le une a tan insigne personaje?
-Directo. Soy tataranieta de la tataranieta de la tataranieta de este señor, más o menos, puede que me equivoque por una generación o dos…
-O sea que El Cid era… su abuelo, para entendernos.
-Por ejemplo.
-Deme sus datos que debo procesarlos…
-Aquí los tiene, pero en cuanto pueda me los devuelve, por favor, por si los necesitara para alguna otra gestión. Con la burocracia ya se sabe...
-No se preocupe. Somos diligentes.
-¿Diligentes o inteligentes?
-Todo lo que termina en gente.
-Me queda claro, son gente, lo comprendo.
-Bien. Pues puede que le corresponda medio Cantar o uno entero si llegara el caso.
-Pues que llegue el caso… ya que he llegado yo…
-De acuerdo, ahora necesito que firme aquí abajo.
-Esto de firmar tanto, me cansa ¿Es menester?
-Pues sí, es que yo cobro por expediente resuelto.
-Entiendo… firmaré sin poner ninguna pega. Todo queremos algo...
-Aquí tiene. ¿Se lo envolvemos o se lo lleva puesto?
-Así mismo me vale. Gracias. Tengo pendiente mis derechos patrimoniales por ser descendiente también, por parte de madre y, a la vez, de Juana I de Castilla y Felipe el Hermoso. Pero eso ya será materia de otra reclamación, tal vez la semana que viene me vuelvan a ver por aquí. Por hoy, ya me conformo con lo que he conseguido y mucho más si me he hecho un amigo. No miro a nadie ¿eh?
-Pues estaremos encantados de atenderla, siendo usted alguien tan ilustre… no le apearemos el trato a tuteo. Siempre le llamaremos de usted.
-Gracias. Me parece bien, a pesar de que soy sencilla, como el resto de la gente; es decir como ustedes.

Y se fue más feliz que Julio Iglesias con su Cantar, pero sin bronceado… ¡Hey!

Ángeles Córdoba Tordesillas © (Basado en un hecho irreal pero en una descendencia real)


19 oct. 2015

EL MÚSICO

Era un virtuoso.

Un instrumento en sus manos:

Una ráfaga de viento,
un pedazo de cielo,
el arco iris abriéndose paso
entre las nubes.

Tenía mucho tacto
para tocar otros corazones.
Y un extraordinario oído
para afinar sus latidos.

Convertía cada nota en una caricia.

Sus melodías eran sublimes.
Aún lo son.

La música es vida sin edad.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©

(Dedicado a los músicos contemporáneos. Gracias por el regalo de la música)


LA VIE EN ROSE

Un día cualquiera,
la vida ordena tus prioridades
tan sólo con dos palabras:
“Tienes cáncer”.
De repente sientes
que el suelo se abre bajo tus pies.
Estás prisionera en una cárcel
formada por barrotes
de confusión y de miedo.
Escepticismo, culpa, tristeza, soledad…
Recorres todo un pasillo imaginario
de emociones negativas,
como si del corredor de la muerte se tratase.
Hasta que llega cierta calma
y la comprensión de que es un proceso
de transformación interior.
Y dejas de vivir sólo para los demás
y comienzas a vivir para ti.
Cambias el temor por confianza
y el dolor por amor.
Y le plantas cara a la vida
y le respondes: "¿Y qué?"
Y dejas de ver el cáncer
como un “asesino en serie”
y lo ves como una oportunidad
para crecer. 
Limpias tu casa, tu cuerpo, tu mente,
tus relaciones, tu corazón…
de todo lo que ya no sirve.
Aprendes
la eternidad que reside
en el momento presente
y la aprovechas.
Descubres el valor de una hora,
de un minuto, de un instante
Tal vez la vida nunca fue rosa
y tal vez nunca lo vaya a ser.
Pero es tu vida
y quieres seguir
amándola.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©

   Desde mi nube quiero brindar mi apoyo y ayuda a cualquier mujer que esté pasando por este proceso y la necesite.

18 oct. 2015

SECRETO COMPARTIDO

Este secreto que compartimos
tan bien guardado,
dulce embeleco,
noctámbulo casi siempre.
indefinido, por suerte.
Secreto compartido,
de voces escritas,
mimos y arrullo,
a destajo.
Caricias diseñadas
digitalmente.
Que nadie venga a descubrir,
a escuchar, a robarlo,
a robarnos.
Cerremos bien la puerta
de este compartimento
confidencial,
para que no entre
ningún ladrón de sentimientos
y se lo lleve lejos.
Sólo nosotros ricos, con nuestra riqueza.
Nademos en la opulencia
de este amor,
que nos redime por dentro
de tanto… y de otro tanto.
Si lo consideras oportuno,
tal vez vendría bien
una alarma de seguridad.
¿En tu corazón o en el mío?

