Desde mi nube y con gafitas

“Érase una vez un Ángel que del Cielo quiso bajar a la Tierra para experimentar lo que era ser humano. Adoptó la forma de mujer. Sólo bajó con lo puesto… unas preciosas gafitas que Dios le había regalado y una nube pequeña, desde donde miraba cada día todo lo que sucedía entre el Cielo y la Tierra. Sólo a través de esas gafitas podía ver nítidamente el mundo y a las personas que vivían en él. Sin ellas se sentía desorientada, perdida, pues todo se volvía invisible e incluso ella misma, ya que ni siquiera podía percibir su propio cuerpo. Esta historia está contada por ese ángel que, a través de la narración de sus peculiares observaciones, intenta representar el mundo que ve.”

Un día agarré mi media nube y mis gafitas (esas que Dios me ha dado) y fui a vivir a un lugar indeterminado entre la metáfora y el surrealismo. Desde entonces, estoy pagando la hipoteca con poemas, cuentos, relatos, novelas, dibujos, pinturas, fotografías… ¡canela fina! y otras especias.

Poco a poco o mucho a mucho, dependiendo del día, estado de ánimo y condiciones atmosféricas, suministraré género del bueno, fabricado a mano, con amor, humor y pasión.

Porque te quiero. Porque todo lo que hago es pensando en ti y con el corazón… de la única forma que sé vivir. Y estoy en ello, dispuesta a seguir haciéndolo con muchas ganas, para que tú lo puedas disfrutar. Ojalá sea así.

15 feb. 2018

HASTA SIEMPRE, AMIGOS

Queridos lectores:

Quiero daros las gracias por el seguimiento que habéis hecho de esta nube y mis gafitas. Por razones personales, he decidido interrumpir el flujo de entradas al blog. En la vida hay que ir dejando de andar algunos caminos e ir abriendo otros, para poder avanzar.

Esta aventura o proyecto, con ínfulas literarias, que inicié el 9 de septiembre del 2014 y que me llenó de ilusión en ese momento, actualmente, a pesar de las 395.101 visitas, ya no tiene el sentido que inicialmente tuvo, para mí. Su propósito era dar a conocer algunos de mis relatos, diálogos y poesías, fundamentalmente, y eso ya lo he hecho, para el que haya tenido el interés o la curiosidad de asomarse a ver lo que aquí publicaba. Tengo nuevos escritos, cuya extensión no se adecuan al formato de esta nube. Y en la actualidad quiero también dedicar mi tiempo a otros menesteres, artísticos y personales, con el mismo afán y cariño que abordé éste.

Si alguno quiere hacer algún comentario, formular alguna pregunta o enviarme algún tipo de información, puede escribir bajo esta entrada, donde dice “comentarios”. Me llegarán de forma privada. Yo los leeré, responderé a la dirección de correo electrónico -mail-, facebook o cualquier otro contacto que me facilitéis y no los publicaré, si específicamente indicáis que no lo haga.

Espero que vuestra vida sea feliz, saludable, pacífica y próspera. Es posible que más adelante vuelva a mi nube, a mirar desde ella este mundo; que no es del todo redondo pero sí muy hermoso, con estas gafitas que Dios me ha dado, pues no deseo que se desvanezca en el cielo del olvido. Si esto sucediera, espero que sigáis ahí, para poder continuar disfrutando de vuestra presencia y compañía, ya que sin vosotros, la existencia de este blog no hubiera tenido ninguna razón de ser. Pero eso ya formaría parte de otra historia.

Gracias, otra vez, a todos y hasta siempre, amigos.

Ángeles Córdoba Tordesillas


14 feb. 2018

CATORCE DE FEBRERO

Sal, sal, San Valentín.
No sé si recuerdas lo que te pedí el año pasado por estas fechas…
¡Venga, da la cara!… a ver si voy a tener que llamarte San Cobardín

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


9 feb. 2018

NUESTRO SENTIR

Nuestro sentir
es un sentir único.
Nuestro sentir
es un palpitar tras otro
y otro más…
Plenos latidos
al unísono.
Gozoso baile
de ondas sentimentales,
con la música del amor,
de fondo,
y la voz del corazón.
Nuestro sentir
es dicha pura.
Es belleza exhalada
acompañada
por violines de locura.
Tan acompasado dueto formamos
que no hay lugar para la duda
ni el ocultamiento.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Willy DeVille Mark Knopfler version I Call Your Name 

6 feb. 2018

MALHERIDO

AMOR,
SI NO ESTÁS HERIDO DE MUERTE,
SI TODAVÍA RESPIRAS,
AUNQUE SEA LEJOS DE AQUÍ,
ACÉRCATE UN DÍA
Y RESPIREMOS JUNTOS.

EL SENTIMIENTO
SE DEJA.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Herido de amor. 

30 ene. 2018

DÍA PRIMAVERAL

Es en invierno cuando recuerdo lo que me gusta la primavera.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía hecha esta misma tarde en El Retiro (Madrid) con estas gafitas que Dios me ha dado. 

ALEGRÍA Y ESPERANZA

1-Mira, por allá va la Alegría de la Huerta.
2-¿Por dónde?
1-Por allá.
2-Ah, ya la veo, la del vestido de naranjas y cerezas.
1-Con bordado de hojas frescas, en las cuatro estaciones del año.
2-Y creo que canta todo el día como una col de Bruselas. Y es un primor la chica.
1-Ya lo creo,  muy simpática, tiene una sonrisa contagiosa.
2-Pues yo, viniendo para acá, he visto trotar a lo lejos al caballo verde de la Esperanza.
1-Fosforito que es.
2-Ya. Es lo último que va a perder.
1-Desde luego. Mira que es original ese color para un caballo.
2-El caso es que ya de potro apuntaba maneras. Nació siendo amarillo pero por aquello de la mala suerte, se fue volviendo verde.
1-¿Qué me dices?
2-Como te lo cuento de dedo y letra.
1-Pues ahora, ya ves, bien verde y grande.
2-Lo veo, lo veo, ande o no ande.
1-Pero trota bien, dices.
2-Ya lo creo. No deja de trotar ni dormido.
1-Sí, ya sé que los caballos duermen de pie.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


29 ene. 2018

LATIDOS SALADOS

Líneas negras y plata en el cielo.
Mar de latón. Latidos salados.
Cádiz es así, grande en sus gentes
y en sus parajes.
Pero en este caso,
todo el mérito es de San Fernando
y del amigo querido
que fotografió la escena.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía de Gonzalo Pérez.