Desde mi nube y con gafitas

“Érase una vez un Ángel que del Cielo quiso bajar a la Tierra para experimentar lo que era ser humano. Adoptó la forma de mujer. Sólo bajó con lo puesto… unas preciosas gafitas que Dios le había regalado y una nube pequeña, desde donde miraba cada día todo lo que sucedía entre el Cielo y la Tierra. Sólo a través de esas gafitas podía ver nítidamente el mundo y a las personas que vivían en él. Sin ellas se sentía desorientada, perdida, pues todo se volvía invisible e incluso ella misma, ya que ni siquiera podía percibir su propio cuerpo. Esta historia está contada por ese ángel que, a través de la narración de sus peculiares observaciones, intenta representar el mundo que ve.”

Un día agarré mi media nube y mis gafitas (esas que Dios me ha dado) y fui a vivir a un lugar indeterminado entre la metáfora y el surrealismo. Desde entonces, estoy pagando la hipoteca con poemas, cuentos, relatos, novelas, dibujos, pinturas, fotografías… ¡canela fina! y otras especias.

Poco a poco o mucho a mucho, dependiendo del día, estado de ánimo y condiciones atmosféricas, suministraré género del bueno, fabricado a mano, con amor, humor y pasión.

Porque te quiero. Porque todo lo que hago es pensando en ti y con el corazón… de la única forma que sé vivir. Y estoy en ello, dispuesta a seguir haciéndolo con muchas ganas, para que tú lo puedas disfrutar. Ojalá sea así.

28 may. 2016

FÚTBOL

Fervor y contemplación.
El paisaje que mirarás hoy,
será una final
con algún Madrid de campeón.

Ángeles C. T.

ALEGRANDO LA VISTA

El amarillo brota sin permiso.
Subido de tono y orgulloso.
Ajeno a toda superstición.

Mientras nadie multe por la belleza,
seguirá fascinando a la vista
ésta y otras primaveras.

Ángel Córdoba Tordesillas ©

Flores del jardín de Elicia. Fotografía hecha por ella misma. 

24 may. 2016

EL EMBALSE DE MI PUEBLO

Agua y viento.
Alegría y paz
en el espíritu.

Amaneceres
de renacimiento
en mi interior.

Encuentro
cara a cara
con Dios.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


A FERNANDO

Como tú me miraste, ninguno antes me miró. Ni me mimó ni me entendió.
Podíamos conversar durante horas, sin caer en el tedio ni el cansancio.
Flotábamos dentro de una burbuja y, fuera de ésta, no existía nada más.
Decías siempre que era "la más guapa, la más lista, la más buena..."
Me hacías reír, cada vez que lo decías, porque conocías bien mis inseguridades.
Me prometiste amor eterno; un amor más allá del espacio y del tiempo, cuidarme siempre, serme fiel, incluso decías estar dispuesto a renunciar a mí, si así yo fuera más feliz.
Bromeaba, cuando te declarabas, porque no quería tomar en serio tus palabras.
Me aseguraste, una y otra vez, que no podrías amar a otra, que yo era la mujer de tu vida.
Y siendo tan jóvenes, yo te repetía, que la vida es larga y que eso no sería así, pues conocerías a muchas mujeres después de mí.
Y sí lo fue… porque te fuiste.

Espérame... tengo muchas cosas que contarte.


Ángeles Córdoba Tordesillas


23 may. 2016

21 may. 2016

ANIMALES

Me encantan todos los animales.
Incluso los 'racionales".

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Caballos felices en los campos de mi pueblo. Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.

HACIA OTROS AMANECERES

..Y bien entrada la noche,
a la niña, ya madrugada,
se le arrebolan
la nariz y las mejillas,
disgustada.

¡Ay, no sé de qué lado dormir
para que no se me arrugue el corazón
dentro del pecho!

No hay plancha que consiga alisar
esos pliegues que se forman
en el reverso
de algunos sentimientos.

Niña, olvida los resquemores
y gira para mirar la luna.
Contemplando su blanca figura
te quedarás tranquila y en paz.

El sueño vendrá a recogerte
y te llevará en sus brazos,
hacia otros amaneceres...

