Desde mi nube y con gafitas

“Érase una vez un Ángel que del Cielo quiso bajar a la Tierra para experimentar lo que era ser humano. Adoptó la forma de mujer. Sólo bajó con lo puesto… unas preciosas gafitas que Dios le había regalado y una nube pequeña, desde donde miraba cada día todo lo que sucedía entre el Cielo y la Tierra. Sólo a través de esas gafitas podía ver nítidamente el mundo y a las personas que vivían en él. Sin ellas se sentía desorientada, perdida, pues todo se volvía invisible e incluso ella misma, ya que ni siquiera podía percibir su propio cuerpo. Esta historia está contada por ese ángel que, a través de la narración de sus peculiares observaciones, intenta representar el mundo que ve.”

Un día agarré mi media nube y mis gafitas (esas que Dios me ha dado) y fui a vivir a un lugar indeterminado entre la metáfora y el surrealismo. Desde entonces, estoy pagando la hipoteca con poemas, cuentos, relatos, novelas, dibujos, pinturas, fotografías… ¡canela fina! y otras especias.

Poco a poco o mucho a mucho, dependiendo del día, estado de ánimo y condiciones atmosféricas, suministraré género del bueno, fabricado a mano, con amor, humor y pasión.

Porque te quiero. Porque todo lo que hago es pensando en ti y con el corazón… de la única forma que sé vivir. Y estoy en ello, dispuesta a seguir haciéndolo con muchas ganas, para que tú lo puedas disfrutar. Ojalá sea así.

31 jul. 2016

TENGO UN AMIGO

Tengo un amigo.
Que lo es desde hace tiempo.
Está cuando está y cuando no, también.
Amable, sensible, generoso, sincero, divertido.
Con su fuerza me anima a hacer realidades mis sueños.
Sabe decirme las verdades como pocos lo hacen.
Y la confianza entre nosotros, igual que el cariño,
ha ido creciendo.
Me siento afortunada por tenerlo de amigo.
Le agradezco que apareciese un día
y lo hiciera para quedarse.
Jamás sospeché que llegaría a ser, para mí,
alguien tan importante.
Hoy, felizmente, cumple años.
Le deseo lo mejor para su vida
porque lo merece.
Tengo un amigo que lo es.

¡Muchas felicidades, Jesusito de mi vida!

Ángeles Córdoba Tordesillas



QUIÉN SABE...

La magia se manifiesta cuando menos lo esperas.
Lo que hoy no es posible, mañana… ¿quién sabe?

Ángeles Córdoba Tordesillas ©



29 jul. 2016

CAMINAR BAJO EL SOL

Tal vez pasó el tiempo de soñar despiertos
y ahora el cielo tenga estrellas de cartón.

Hubiera sido bonito bailar contigo
si los sueños fueran cómplices de la realidad.

Debo seguir caminando bajo la luz del día
y aprender a vivir con la mirada al frente.

Las ondas en el agua pueden desvanecerse
pero nunca en mi mente, tu recuerdo,
ni de mi corazón borrarse, tu sonrisa.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


ALGO PEQUEÑITO

Si hallas el valor de lo pequeño, 
se convertirá, para ti, en algo grande.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


27 jul. 2016

ESTE INSTANTE

Lo esencial no es capturar un instante inigualable con la cámara fotográfica,
es poder capturarlo con el corazón.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado. 

CARIDAD SIN DRAMAS

Iba Caridad por la calle, pensando en Sófocles, cuando de repente un auto de color naranja, de frente, la embistió. Ella que era obsesivo compulsiva y se planchaba hasta los tejanos con raya, se encontró en el suelo hecha un ovillo, con los pantalones manchados como para tirarlos. Es decir, un horror.

Alguien que vio el atropello en vivo y en directo, se acercó y la ayudó a levantarse. "Lo principal es que usted parece estar bien, señorita… pero no obstante llamaré a una ambulancia por si le hiciera falta que le dieran un repaso los Rayos X". Y mientras, ella se lamentaba por el deplorable estado de su atuendo.

En urgencias, tras esperar un rato a que le atendieran, un médico, mantuvo conversación ligera con ella: “Ya veo que no ha comenzado bien el día”, le dijo, haciéndose el graciosillo, pues era seguidor de El club de la comedia… “Pues no, más que nada porque lo he conocido a usted”.

