Desde mi nube y con gafitas

“Érase una vez un Ángel que del Cielo quiso bajar a la Tierra para experimentar lo que era ser humano. Adoptó la forma de mujer. Sólo bajó con lo puesto… unas preciosas gafitas que Dios le había regalado y una nube pequeña, desde donde miraba cada día todo lo que sucedía entre el Cielo y la Tierra. Sólo a través de esas gafitas podía ver nítidamente el mundo y a las personas que vivían en él. Sin ellas se sentía desorientada, perdida, pues todo se volvía invisible e incluso ella misma, ya que ni siquiera podía percibir su propio cuerpo. Esta historia está contada por ese ángel que, a través de la narración de sus peculiares observaciones, intenta representar el mundo que ve.”

Un día agarré mi media nube y mis gafitas (esas que Dios me ha dado) y fui a vivir a un lugar indeterminado entre la metáfora y el surrealismo. Desde entonces, estoy pagando la hipoteca con poemas, cuentos, relatos, novelas, dibujos, pinturas, fotografías… ¡canela fina! y otras especias.

Poco a poco o mucho a mucho, dependiendo del día, estado de ánimo y condiciones atmosféricas, suministraré género del bueno, fabricado a mano, con amor, humor y pasión.

Porque te quiero. Porque todo lo que hago es pensando en ti y con el corazón… de la única forma que sé vivir. Y estoy en ello, dispuesta a seguir haciéndolo con muchas ganas, para que tú lo puedas disfrutar. Ojalá sea así.

5 mar 2016

UN MATRIMONIO BIEN AVE-NIDO


Instantánea 1
-Corazón, tenemos visita esta tarde. 
-¿A quién has invitado, Perico?
-Al Pájaro Loco y a su señora esposa.
-¡Ay, debo arreglar el nido! Lo tenemos todo rama por hongo. 
-Si quieres colaboro con mi pico
-Pues hala, venga, que estos amigos se merecen un recibimiento como es debido
-¡Ale hop! 
-¿Pero qué haces, Perico, abriendo así el plumaje?
-Nada, Rosalía, que me apetece conquistarte. 
-Pero alma mía, déjate de monerías ahora, que son las cinco y pico. Los encantos para más tarde que no nos da tiempo a preparar algo para picar con estos pájaros de buen agüero que tenemos por amigos. 
-Es que ya sabes que de vez en cuando, me falla el cigüeñal
-¡Pues aún así te quiero, cariño! Tienes más gracia que Fofito en sus mejores tiempos y me tienes completamente enamorada.
-Ya me has hecho feliz ¿ves?, cual perdiz que se libra de un final.


Ángeles Córdoba Tordesillas ©

  
Instantánea 2. 
Instantánea 3.
(Hechas con estas gafitas que Dios me ha dado)

4 comentarios:

  1. Qué buenas anfitrionas la pareja de cigüeñas (cigueña y cigueño). Qué enamoraditos están, da gusto. Y su nido, acogedor seguro e inmaculado para recibir a sus huéspedes

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya ves, Manolo, pasaba cerca precisamente en el momento en que mantenían esta conversación. Y por lo que conozco de ellas, sin duda, son cuidadosas con su nido y amables con sus amigos.
      Gracias.

      Eliminar
  2. Ha estado graciosisimo y nunca mejor dicho. Un abrazo.

    ResponderEliminar