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


POLÍGLOTA

Yo que pensaba que no sabía idiomas y resulta que me he dado cuenta de que se decir, “por favor, gracias, perdón y te quiero”, en unos cuantos.

¿Sería acaso necesario saber alguna palabra más, para tener una buena comunicación con el resto de seres humanos?


Ángeles Córdoba Tordesillas ©


19 may. 2016

EL AMOR INFINITO

Mirar al infinito
y que éste
te devuelva la mirada…

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


MAESTROS Y ENSEÑANZAS

A quien hoy crees que tienes algo que perdonar, mañana tendrás que agradecer.
El tiempo ayuda a ver que todo aquél al que tenemos algo que reprochar,
solamente ha sido el maestro que, en ese momento, necesitábamos.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©



DESFILANDO

-Señor, están formando todo un ejército… ¡Vienen en tropel! ¿Qué hacemos?
-¿Pero son enemigos?
-Humm... no.
-¿Entonces?...

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


18 may. 2016

LLAMADA DE EMERGENCIA

-Aquí el 112. Dígame…
-Buenos días, quiero dar aviso de una explosión de amarillo en medio del campo.
-Aviso anotado. Enseguida vamos para allá… ¡a disfrutarlo!

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


16 may. 2016

TRECE HORAS

Efímera vida.

Como ave que se posó
en maternal rama,
en un breve descanso
para sus alas...

Y así voló tu alma.

Libre del humano cuerpo
que la albergó,
desde ese pequeño corazón
a la inmensidad del cielo

Tu fugaz aliento
ha sido la dulce Razón
sin explicación.

(Dedicado a Adrián Murillo, a sus padres y familiares, con respeto y amor)

Ángeles Córdoba Tordesillas


LAS MARAVILLAS DE LA PRIMAVERA

...Y la primavera sigue haciendo "de las suyas"... 

Ángeles Córdoba Tordesillas. ©


15 may. 2016

NO HACER NADA

No hacer nada es todo un arte.

Sé que está muy bien visto, socialmente, manifestar en conversaciones privadas o públicas, que no puedes estar sin hacer nada, ya que con esto transmites una idea a los demás de que eres una persona con inquietudes, cosa que parece resultar muy atractiva a las mentes ajenas.

Es curioso pero ha dejado de gustarme esta palabra: Inquietudes. Me revela un significado netamente inquietante, no es de extrañar, creo, prefiero sustituirla por quietud o quietudes. “Tengo quietudes... “. Sí, definitivamente me gusta mucho más Sobre todo si estas quietudes me llevan a saborear más y mejor las cosas que hago, pararme y tomar conciencia de ellas.

Yo he de confesar que sí sé estar sin hacer nada. Felizmente, soy capaz después de unos cuantos años en este mundo, de poder disfrutar de mi propia compañía, latido tras latido, aliento tras aliento, sin desempeñar ninguna actividad que no sea puramente vegetativa o automática.

Otra de las cosas que puedo agradecer al cáncer. Pues pasar por un tratamiento de quimioterapia durante tantos meses, varias horas cada vez, me ha demostrado que se puede estar sin hacer nada y con el mayor entusiasmo vital.

Paciencia, reflexión, aceptación, contemplación, empatía, comprensión, madurez, sencillez, agradecimiento, perdón, son algunas de las cosas que me ha regalado el cáncer.

La meditación, ese estado de no actividad aparente, ha sido un entrenamiento durante años en mi vida para practicar el no hacer nada. Y cada vez soy más consciente de cuánta necesidad tengo de seguir parándome a meditar, a dejar que todo se haga y no ser ningún obstáculo para ello, queriendo hacer, o creyendo que hago, algo por algo, por mí, o por alguien.

Hoy también quiero dedicarme un tiempo a no hacer nada. Se entienda esto como se entienda; que cada cual haga, o no haga, lo que elija hacer o no hacer.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©



14 may. 2016

ALGO PROHIBIDO

Una locura,
un sinsentido.
Algún día he de hacer
algo prohibido.

Por una vez
romper un plato
soltarme el pelo,
sacar los pies del tiesto...

Una locura,
un sinsentido,
algo prohibido,
tiene un porqué,
cuando la vida
es aventura.

Y lo es.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©



Llevo tres años enamorada de este cerdito... 