Así comenzó el romance entre ellos. Un flechazo inesperado. Él, sin embargo, más amante de Eurípides, como llamaba a su propio gato, que de Sófocles. Pero con el tiempo, lograron conciliar posturas y no hubo más de tres discusiones diarias por el tema dramaturgos griegos.

El gato no quería meterse en líos y se llevaba con los dos bien; otorgaba porque callaba. Era listo y reservado y entendía perfectamente el significado del nombre de ella.

Caridad curó sus heridas físicas y emocionales pues el galeno le sometió a altas temperaturas de cariño. Además de enseñarle a jugar a los médicos como es debido.

Hoy, él lleva con mucha más alegría las guardias y ella se ha hecho monitora de Pilates, como todo hijo de vecino, y compagina sus clases con terapia cognitivo conductual para sus ritos compulsivos.

Qué bonito es el amor, cuando va de cara y cuesta arriba.

Por cierto… ¿los personajes habrán sido manejados por el destino o por el autor?

Firmado: Esquilo.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Instantánea tomada por sorpresa a Eurípides. 

26 jul. 2016

EL SONÁMBULO

-Mateo, ¿dónde vas con el slip y el resto del cuerpo al descubierto…? – Le grita ella a él, asomada por el balcón del dormitorio.
-Que resulta que ando dormido y durmiendo.-Responde el marido, entre dientes.
-Ya… Lo mismo le pasaba a mi tío abuelo, el pobre, que en la gloria esté. Y a partir de aquella noche en que le esperó el rodillo de mi tía abuela, tras la puerta de la entrada, después de seis horas de no saber por dónde sonambuleaba, ya no volvió más a ser sonámbulo.
-Mujer, no me digas esas cosas que despierto aterrado.
-Pues entonces, más te valdría subir a casa enseguida y… desacompañado. Lo digo por esa joven, tan ligera de ropa que va a tu lado que, supongo, también será sonámbula, y querrá volver a la suya.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


FENÓMENOS EXTRAÑOS

Están ocurriendo cosas extrañas, últimamente.
Se despierta el día, inocente… y nosotros  con él.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía de M. N. Y. 

UN MAR DE CALMA

24 jul. 2016

LOS DISFRACES DEL CORAZÓN

Cuánto desprecio se oculta, disfrazado de misericordia,
en el corazón de aquél que piensa de otro:
”Eres menos que yo pero te acepto”.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


21 jul. 2016

TAL DÍA COMO HOY...

Nació alguien a quien aprecio por todas sus virtudes
y a quien no desprecio por sus defectos.
Pero había demasiado ruido alrededor y muchos intereses.
Cuando una persona deja de ser tu amiga
no tiene porqué convertirse en tu enemiga.
Las decisiones se toman de forma condicionada, muchas veces.
Así sucede en nuestras vidas. No siempre nos pertenecen.
Que la tuya sea feliz.

Ángeles Córdoba Tordesillas


Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado, esta misma tarde.

LUNA DE UNA NOCHE

La luna abre sus ojos y mira.
Se suelta el pelo y danza.
Su baile es infinito
como una noche de amor.
Sonríe tímidamente, en la distancia.
Pero cuando se acerca,
se desnuda sin prejuicios
ni preguntas.
Se entrega en cuerpo y alma.
Sabe que dejará de existir
cuando comience el día.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado. 

19 jul. 2016

SOY EL TORNILLO SUELTO QUE PERDIÓ DRÁCULA

Drácula, en sus principios, no era vampiro y ni siquiera conde. Era director de orquesta de pueblo y, en sus ratos libre, profesor de autoescuela.

Lo que sucedió es que Hacienda le acribilló a impuestos, porque tenía un patrimonio sustancioso, y no lo pudo soportar.

Entre eso y que se enamoró de la Betty Boop, con sus veleidades, pues el hombre, normal, pasaba hambre de pasión carnal. Aunque cáustico con sus alumnos y compañeros, tenía también su corazoncito bombeando sangre... fría.

El caso es que, una noche de un caluroso verano, le dio por salir demasiado tapado a hacer footing. Se desplomó del sofoco por el esfuerzo realizado, pues no estaba acostumbrado, y por el estrés que llevaba arrastrando desde hacía tiempo, en el duro suelo de cemento, sobre tres hormigas trabajadoras nocturnas, las pobres, que hacían horas extras.

Ya veis, un mal menor que posiblemente se hubiera podido controlar con algo de medicación o unos cuantos Lacasitos; que no necesitan receta, terminó causándole un contratiempo por toda la eternidad. ¡Qué cruz!... (Ay perdón, se me ha escapado dicha expresión. No es muy respetuosa, viniendo de donde vengo, lo sé).