Ángeles Córdoba Tordesillas ©

17 oct. 2015

16 oct. 2015

GRACIOSO, POR LA OTRA PUNTA

¿Sabéis aquél chiste de ése que se va de vacaciones y se olvida de desconectar el despertador y éste sigue sonando cada día, a las siete menos cuarto de la mañana, mientras él disfruta de su merecido descanso, en las maravillosas playas del Caribe, durante una larga quincena, bronceándose y tomando zumos tropicales?...
Pues fijaos qué suerte tengo…¡el protagonista es mi vecino!

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


15 oct. 2015

LA DENUNCIA

-Hola.
-Hola.
-Quería poner una denuncia, me han robado la confianza.
-Bien, ¿llevaba algo dentro?
-¿De dónde?
-De la confianza sustraída.
-Ilusiones.
-Tomo nota…
-También una gran cantidad de esperanza y a ver que recuerde… ah sí, algo suelto de lealtad. Se lo han llevado todo, ¡chorizos miserables!
-Tranquilo. Dígame ¿cómo ha sido y en donde estaba usted?
-Ha sido de un tirón mientras estaba en una cena romántica. Es increíble… a lo que llegan algunos…
-La necesidad imagino…
-¿Quién va a necesitar mi confianza? Vamos, dígamelo… Estaba usada y además hecha a mi medida, no creo que le sirva a nadie excepto a mí.
-Ya, pero hay gente que cuando ve que algo está a su alcance y carece de ello pues no se lo piensa dos veces, por desgracia. La tentación es muy fuerte para algunos.
-Pues me he quedado sin ella. Ahora no sé como volveré a mi casa sin confianza, la verdad, dudo mucho de que pueda encontrar el camino.
-Sí, lógico. ¿No tiene a alguien a quien pueda llamar para que le ayude?
-Sí, pero ya no me fío de nadie. Es el colmo, me la han robado, toda, todita, toda…
-Pues tendrá que encontrar la manera de recuperarla y seguir con su vida.
-¿Recuperarla? ¿Para eso están ustedes no?
-No, nosotros tomamos nota para dejar constancia del hurto pero en realidad muy pocas veces se consigue dar con los ladrones. Siento decirle que, en este tipo de robos, nuestro porcentaje de éxito es de un cero por ciento.
-¡No me diga eso, por dios! Si me quedaba una sombra de confianza, acaba usted de fulminarla…

Ángeles Córdoba Tordesillas ©



EMOCIONES OTOÑALES

Los otoños descienden hasta tu puerta,
a reposar su mirada en las horas pausadas,
intentando competir con el silencio.
Osada y dispuesta, latiendo valiente,
la mañana comienza, con esplendoroso
y radiante sol sobre la cabeza.
Hay que seguir caminando, sin pensar,
hacia el interior viajar, meditar…
que las estaciones de fuera
son demasiado cambiantes.
Estoy cerca, por si me necesitas,
entre las hojas que han ido cayendo…
Hoy por ti, mañana por mí.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©



14 oct. 2015

MI SUERTE

Si me abandonas, alguna vez, que sea a mi suerte.
Porque mi suerte… eres tú.

Ángeles Córdoba Tordesillas©


   Sven Richard Bergh. (Estocolmo. 28 de diciembre de 1858-29 de enero de 1919).  
Reconocido pintor sueco, destaca por sus pinturas retratistas y paisajistas relacionadas con Suecia.

10 oct. 2015

SOY LA PACIENTE 11131

Cuando vi el número del expediente del ensayo clínico, pensé: Soy afortunada, suma siete y todo el mundo sabe que el siete es un número que da suerte. Pero no creo que, en este caso, la suerte tenga mucho que ver.

Hasta hoy, han sido seis años en una carrera de fondo, un auténtico maratón conmigo misma. Primero fueron tres intervenciones quirúrgicas en una sola, después un año y medio de quimioterapia intravenosa, y pruebas médicas luego, durante otro año, la medicación diaria para el ensayo, y sus correspondientes pruebas, más cinco años de quimioterapia oral y más pruebas. Reconozco que en muchos momentos pensé que no lo iba a aguantar. Noches en las que no dormía por miedo a no despertarme; con tantas cosas que sentía que aún me quedaban por hacer... Soy poquita cosa y pensé que no podría con ello y en algunos momentos he llegado a sentirme agotada, casi con ganas de darme por vencida. Reconozco que todavía estoy bastante cansadilla. Tal vez mi cuerpo por dentro haya cumplido ya, los ochenta años, no lo sé, pero mi corazón se siente como el de una niña, más enamorada de la vida que nunca. (Entenderéis mi euforia…).