12 may. 2016

PRACTICANDO EL “CORRUPTING”

Su alma era tan grande que no cabía en su casa y pensó en alquilar la de al lado.
Luego llegó a la conclusión de que podía resultarle más rentable vender media alma…
Nada más tendría que encontrar algún diablo que se la comprase.

Ángel Córdoba Tordesillas ©


8 may. 2016

POR ESTA NOCHE

Cerrar los ojos y viajar.
Cerrar los ojos y recorrer todo el planeta
hasta encontrarte.
Y acercarme a ti, para contemplar tu rostro.
Para aspirar el aroma de tu piel.
Para dejarme deslumbrar
por el brillo inusitado de tu mirada.
Y hacer que se vuelvan tus ojos hacia mí.
Creerás que soy el éter, tal vez.
O solamente la estela de un recuerdo.
Pero estaré allí, porque estará mi amor,
y es sólo para ti.
Cerrar los ojos… y viajar hasta donde estás.
Ambos somos parte del mismo sueño.
No es complicado hacer que su magia nos envuelva…
aunque sea por esta noche.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


PROFESIONES QUE ME HUBIERA GUSTADO TENER

Periodista-entrevistadora de no famosos.
Diseñadora de moda surrealista.
Estilista.
Bordadora con hilos de colores.
Bailarina y bailaora.
Patinadora artística.
Creadora de tira cómica en periódico diario.
Arquitecto para planificar casas de ensueño
y asequibles a cualquier bolsillo.
Abogada de casos difíciles pero no imposibles.
Ingeniera mecánica.
Jardinera moderna.
Paseadora de perros.
Pastora.
Granjera.
Ilustradora de cuentos.
Narradora de cuentos.
Vigilante de museos.
Directora de orquesta.
Directora de cine.
Vendedora de castañas; en los inviernos.
Guionista.
Actriz cómica y dramática.
Cantautora.
Componente de grupo musical.
Consejera de consultorio sentimental radiofónico.
Conversadora de ancianos.
Escuchadora de conciertos de música clásica
Echadora de cartas, pero no cartero.
Bueno, cartero también, de pueblo con bicicleta y de cartas de amor.
Acomodadora de cine en películas antiguas,
de terror o de suspense; para enterarme enseguida de los finales.
Investigadora científica
Neurocirujana.
Pediatra.
Fisioterapeuta.
Saxofonista de club nocturno.
Cantante de blues con vestido largo de noche.
Peluquera de "sólo cortar y peinar".
Detective infalible.
Autora de cómic y tebeos.
Editora de obras de escritores desconocidos.
Galerista de arte.
Dependienta de herbolario.
Frutera.
Probadora o catadora de bombones de licor.
Besadora a distancia.
Trapecista en circo ambulante.
Camarera de terraza bonita.
Recepcionista de hotel de muchas estrellas y una sola luna.
Confidente.
Contempladora del cielo.
Vagabunda.

Estas tres últimas, tal vez no se deban considerar… Algunas de ellas, por razones de uno u otro tipo, no hubieran sido posible: Limitaciones debidas a la falta de visión, de estatura, de talento para la música, etc. Pero creo que la mayoría de ellas podía haberlas desempeñado, al menos y valga la inmodestia, medianamente bien. No menciono aquellas profesiones que he tenido la suerte de, más o menos tiempo, poder ejercer. En total son un montón, ya lo sé.

La vida es demasiado corta y no da tanto de sí, como para poder ser todo lo que a una le hubiera gustado. Pero esta lista, tenía ganas de hacerla.

Ángeles Córdoba Tordesillas



7 may. 2016

VELADA ACOMPAÑADA POR TU AUSENCIA

¿A qué estamos jugando amor,
con esta separación ilusoria?

Mis brazos se caen del peso,
por sostener la desesperación.

Llámame.

¿A quién vamos a engañar
más que a nosotros mismos?

¿Se puede ser soñador sin sueño
que soñar?

Escucha los lamentos de cada hora
que transcurre con laxitud.

Y este corazón desolado se asoma
por el puente de la soledad,
y no te ve llegar todavía,
y siente el impulso de saltar.

Llámame.

¿A qué estamos jugando amor,
que no estamos jugando
al juego del amor?