Total que se descuajeringó y, completamente desarmado, yo volé por los aires hasta la entrada de la bonita mansión de Bertín Osborne, en donde resido actualmente y desde cuya preciosa piscina, escribo esta historia autobricolájica.

Por cierto, disculpádme, es la hora del aperitivo. No tengo más remedió que dejaros.

Para terminar diré que a partir de aquél momento, terrible para él, a Drácula le da por morder cuellos. A mí, sin embargo, me va muy bien. Aquí me siento como en casa, en este balancín de jardín que me han colocado y cerca de una tuerca moderna que me tiene bebiendo los vientos. Tengo unas ganas de enroscármela que no os cuento…

¡Oye, un poco de respeto! ¡Será con mi consentimiento!

¡Ah, ¿estabas ahí, monada?!... ¡Por supuesto!

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


18 jul. 2016

UN CRISOL

Con corazón frágil y acerado caparazón.
Avanza despacio de forma imprecisa.

Quiere risas en su vida y no penas.
Desearía poner fin a la enfermedad,
a la mentira, a la injusticia,
a todo lo que hace infelices a los que ama.

Siempre ecuánime  y resistente.
Cuando todo se funde alrededor,
él permanece.

Es un crisol.

Crear su lugar en el mundo no le resultó sencillo,
y luchó y luchó, hasta conseguirlo.

Un universo sin violencia sería su hogar perfecto.

Ahora brilla su rostro paternal,
cuando su estrella lo ilumina.
Esa radiante y pequeña que llegó sin avisar
para llenar su alma.

Respira por un futuro dichoso,
con retazos de pasado,
y por que el presente sea continuo.
Romper los barrotes del miedo, un desafío.

Admiro su limpieza de espíritu.

Cuánto me importa su felicidad.
Yo le miro… y sigo viendo a un niño.
Al que enseñé a andar.
Y le quiero.

(Felicidades, mi David)

Ángeles Córdoba Tordesillas ©





17 jul. 2016

UN CORAZÓN AMÓ

Sin dramas.
Se hizo todo lo que se pudo
para que siguiera respirando aquél amor.

Cuando llega el final
todos hemos de comprenderlo…
Supongo.

¿Hora de la muerte?

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


LA VIDA LO RECLAMA

Todos los seres vivos necesitamos sentirnos libres.
Aunque no lo seamos.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía de J A. C. 

REDOBLE DE TAMBOR…

Siempre he creído que algún día diría lo que pienso de las personas que me rodean. Hoy es ese día.

En este mundo tambaleante, zigzagueante, engañoso, ilusorio, en el que nada es lo que parece y lo que parece es nada, soy la afortunada que ha tenido la gran suerte de conocer a las personas que he conocido. Cada una de ellas me ha aportado, y me aporta, algo que ha enriquecido, y enriquece, mi alma. Cada una de ellas destaca por algo único:

Quizá su comprensión o su sensibilidad, su honestidad, su luz, su generosidad, su simpatía, tal vez su inteligencia, su capacidad de amar, su ayuda desinteresada, su bondad, su elocuencia, su arte quizá, su agradable compañía, su magia envolvente, su sentido del humor inigualable… Algunas, incluso, con todo esto y mucho más.

Sin duda, soy una privilegiada por estar rodeada de personas sabias.

Sí, cada una de vosotras, con vuestra peculiar forma de ser, convierte mi vida en un lugar en donde es una delicia pasear y contemplar el paisaje que lo envuelve, lleno de sol, amor, amistad y alegría.

Aprecio y agradezco el regalo que me hacéis con vuestra existencia y vuestra presencia. Os abrazo.

Feliz día a todos.

Ángeles Córdoba Tordesillas

16 jul. 2016

TIEMPO DE VIVIR

La luna creciendo.
Como la esperanza.

Compartimos un mundo... complicado.

Ángeles Córdoba Tordesillas


14 jul. 2016

12 jul. 2016

METÁFORA DE LA VIDA

Qué parecido es
el comienzo del día,
al atardecer….

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado. 

11 jul. 2016

ENTRESIJOS DE LA NUBE

¡Hola a todos!

Aquí os muestro lo que yo pude ver cuando entré la otra noche a la nube. Las visitas que tuve ese día y el número de ellas que corresponde a cada país. Como podréis observar en donde más visitantes tengo es en Estados Unidos, ignoro la razón.

