Desde mi nube y con gafitas

“Érase una vez un Ángel que del Cielo quiso bajar a la Tierra para experimentar lo que era ser humano. Adoptó la forma de mujer. Sólo bajó con lo puesto… unas preciosas gafitas que Dios le había regalado y una nube pequeña, desde donde miraba cada día todo lo que sucedía entre el Cielo y la Tierra. Sólo a través de esas gafitas podía ver nítidamente el mundo y a las personas que vivían en él. Sin ellas se sentía desorientada, perdida, pues todo se volvía invisible e incluso ella misma, ya que ni siquiera podía percibir su propio cuerpo. Esta historia está contada por ese ángel que, a través de la narración de sus peculiares observaciones, intenta representar el mundo que ve.”

Un día agarré mi media nube y mis gafitas (esas que Dios me ha dado) y fui a vivir a un lugar indeterminado entre la metáfora y el surrealismo. Desde entonces, estoy pagando la hipoteca con poemas, cuentos, relatos, novelas, dibujos, pinturas, fotografías… ¡canela fina! y otras especias.

Poco a poco o mucho a mucho, dependiendo del día, estado de ánimo y condiciones atmosféricas, suministraré género del bueno, fabricado a mano, con amor, humor y pasión.

Porque te quiero. Porque todo lo que hago es pensando en ti y con el corazón… de la única forma que sé vivir. Y estoy en ello, dispuesta a seguir haciéndolo con muchas ganas, para que tú lo puedas disfrutar. Ojalá sea así.

28 feb. 2016

EN UN MUNDO DE SUEÑOS

Paseas a mi lado, cuando paseo por el recuerdo.
La añoranza canta su triste canción
con la letra de nuestras palabras compartidas.
Con las notas de la música que compusimos juntos
y dejamos colgadas en el éter de un bosque
que existirá para siempre en un mundo de sueños…

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Adam Hurst-Elegy

POESÍA DE DOMINGO

Pasea la poesía de buena mañana, con aire soñador.
Pero dispuesta a todo, por unos pocos versos mal escritos…
Qué servil es, algunas veces, si se le permite.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©



Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado. 

INVIERNO DE LUCES AZULES

Luces bailando
entre los coches,
desenfrenados.

Los copos de nieve
ante tus ojos estupefactos,
caen rendidos sobre el asfalto.

Manolo, amigo,
te dedico este poemita
con todo mi cariño
pues la foto me ha gustado.

Ángeles Córdoba Tordesillas


Fotografía de Manolo Conget. 

EL ÁRBOL DEL DESTINO

Por mucho que intentemos separarnos, somos dos ramas del mismo árbol.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía hecha la tarde pasada, con estas gafitas que Dios me ha dado.

26 feb. 2016

25 feb. 2016

CLARIDAD

¿Qué ilumina el cielo?
¿Es la luna? ¿Es el sol?
¡Qué más da!
Es LUZ.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado. 

COMO UNA DESPEDIDA

No necesito ni deseo dejar de pensar en ti.
Ni que te alejes, ni cerrar mi puerta para siempre.
Me sigue gustando arrebujarme en el sofá,
con una manta,
a esperarte.
Aunque nunca llegaste.
Aunque nunca te fuiste.
Aunque nunca regreses.
El tiempo no tiene prisa.
Se vuelca siempre en la eternidad de un segundo.
Nunca el futuro escribió su historia en el pasado.
Nadie sabe lo que puede suceder si no sucede.
Pero tú decides…

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Henri Toulouse Lautrec. Pintor francés. 1864-1901. Posimpresionista. 

21 feb. 2016

AMOR SALVAJE

Primitivo, casi animal, pero nunca rudo,
con mi sentir en demasía.

Ahora no sé dónde llorarlo, ni vencerlo,
este amor a medio camino
entre la edad de piedra y el siglo mil.

Mosaico, de diversas florituras bailando,
estampado, destempladas temperaturas,
en rápido movimiento. No te veo, no te veo...
En el fondo de la pared,
en ese muro que has levantado,
o en la pared del fondo... no te veo.

Ya no puedo ver tu bondad, borrosa está su figura.
Ya no te siento volar, ni te siento...
Kilómetros de distancia de tu corazón al mío.
Difícil de percibir, familiares y cálidas formas.

Tendría que terminar así.
Los adioses son para los civilizados
y nosotros no lo somos.
Al menos yo te he querido
de una manera primitiva,
casi animal.

Sigo sin poder verte...
apenas distingo tu caminar
del paso del tiempo.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©



20 feb. 2016

EL TATUAJE

Un tatuaje resalta, en el relieve de un trozo de cuerpo, semi oculto.
Nadie se siente su dueño. Nadie por quien llorar.
Ni la autoestima reclama su parcela privada. Nadie.
Y por nadie, con aquella inicial, se grabó ese tatuaje.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


19 feb. 2016

ACARICIAR

¿Qué es una caricia?...
El agua que calma la sed de la piel.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


La bata rosa. Joaquín Sorolla. Pintor valenciano.