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


UN GRACIOSO

Mi hijo siempre me ha parecido un genio.

Con tres años componía en pocos minutos puzzles para niños de doce, por muy increíble que parezca, y sin apenas mirar. Recuerdo que también hacia unos monigotes divertidísimos a los que bautizó con un nombre que me gustó. Le pregunté:

-¿Qué es esto, hijo?
-Es un “Gracioso”.

Consistían en una cabeza grandota, con visera, de la que salían directamente los brazos y las piernas largas e iban siempre en monopatín.

-Si que es gracioso, sí… -Le dije. -¡Pero no tiene cuello!
-No, mami, es que el cuello no sirve para nada.

Ya veis… Claro, lo que no sirve para patinar ¿para qué va a servir? ¡Para nada!

Ángeles Córdoba Tordesillas ©




TU RISA

Tu risa.
Que no retrocede ante ningún obstáculo,
que se mezcla con los rayos de sol del mediodía,
con la savia de las plantas y sus colores.

Risa que suena sincera, como música
de instrumento de viento
y de esa forma resuena en mis sueños.

Tu manera de reír,
me contagia de alegría
y me hace viajar en una burbuja de luz
hasta el horizonte del mañana.

Ángel Córdoba Tordesillas  ©


6 may. 2016

LUNA NUEVA

Nueva luna.
Cielo esperanzado.
Tiempo de renovación.
Y el florido mayo
anunciando
próximos estrenos
en technicolor.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


CORREVEIDILE

¿Cuánto arte necesito para decirte
que no quiero que seas, más,
payaso de mi circo?

No quiero sesiones continuas
ni público que aplauda.
Necesito un descanso ahora,
incluso cerrar por vacaciones.

Ya ha habido otros payasos
y también equilibristas,
domadores sin fiera,
contorsionistas
y prestidigitadores.

Nuestro espectáculo es privado
Nadie actúa por su cuenta
todo va en función de los dos,
sin función y si funciona...

Así lo deseo yo, al menos.
Todo tranquilo, moderado,
sin entradas a curiosos
ni butacas de patio.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


5 may. 2016

INSTALARNOS EN LA CONFIANZA

En las últimas horas, he tenido la oportunidad de vivir una experiencia que, a nivel interno, me ha resultado de un impacto tremendo.

Todos los acontecimientos sucedidos; que no fueron de ninguna manera los esperados, me sirvieron para, una vez más, comprender que el sentido común, (algo que siempre he admirado en las personas que saben utilizarlo sabiamente, y a lo que tanto valor le doy, dentro de una sociedad que, desde mi punto de vista, carece de él, se mire por donde se mire) es fundamental para saber, por ejemplo, cuál es el lugar de cada uno, en cada momento.

También para interpretar de forma cabal, las “señales del destino” o para saber soltarse, fluir, confiar...como para darse cuenta de que la vida del otro no es la nuestra. Que no tenemos derecho a tomar decisiones por los demás, por muy estupendas que creamos que sean. Que no es oportuno, cuestionar la relación que nuestro semejante tiene con su propio ser. Que la libertad del otro es algo a respetar, con todas las de la ley, por encima de nuestra necesidad de controlarlo todo y a todos. Que cada uno tiene su momento y su propio proceso de entendimiento y evolución.

Que la clave es confiar en sí mismo, más allá de lo que opinen los demás, especialmente cuando se trata de nuestra propia vida y nuestro propio tiempo, así como de nuestra salud, en el más amplio sentido de la palabra; algo muy valioso y necesario para seguir en este mundo funcionando con un cuerpo en las mejores condiciones. Incluso ante el estupor del otro, de otros o de la mayoría. Que no importa lo que opinen al respecto; si dicen, que digan, si critican, que critiquen, si insultan que insulten… Y que cuando uno sabe lo que tiene, lo que quiere, y, en especial, lo que siente, debe seguir su camino, porque el camino del otro no es el tuyo. Y quien crea que tiene la suficiente claridad como para saber lo que el otro necesita, más que él, quizá, estaría bien que se tomara un tiempo de auto-observación, estar quieto en sí mismo, y poder escuchar su voz interior. Tal vez lo que con tanta vehemencia piensa que necesita el otro, es lo que más necesita él.