Me acuerdo emocionada de algunas amigas, Tina y Delia, y otras compañeras, que pasaron por un proceso parecido, que ya no están aquí y no pueden compartir mi alegría -sé que lo harían- y, en especial, recuerdo a mi querida amiga Laurita, a quien acompañé las últimas horas de su vida, porque las dos así lo quisimos, en una experiencia tremendamente humana y enriquecedora para mí. Sé que hoy sonreiría de felicidad. A todas ellas les doy las gracias por su bondad, fortaleza y valentía. 

Y también quiero animar a todo aquél que esté pasando por el proceso del cáncer, de la clase que sea, porque hasta la noche más oscura llega a su final. Y decirle que si en algún momento necesita algún tipo de apoyo que esté a mi alcance dar, desde esta nube, le tiendo mi mano, con todo mi cariño y mi comprensión. Es fundamental que nadie sienta que está solo ante el cáncer. El apoyo y el amor son imprescindibles.

No, no creo que sea por el número siete, ni por la suerte, creo que hay razones más allá de nuestra razón; ideas, creencias y opiniones.  

No sé que pasará mañana, nadie lo sabe, y tampoco me preocupa. Dicen que nunca me van a dar el alta-bueno…-, tengo intervenciones pendientes -ya se harán-, revisiones anuales -simple rutina-, mis migrañas dando la lata -ya se irán…-, ese insomnio persistente -ya dormiré-, mi mala visión -tengo mis gafitas, éstas que Dios me ha dado-… pero hoy quiero terminar esta etapa de este proceso, ya libre de medicación, con la "uve" de VICTORIA y de VIDA, porque sí, porque me da la gana, ¡¡¡PORQUE SIGO AQUÍ!!! 

GRACIAS. 

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


VIVIR MI VIDA

Ayer me dieron una buena noticia sobre mi salud y me retiraron, por fin, una medicación que hacía unos años que estaba tomando. Todo lo bueno llega en la vida y, siempre, en el momento justo. Aunque soy consciente de que debo seguir cuidándome...

Además, después de haber participado en un ensayo clínico para probar la eficacia de un nuevo medicamento, (no sé si tomé éste o un placebo; eso no es importante) me han dicho que el estudio ha arrojado resultados positivos, con lo cual muchas mujeres se podrán beneficiar de ello, en el futuro. Esto me produce una enorme y profunda satisfacción.

Sé que ésta es una confidencia muy personal pero comparto diariamente con vosotros cosas que me invento ¿por qué no compartir algo que no es inventado y me hace sentirme tan feliz?...

Así que hoy es el comienzo de una nueva etapa, seguramente la mejor. Cada día, en realidad, es una maravillosa oportunidad, para todos, de abrazar la vida, pero por algunas peculiares razones hay ocasiones en las que somos más conscientes de esto. Hoy es una de ellas.

Llegado este momento, en que todavía me queda "mucho músculo, hueso, hígado" y sobre todo corazón, para seguir "manteniendo el tipo", voy a continuar por aquí, con el motorcito de mi nube en marcha, dispuesta a haceros pasar gratos momentos… que los pasemos juntos.

Gracias por vuestro interés en mis publicaciones y en mis gafitas; éstas que Dios me ha dado y me da. Os quiero. ¡Estoy contenta, contenta, contenta!

Hoy siento que vuelo de verdad y vosotros sois mis alas.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©

(Cuántas cosas buenas pueden pasar, por ejemplo, en un 10 de octubre... Felicidades, Celia. Recuerdos, Arturo)


 Hijo, sé que te encanta esta canción. También a mí. 

9 oct. 2015

LA DISTANCIA HASTA MI CASA

Camino en la soledad.
Sin prisa, nadie me está esperando.
La tarde está cayendo y poca gente en la calle.
Camino absorta, huyo del frío y de la multitud.
Me abrigo con la piel de las horas.
Cubro mi boca con el recuerdo de tus labios.
Y así permanezco callada y observando.
Hoy también es día lectivo.
y los niños no reparten sus juegos por los barrios.
Ellos alegran con sus gritos las tardes
de los sábados y festivos.
A veces, mi mirada se cruza con la de algún perro
que acompaña a su amo, en las noches sin luna.
Ellos entienden mi caminar pausado, pesado.
Aprendieron la infelicidad que se siente
con la ausencia del ser amado.
Ando por la plaza cerca de mi balcón.
Pronto he de llegar al escondite  de mi llanto.
Doy vueltas y vueltas a la manzana,
como un vagabundo embriagado.
Ya las calles han quedado vacías.
Sólo escucho el sonido de mis pasos.