HONRADEZ

Aunque sea,
ten la honradez de tenerla,
contigo mismo.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Billy Joel-Honesty

18 feb. 2016

EL TIEMPO

Es un gigante indomable. Frío, como un invierno.
Cuando lo empujo para que avance, el tiempo se para.
Cuando lo intento detener, me lleva por delante.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©



Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.

14 feb. 2016

DEFINICIÓN DE AMOR

Eso que se siente en el pecho.
Que te desborda por dentro.
Que se trasluce en la mirada.
Que te cala hasta los huesos.
Eso que solamente
puede definirse a sí mismo
cuando amas.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Salvador Dalí. (Figueras, 11/mayo/1904-23/enero/1989)

EMOCIONALISMO (3)

Esto es lo que soy, esto es lo que tengo, esto es lo que doy.

Ángeles



HOY Y SIEMPRE

En la naturaleza, todo es amor. 
Hasta las rocas se besan.

Ángeles Córdoba Tordesillas. 


Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado. 

13 feb. 2016

LA VIDA TE DA SORPRESAS, AY DIOS

En plena burbuja inmobiliaria, había tal fiebre por comprar pisos, y todo tipo de viviendas, y reformarlas enseguida; tanto por los propios vendedores que tiraban algún que otro tabique y les hacían un “lavado de cara”, con el objetivo de venderlas de forma fulminante, pasando por inversores que las adquirían en pésimo estado y para, tras rehabilitarlas y dejarlas preciosas, venderlas después, como hasta aquellos que, hipotecados hasta las cejas, extendían dichas hipotecas, más allá de las estrellas del firmamento, llegando a prolongarlas para varias vidas, con tal de dejar su piso, recién comprado, hecho una monería de feria.

Todo un despropósito total y absoluto, es verdad, pero no se trata de ningún cuento. Tanto era así que prácticamente una hora de trabajo de un albañil era más cara que una de un médico privado o un notario, incluso. Es decir, no se encontraba fácilmente, una empresa de reformas que te pudiera prestar sus servicios antes de dos o tres años… Había cola.

No era, por tanto, extraño lo que me sucedió un día cualquiera dentro de este momento que relato y de este país en concreto:

Iba por la calle, tranquilamente, volvía de la ferretería de mi barrio de comprar un metro y un serrucho, pues tenía intención de hacerme yo misma unos marcos para mis cuadros, y de repente, salieron de un coche dos personas, hombre y mujer, de mediana edad y, prácticamente, me secuestraron. Me vieron con el lápiz colocado sobre la oreja y el mango del serrucho asomando por la bolsa de tela y se pensaron lo que no era... 

-Rápido, necesitamos con urgencia que nos termine una reforma que unos pringados la semana pasada han dejado a medias. -Y me llevaron a su chalet, de dos plantas con buhardilla, a las afueras.

Así ocurría en esos tiempos. A cualquiera que anduviera por ahí, vestido con mono azul, le agarraban y se lo llevaban poco menos que a rastras a hacer la chapuza que fuera.

El estupor que sentí no fue pequeño. Me encontraba en medio de un salón más grande que toda mi casa y con una familia extraña, matrimonio y cinco hijos, que me rodeaban con mirada suplicante.

-Por favor, termine este tinglado obreril. Tenemos toda la casa patas arriba. Mire, la cantidad de ladrillos en las esquinas… y los niños, con tanto polvo por todas partes, no pueden respirar casi y el pequeño está con un asma galopante.
-Pero si yo no reformo… iba para mi casa tan campante.
-Por favor, se lo pedimos de rodillas, si hace falta.
-Que no, que les digo que no. ¡Que no reformo y no reformo, se pongan como se pongan!
-Hágase cargo, se lo rogamos. Esta situación es insostenible…
-Ah, muy bonito, y quieren que venga yo  a sostenerla…
-Le pagamos lo que sea… por dos horas, una jornada completa.
-Pero oigan, que yo no sé de esto, ¡vamos, que no tengo ni idea!
-Inténtelo al menos. Mire, le damos por adelantado una pasta gansa y dos pagas extra.
-Bueno, déjenme pensarlo… ¡Venga, ya lo he pensado! Alcánceme el metro que voy tomando medidas… no perdamos más tiempo. Si lo hace cualquiera, lo puedo hacer yo misma.

Y así fue como abrí mi empresa de “Construcciones Ale Hop y Reformas en general. S.L.”