Porque si uno permanece quieto en sí mismo, observándose y observando lo que sucede alrededor, se sorprende, descubriendo la gran incoherencia que tiene la conducta general del ser humano y, en particular, la de algunos de nosotros.

Estamos instalados en el miedo. Vivimos deprisa, aturullados, casi sin aliento (qué malo es vivir sin aliento… y paradójico, pues es lo que nos sostiene vivos, precisamente) escuchamos y obedecemos la voz de la dictadora y autoritaria mente e ignoramos la pequeña voz, susurrada de nuestro corazón. Y así nos va…

Como, por designio universal, estamos todos intrínsecamente conectados, (las redes sociales, no son más que una metáfora de la vida real –entiéndase, real vs virtual-por eso, de alguna manera, hemos tendido a crearlas; “materializarlas”. Lo que. “per se”, no se puede materializar, por otra parte, pues, como ya digo, pertenecen al espacio virtual), los “errores” de unos, son los “pecados” que otros han, hemos, de pagar. A menudo, con nuestra integridad física, moral y psicológica.

Vivir con CONCIENCIA (o consciencia, para los que no os relacionéis bien con este término) va siendo un imperativo en los tiempos que corren. Estamos viendo y aprendiendo, donde terminan aquellos que han vivido al margen de su conciencia. Las lamentables consecuencias que pueden tener para un pueblo, un país, un continente o el mundo entero.

Porque, según mi experiencia vital, sí, estamos todos conectados. Y vivir instalados, permanentemente, en el miedo, que nos conduce a la necesidad de controlar, tanto nuestra vida, como la de los demás, en un afán del ego, por sentir que es alguien, (cuando, cada uno de nosotros, es un ser humano extraordinariamente único, luminoso y amoroso) nos lleva al caos. Y este caos, se repartirá entre todos, porque este mundo es un préstamo que se nos ha otorgado temporalmente, por gentileza de su Inventor y Creador universal.

Así que, esto es lo que quería decir hoy. Sé que puede disgustar a algunos y agradar a otros. Soy consciente de que no resultará tan divertido como otras cosas que escribo; sin más pretensión que la del entretenimiento. Pero es que mirad, cuando una siente que la parte más profunda de sí misma, quiere comunicar algo, no se cuestiona más. Ya bastante tiempo he dejado que el corazón grite y grite, sin escuchar qué era lo que necesitaba expresar. Por eso, es, prioritariamente, un mensaje para mí misma.
Vivir en la CONFIANZA es vivir en la tranquilidad, lejos de la neurosis mental, en la serenidad, que produce el mayor bienestar. El alimento que nutre el corazón.

Vivir con CONCIENCIA, es ser honesto contigo mismo y con los demás. Vivir sin practicar constantemente el autoengaño, (arte en el cual hemos llegado a ser verdaderos profesionales). Es vivir en conexión con este aliento que nos llega; como un regalo, a cada instante. Sabiendo que el otro, es lo mismo que tú; alguien que necesita amar y ser amado, que tiene derecho a la libertad, a vivir su vida, tal y como sienta que deba vivirla, al margen de tus, nuestros, prejuicios, juicios y doctrinas.

Vivir con CONFIANZA Y CONCIENCIA, en resumen, al menos, desde mi personal experiencia, supone estar en contacto con lo que ERES, realmente; que es lo que SOMOS cada uno, ni más ni menos, en una maravillosa Realidad de realidades.

Un abrazo y gracias.

Ángeles Córdoba Tordesillas


3 may. 2016

EL GATO MODELO

Hoy soy capaz de ver el color de las mariposas.
De apreciar el hecho de que en mi vida brille la luz.
De descubrir la eternidad,
en un instante mágico y fugaz.
Todo es motivo de alegría.
Una puesta de sol, un gato modelo, una margarita...
Puedo deformar la realidad a mi antojo.
Porque ya sé que la felicidad está dentro de mi corazón
y baila a mi son, cuando yo bailo con ella.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Gato de mi pueblo posando para colaborar en la ilustración de este escrito. 

1 may. 2016

GANA LA LUZ

Los días crecen,
van venciendo a la noche.
La luz se impone.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Footografí hecha con las gafitas que Dios me ha dado.