También lo comparto con vosotros pues creo que tenéis derecho a saber lo que sucede detrás del telón de esta nube que, muchas veces, viaja en dirección contraria al viento que sopla. 

Confiando en que sea de vuestro interés o al menos os resulte un dato curioso de conocer. 

Por favor, recordadlo: 

¡SIN VOSOTROS IMPOSIBLE!

Sois el motor de esta nube, cuyo único combustible es la ilusión por haceros un poco más amena la vida.

GRACIAS. 

9/Julio/2016 a las 23:10

VISITAS

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Entrada
Páginas vistas
Estados Unidos
658
España
350
Alemania
38
Brasil
2
Argentina
1
Ecuador
1
Francia
1
México
1
Perú
1
Pakistán
1

10 jul. 2016

¡CIEN MIL!

Os doy las gracias a los miembros y visitantes de esta nube porque entre todos hemos hecho que ayer, día 9 de julio, se cumplieran ¡¡¡las primeras 100.000 visitas!!! 

Quiero compartir esta alegría con vosotros que sois los protagonistas.

Después de un año y nueve meses de andadura y 919 entradas, esto me anima a continuar con muchas más ganas todavía y poniendo el corazón en cada publicación que os ofrezca. 

¡Mis gafitas y yo estamos que no cabemos en nosotras, de satisfacción! 

Desde aquí, os enviamos un abrazo fuerte, con todo nuestro cariño, y os deseamos Salud, Amor y Felicidad.  

Por aquí seguiremos nubeando. Os esperamos. 

¡Hasta la vista, amigos!

Ángeles Córdoba Tordesillas


7 jul. 2016

ABRAZADA A LA ESPERANZA

Una ducha de dicha.
Y quedo presa de la fe,
de la risa y la sorpresa.
Que el amanecer me reconozca
como su mejor amiga.
Me dejo que me bautice
con el nombre de su hija.
Y mi alma, gemela, se detiene,
al otro lado del espejo,
sin decir nada.
Mirándome como una niña.
Abrazada a la esperanza.
Hoy es hoy.
No es ayer ni es mañana.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


3 jul. 2016

LA GENTE IMPERFECTA

Me gusta la gente imperfecta.
Porque lo imperfecto es lo natural.
Esa gente que se cae una y otra vez,
sobre el charco de sus lágrimas.
Y se vuelve a levantar, azorada,
pidiendo perdón,
por lo que pudo salpicar.
Que tropieza más de dos veces
con la misma piedra y con la de al lado.
Que se daña.
Que se desangra.
Que se desalienta.
Que acepta sus defectos.
Que duda, que tiembla, que teme.
Que sabe que se equivoca y sabe rectificar.
Y me gusta, porque vive con el corazón
y no gobernada por su cabeza.
Es la gente que se implica,
en cada situación,
con la misma pasión que lo haría un niño.
Que admite que necesita
su dosis diaria de atención y de cariño.
Que quiere hacer las cosas bien
y termina haciéndolas de cualquier manera.
Que cuenta lo que ha de callar
y calla lo que debería contar.
Que no se cree ni buena ni mala, sólo regular.
Me gusta la gente que sabe que tiene límites
que no se siente omnipotente.
Que no hace juicios de valor
ni mira por encima del hombro a los demás.
Que reconoce sus fallos y que es consciente
de que éstos la definen
tanto o más que sus aciertos.
Esa gente que sabe que no es imprescindible,
que el mundo seguirá girando
cuando no esté.
Me gusta la gente imperfecta.
Como yo.
Y cuanto más imperfecta, más me gusta.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


1 jul. 2016

ÚNICO AMOR

Un solo amor.
Dos piezas del mismo puzzle
que encajan a la perfección.
Jugando a vivir descolocadas.
Se dejan llevar por la pasión.
Se desestructuran.
Se desprenden del apego
y el destino las une, de nuevo.
Así funciona el amor.
Después de todo,
él sabe bien cómo hacer
y deshacer las cosas.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


ELLAS SON ASÍ

-¿Qué hacéis por aquí vosotras?
-Tomando el fresco.
-¿Qué fresco?... Si la primavera ya ha terminado. El verano ha comenzado hace unos cuantos días. Andamos cerca de los treinta y siete grados.
-Que nos hemos despistado.
-Vaya… de haberlo sabido, me hubiera pasado por aquí, una tarde, para avisaros.
-Te lo hubiéramos agradecido. Pero no te preocupes… nos quedan dos telediarios.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.