A continuación relataré cómo abrí el segundo negocio que tuve. Fue una pastelería. Salí de casa, un domingo por la mañana, comiendo una magdalena…

Ángeles Córdoba Tordesillas ©



UN HADA DISGUSTADA

No se molestó porque se tratara de embutido, a pesar de ser vegana. Estaba dispuesta a concederle cualquier deseo que estuviera al alcance de su magia. Todo por hacerle feliz.
Fue por aquello que entendió, después de preguntarle solícita, pues era su hada madrina, lo que quería, y preparada ya con aquella luminosa varita para agitarla en el aire. Él en voz alta dijo: ¡Sobrasada!
¡No, de ninguna forma quiso decir “sobras hada”! 
Pero ella se marchó toda disgustada y, entre sollozos, mascullando no sé qué de "esto me pasa por ser demasiado generosa. No aprendo, no aprendo..."  ¡Anda que no lloró! 
¿Qué os voy a contar que no sepáis?… De todos es conocida la susceptibilidad de estos fantásticos e hipersensibles seres. 

Ángeles Córdoba Tordesillas ©



12 feb. 2016

INFILTRADA DE HONOR

Exploradora no intrusa.
O intrusa pero invitada.
No invitada de honor,
¡qué más quisiera yo!

Visto de forma elegante,
y con una flor en el pelo
prendida,
y recito mis versos a la entrada,
en plan consigna.

Dispuesta a todo por tener tu atención.
Pero somos tantas y tontas...
Soy la única que se cree única
y que piensa que logrará tu corazón.

Veo que lo has dejado sobre una mesa,
mientras hablas con éstas y aquéllas,
Me acerco con precaución
y me lo llevo.
¡Que la fiesta continúe,
ya no corre peligro lo que más quiero!

Ahí se queda la comida en las bandejas.
Invitada por el anfitrión,
me voy sin despedirme.  

Ángeles Córdoba Tordesillas ©



LOS DÍAS Y LAS NOCHES

Amo los días y las noches.
La lluvia y el sol.
Los inviernos que se acurrucan
dentro de las primaveras.
Y las primaveras que florecen
entre los inviernos.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©



Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado. 

DE PARRANDA

- De Parranda, me gusta tu nombre, te dejaré heredero universal de todos mis bienes.
- Si insistes…

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


DEDICATORIA EN EL VIENTO

Y sabiendo que no es posible...

Sigo esparciendo versos por el aire,
para que te los lleve el viento,
como vela de un barco fantasma,
yo para ti.

Pues consciente de que no nadaré en tus aguas
ni correré en las arenas de tu playa…
al menos olerá la brisa a mí.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


SUEÑOS

Hay noches que no tengo sueño pero siempre tengo sueños...

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Gilbert O'Sullivan-Dear Dream

11 feb. 2016

CUESTIONES MATERNALES

Pienso en mi hijo cada vez que tengo que tomar una decisión importante.
Y él me dice que piense sólo en mí.
Yo le digo que es imposible pensar en mí, sin pensar en él. 
Él dice que tengo que aprender a hacerlo. 
Yo digo que lo intento. 
Él dice que no lo intente, que lo haga, que sólo tengo que empezar a practicarlo y, después, practicarlo más. 
Yo le digo que cuando él sea padre va a descubrir que eso no es tan fácil, sino más bien imposible. 
Él me dice que ya veremos… y que me quiere. 
Yo le digo que se quiera más a sí mismo y no me quiera tanto a mí.
Y él me dice que por ahí no vaya, que no le pillo… que él se quiere mucho porque yo le he enseñado a hacerlo y por esta razón me quiere más. 
Yo no digo nada y me quedo sintiendo el orgullo de tener un hijo que es un verdadero regalo. 
Ya está.  

Ángeles Córdoba Tordesillas


10 feb. 2016

¿PARAFRASEANDO A NERUDA?

Me gusta cuando hablas
porque estás como presente…

Le dijo ella a él.
Él siguió callado.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©

9 feb. 2016

UNA ROSA BLANCA

Hoy hubiera cumplido años mi tía Milagros, pero hace una semana inició ese viaje indefinido que ya necesitaba su cuerpo y su alma. Ese viaje que, antes o después, todos emprenderemos.

Cuando llega el momento en que se necesita descansar, la partida puede ser reconfortante para todos, a pesar de la tristeza de la despedida .

Ella se fue con la misma elegancia que vivió, y ante la presencia y compañía de su hija, mi prima, dejándole una gran paz en su corazón.

Antes de que termine el día, quiero dedicarle estas líneas y esta rosa blanca, como recordatorio, deseándole el mejor de los viajes.

Hasta siempre, tía.

