Desde mi nube y con gafitas

“Érase una vez un Ángel que del Cielo quiso bajar a la Tierra para experimentar lo que era ser humano. Adoptó la forma de mujer. Sólo bajó con lo puesto… unas preciosas gafitas que Dios le había regalado y una nube pequeña, desde donde miraba cada día todo lo que sucedía entre el Cielo y la Tierra. Sólo a través de esas gafitas podía ver nítidamente el mundo y a las personas que vivían en él. Sin ellas se sentía desorientada, perdida, pues todo se volvía invisible e incluso ella misma, ya que ni siquiera podía percibir su propio cuerpo. Esta historia está contada por ese ángel que, a través de la narración de sus peculiares observaciones, intenta representar el mundo que ve.”

Un día agarré mi media nube y mis gafitas (esas que Dios me ha dado) y fui a vivir a un lugar indeterminado entre la metáfora y el surrealismo. Desde entonces, estoy pagando la hipoteca con poemas, cuentos, relatos, novelas, dibujos, pinturas, fotografías… ¡canela fina! y otras especias.

Poco a poco o mucho a mucho, dependiendo del día, estado de ánimo y condiciones atmosféricas, suministraré género del bueno, fabricado a mano, con amor, humor y pasión.

Porque te quiero. Porque todo lo que hago es pensando en ti y con el corazón… de la única forma que sé vivir. Y estoy en ello, dispuesta a seguir haciéndolo con muchas ganas, para que tú lo puedas disfrutar. Ojalá sea así.

5 oct 2017

QUE SE ENCUENTRAN DOS AMIGOS QUE TODAVÍA LO SON

-Hola, Pepa.
-Hola, Pepe.
-Qué sorpresa tan grata.
-Lo mismo digo... aunque nos vimos la semana pasada.
-Bueno pero la semana pasada era la semana pasada y esta semana es esta semana.
-Mira, nunca hubiera llegado sola a esa conclusión tan lúcida.
-¿Y cómo estás, aparte de sarcástica, amiga?
-Pues resulta que no sé porqué razón me viene todo el tiempo a la cabeza la palabra “distorsión”… Me persigue hasta en sueños.
-¿distorsión o contorsión?
-Distorsión.
-¿No será extorsión?
-No, distorsión.
-¿Y si fuera construcción o distracción?
-¡Que no, que es distorsión!
-Puede que percibas que estamos viviendo en una realidad distorsionada. ¿O será que tienes tú el pensamiento distorsionado? Anda que... ya podía haberte venido a la cabeza la palabra "transparencia".
-Oye, no aproveches para meterte conmigo… que ya tengo lo mío y yo no me meto contigo ni con nadie.
-No, mujer, para nada. No soy persona de hacer juicios… Intento vivir y dejar vivir.
-Y a propósito de juicios… ¡Ya ves tú! ¿qué falta me hacía que me saliera, y precisamente ahora, la muela del juicio, que llevo toda la vida sin él… digo sin ella?
-¿Y qué tal te ha ido?
-Pues ya lo ves, por aquí ando, apañándomelas...como tantos.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Pepa y Pepe, encontrándose por la calle y alegrándose de verse.

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