Ángel Córdoba Toresillas ©


John Singer Sargent. (Florencia,12 de enero de 1856 – 14 de abril de1925) 
El "retratista de más éxito de su generación".

7 oct. 2015

SOY ÁRBOL

Soy un árbol afianzado,
otoño tras otoño,
sobre esta tierra amada.

Sometida a las circunstancias externas,
a merced de vientos y tormentas,
expuesta a los rayos del sol
o al frío extremo
aquí sigo,
celebrando los cambios de estación
a pesar de mis quimeras.

Soy árbol de hoja caduca.
Cuando amarilleen y caigan, todas ellas,
volveré a engendrar,
con apariencia de hojas,
en mis múltiples ramas;
ilusiones, motivaciones, creaciones,
que las adornen,
para otras bellas primaveras.

Porque la savia, perenne,
late en el centro de mi ser.

Hasta que en algún futuro otoño
mi tronco también decida agostarse y caer.

Soy árbol de hoja caduca, y mortal,
y aún enamorada de la propia vida,
extasiada cada día por su presencia
dentro y fuera de mí,
no reniego de mi naturaleza efímera.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotopintura hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.

VIAJE ASTRAL

Cuando te das cuenta, sobrevuelas los amigos de la tierra.
Los campos de olivos, los de trigo, los de la Luna, Marte y Ganímedes (es para que rime y si se te pone por medio) y otros planetas muy feos de los que no recuerdo su nombre. No aparecen en los libros del cosmos. Bah, poca importancia tienen.
Si te apetece, hasta puedes presentarte en las elecciones a presidente en cualquier asteroide.
No te piden informes, ni papeles, ni buenas referencias. 
Ahora en serio, sin reservar billete, no levantas ni polvo… despegas en un santiamén y antes de que cante el gallo habrás volado tres veces.
Innecesarias las despedidas a la familia.
Ni sms que cuenten, cuando llegues, que todo ha ido bien.
Más cómodo imposible… 
¿Qué dices? ¿Qué no sabes cómo hacerlo?
Yo te lo explico.
Tengo experiencia ya en estas lides… no líderes, no, aquí no manda nadie; eso los dejamos para los planetas pequeños, sin calefacción que están aún.
Primero, recógete el pelo. Después, métete en la cama propia y no en los asuntos ajenos, esto es importante porque si no, no funciona nada. Es necesario cierto nivel evolutivo, has escuchado decir... Pamplinas.
Deja los garbanzos a remojo, para el día siguiente, si quieres hacer cocido… mmm, qué rico. 
Te lo digo para que confíes… que volverás, tranquilo, no por otra cosa. Ya me gustaría que me invitases, pero vamos con el siguiente paso, antes de que te espantes. 
Luego intenta relajarte… no pienses en ese actor o actriz de moda.
Ve a lo más profundo de tu persona. No tienes cuerpo, no tienes sexo, no tienes… eres un ángel. Siempre lo fuiste pero ahora lo recuerdas… ¡Leñe que no, que no hacen falta alas!
Chsssss… respira…
Haz como si fueras a dormir, pero engaña a Morfeo con otro. Dile que vuelva luego que ahora has quedado con Neptuno, por ejemplo… esas aguas diáfanas… respira, respira… con calma y hondo.
No, no tienes que repetir un mantra. ¡Olvídate de todo!
No importa que no lleves pijama… o póntelo si te sientes más cómodo… venga te espero, no darán las uvas pero bueno. Respira, respira… eres ligero… ¿Qué andas ya por el techo?... Venga, deja la imaginación también para luego…. ¡Que se te vuela demasiado aprisa y por su cuenta!
Ahora… no, no estás dormido… aunque te lo parezca. Despega. No te asustes si sientes que caes. En décimas de segundo puede suceder que tu cuerpo astral entre de repente en el carnal por miedo o precaución si un peligro acecha… date la vuelta… inténtalo otra vez, cuando lo desees y puedas. Has de estar seguro de querer pasar a la cuarta dimensión 
Si lo consigues y me ves sobrevolando el horizonte, por favor, salúdame… la educación lo primero. Yo te devolveré el saludo o volaremos juntos, con el debido respeto. 
Ayer viajé a París, hoy tocan Alcorcón y Londres. Tengo que hacer en ambos lugares gestiones angelicales. 
Hay más seriedad en este relato rimado de lo que podrás encontrar hoy, si vas al mercado o a tu trabajo. Y si no lo crees, al menos espero que te haya hecho pasar un buen rato.