Ángeles Córdoba Tordesillas




7 feb. 2016

INTERCAMBIO DE ALIANZAS

-Y tú… quieres tomarlo como esposo y prometes amarlo y serle fiel, en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, todos los días de tu vida, hasta que la muerte os separe?
-Sí, quiero.
Y la prudencia se casó con el silencio.
-Puedes besar a la novia…

Ángeles Córdoba Tordesillas ©



6 feb. 2016

GRANDES VOCES

Dos voces muy bien paridas.

Feliz fin de semana.

Ángeles Córdoba Tordesillas


Luciano Pavarotti & James Brown - It's a man's world

TODO CUENTA

Date cuenta  de que todo cuenta.
Cada momento, cada palabra.
Un acto con buena o mala fe.
Una promesa, un engaño.
Date cuenta de que,
pese a que nadie lleve la cuenta,
todo cuenta.
Todo cuenta.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©



5 feb. 2016

ADELANTAMIENTO POR LA DERECHA

En el primer viernes de febrero, por hacer caso del GPS y del retrovisor, Adelino fue a parar con su coche al borde de un abismo gigante. Retrocedió como pudo, intentando sortear los charcos, tras la lluvia, a ver a quién le tocaba alguno.

Sopla, un coche de la policía! que no me digan que sople, aunque no esté beodo, porque me pongo nervioso y me entra la rusa floja, sin ruleta.
-¡Señor, a ver si mira por dónde gira que casi me lleva por delante!-Protestó, recién pescada, la sirena de la policía.
-Yo voy donde me dice mi GPS. El que manda, manda.
-¿Y si le regalamos una máquina de hacer helados?-Preguntó con delicadeza, por ser de corazón tierno, uno de los dos policías que iban patrullando, supongamos que el bueno.
-Pues lo que diga ella, entonces. Más valgo por lo que callo y el dulce me pierde, casi tanto como el navegador artístico internamente, por lo creativo lo digo. Total, me disponía a irme de fin de semana.
-No habrá multa absurda, por esta vez. No ha salpicado con uno de esos charcos a nadie más que a nosotros porque estamos en Londres, y en los años cincuenta, que no hay problemas de tráfico porque circulamos cuatro. Bájese del auto y tome con las dos manos el cacharro, obsequio de la casa, que fabrica helados a mansalva y hasta de soja y pistacho. Esto le mantendrá entretenido y lejos del volante asesino. Ahora nos suponemos que el retrovisor tendrá algo qué decir al respecto.
-Nunca, sin mi abogado delante. –Sentenció el aludido.
-Acójanse, ambos, a la quinta enmienda y no insistiremos por este año. Aunque resistirse a la autoridad está feo y va a durar un segundo y medio. Verá-Y dicho y hecho, tirón y lanzamiento por los aires del espejo respondón.
-Bien, pues yo era feliz mirando al pasado. No hacia daño a nadie, creo. Y ahora que ustedes me han arrancado el retrovisor de cuajo, por guardar silencio, el motor se ha parado. – Adujo el conductor tomándose ya un heladito, tan ricamente. -Supuse que tardaría más en fabricar helados que en aprender a conducir, pero lo he hecho tan rápido que me ha fascinado, la verdad.
-Va todo muy deprisa en los relatos. Ya ve cómo hemos pasado por delante de usted y del 2016 a los años 50 y vuelta.
-¿Ahora estamos, otra vez en el 2016?-Preguntó con asombro el interceptado.
-Así es. Y vemos que ha empezado con astucia el año…
-Ni me he enterado ¿Y seguimos en Londres o en España?
-En España y cambiando de lado para conducir. Hágase a la idea de que ahora el adelantamiento tendría que hacerse por la izquierda.
-Comprendo. Cuánto estoy aprendiendo desde que no miro hacia atrás y he aprendido a escuchar.
-Tome, 30 euros y vuélvase para su casa en taxi pagado de profesional. Pero antes termínese el helado, señor, que nos está poniendo perdido el asfalto y para no manchar la tapicería del coche, que los taxistas también tienen corazón, por mucho que digan...  
-Un momento, ¿aquí quién es el bueno? Preguntó el helado de pistacho, casi derretido, ofendido e intrigado.
-Yo, dijo el GPS.
-¡Gracias a Dios, nadie ha salido dañado salvo el retrovisor! Me encantan los relatos que terminan bien como “también”. -Agregó el helado antes de expirar.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


NO ME LLAMES KARINA

Colecciono ausencias, espejismos, ensueños…
Tengo un baúl lleno de recuerdos.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


4 feb. 2016

CHOPIN Y EL PARAÍSO

Mientras sonaba La Polonesa, él le dijo a ella:

Sueña mi dulce ángel, sueña...
mañana estaré contigo en el paraíso.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©



Chopin-Polonesa Nº 6 Heroica

3 feb. 2016

NUESTRO IDIOMA

Tus labios me besan las palabras
que no se atreven a decirme.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©



Fragmento de pintura, hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.