Sé feliz...Viajes astralmente o no, también puedes soñar.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía de Facebook. 

DONDE ANIDARSE

Luz y resplandor.
Sombras,
proyectadas por las ramas
en las fachadas blancas
Tiembla el aire.
Sobre la cabeza un sol radiante.
Muchos recuerdos que se alojaron
en el nido de la mente.
Otros aún, serenamente,
reposan en el corazón.
¿Y los pájaros dónde fueron?
Tal vez en busca de aquellas flores
que nos cantaron…

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía de una pajarera, hecha por Juan Fernández. 

6 oct. 2015

TESOROS ESCONDIDOS

Cuánto tesoro escondido
en estas Españas nuestras...
Cuánta imagen se presenta
entre el aire y el olvido,
representando la vida, el hogar
de pájaros y otros seres vivos.
Muros conteniendo horas
que cuentan bellas historias
o quizá historias tristes,
pero reales todas.
Así, simplemente,
bajo la luz de la media tarde
tras el objetivo
de una cámara de fotos.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Preciosa fotografía de una pajarera, de Juan Fernández. 

MÁGICA TOLEDO

Toledo tiene alma de fuego.
Está llena de leyendas y de espejos,
de escudos y caras con secretos escondidos,
de luces en la noche, veladas.
Toledo despide aroma a misterio,
a sueños realizables,
a devoción.
El alma se sosiega
en cada rincón de su belleza,
dentro de la catedral, iglesias o museos.
Arte espléndido y regocijo.
La sombra alargada de El Greco
y su recuerdo,
vagando por esas calles en cuesta
o empinadas,
como niña queriendo ser adulta.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


5 oct. 2015

MUCHO

Muchas noches conversando.
Muchos días discutiendo.
Dos generaciones chocando,
Mucho cariño, sin embargo.

Mucho tiempo ha pasado,
desde que sucedió todo aquello,
pero aún te recuerdo y te quiero,
mucho.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©

(Gracias Tía. Hoy cumplirías años y sé que esta canción te gustaba)


MEMORIA ARCAICA

Hummm, me acuerdo de Mesopotamia… ¡qué tiempos aquellos…!
No tenía entonces yo ni menos tres mil quinientos años.
¿O sería que tendría más de menos tres mil quinientos?
Bueno… voy a seguir haciendo la lista de la compra.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


POR UNA NOCHE

Un hombre y una mujer,
por una noche nada más,
se encontraron
y se intuyeron.

Se sacaron el disfraz de adultos
y quedaron después dos niños
jugando en un cuento.

Ese bonito cuento 
que viven ahora,
todavía…

Ángeles Córdoba Tordesillas ©



4 oct. 2015

TARDE DE OTOÑO

Cuando el momento me atrapa...

Qué dulce el devaneo
del viento con mi respiración.

Nubes risueñas en el fondo del cielo.
Y mi corazón, lleno de dicha por seguir viva,
les devuelve la sonrisa.

Hoy, me he enamorado de la tarde.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.

3 oct. 2015

SABOR Y SABER

Para entrar en el cielo de mi boca,
has de tener sabor a caramelo
y saber volar... hacia dentro.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


AJUSTE DE CUENTAS

San Vito había ensayado el mismo baile durante diez vidas, veintisiete años de la presente y seis meses… para presentarse a un concurso y no ganarlo.
-¿Ahora a qué te vas a dedicar, Vito?
-Me prepararé para ser jurado de concursos de baile.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©




PUERTA CERRADA

Hace tiempo que cerré la puerta al resentimiento.
Cansada ya de su sabor amargo.
Manteniéndome en equilibrio, como un hilo en el aire.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


SIN NOMBRES

No me des nombres ni fechas.
Ya mi memoria no retiene estos datos.
Cuéntame qué sabes de ti.
El tiempo que hace que no tienes noticias tuyas.
Y los latidos de tu corazón…
¿has contado cuántos son por minuto?
Dime, sencillamente,
cuándo te emocionaste por última vez,
qué sentiste con el último beso...
O si quieres averiguarlo.... estoy aquí.
Te miro, te quiero, te estoy escuchando.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Pintura de Edward Hopper (Nyack, 22 de julio de 1882 - Nueva York, 15 de mayo de1967).