Desde mi nube y con gafitas

“Érase una vez un Ángel que del Cielo quiso bajar a la Tierra para experimentar lo que era ser humano. Adoptó la forma de mujer. Sólo bajó con lo puesto… unas preciosas gafitas que Dios le había regalado y una nube pequeña, desde donde miraba cada día todo lo que sucedía entre el Cielo y la Tierra. Sólo a través de esas gafitas podía ver nítidamente el mundo y a las personas que vivían en él. Sin ellas se sentía desorientada, perdida, pues todo se volvía invisible e incluso ella misma, ya que ni siquiera podía percibir su propio cuerpo. Esta historia está contada por ese ángel que, a través de la narración de sus peculiares observaciones, intenta representar el mundo que ve.”

Un día agarré mi media nube y mis gafitas (esas que Dios me ha dado) y fui a vivir a un lugar indeterminado entre la metáfora y el surrealismo. Desde entonces, estoy pagando la hipoteca con poemas, cuentos, relatos, novelas, dibujos, pinturas, fotografías… ¡canela fina! y otras especias.

Poco a poco o mucho a mucho, dependiendo del día, estado de ánimo y condiciones atmosféricas, suministraré género del bueno, fabricado a mano, con amor, humor y pasión.

Porque te quiero. Porque todo lo que hago es pensando en ti y con el corazón… de la única forma que sé vivir. Y estoy en ello, dispuesta a seguir haciéndolo con muchas ganas, para que tú lo puedas disfrutar. Ojalá sea así.

30 sept. 2015

AMISTAD, DIVINO TESORO

A veces siento que mis amigos no me quieren como yo a ellos.Y luego pienso que tal vez, simplemente, no entendemos la amistad de la misma manera. Esto hace que me reconcilie con la amistad, cuando me enfado con ella.

Yo quiero a mis amigos independientemente de sus circunstancias. Y los quiero hoy, mañana y pasado. A no ser que me hagan una gran faena, pero grande, grande, tiene que ser. Y puede que aún así, les siga queriendo, mira tú. Porque no recuerdo haber dejado de querer a ninguna de las personas a las que, en algún momento, he considerado mi amiga, a pesar de que decidiera irme por otro camino para que no me hiriera.

Incluso aunque en muchas ocasiones no entienda sus comportamientos y contradicciones, les sigo queriendo. Y con sus defectos les quiero, porque soy muy consciente de los míos y espero que, aún así, me quieran.

Hoy cumple años una de mis amigas. Le deseo lo mejor. Ya la he felicitado.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


SOY CASI LA UNA

La una menos diez.
Perdona si me tomo la libertad…
Puede ser que sea la hora de hacerlo.
A una... le entra apetito ya de ser libre
y salir de estampida.
A una... le falta poco para estar completa.
A una… menos diez.
Menos nueve, dirán algunos…
que juegan con los número enteros.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©

(Dos oportunidades tengo al día para ser la "una" y siempre me pilla despierta, por la cuenta que me trae)


UNA BRISA MUY MARINA

Brisa marina sólo quería novio o amante, le daba igual, mientras fuera formal, estuviera vacunado contra la vanidad y echao palante. Pero le habían hecho varias pedidas de mano, en el último verano, por lo tradicional, a lo payo, y por el rito gitano y no se había decidido. Eso de liarse la manta a la cabeza y en pleno agosto, como que no….

-No me llames desodorante pero debo abandonarte.-Le dijo al último pretendiente, por “pasarse de la raya” de uno de sus mares.
-Pues por mí, como si te compras una burra y te vas a las ferias de las momias, en Egipto. -Le dio éste por respuesta, ofuscado por el plantón, sin merecerlo ella, en todo su derecho de enviarle a paseo por no querer compromiso con él, ni con un gemelo suyo, en el futuro.
-¿Pero allí se celebran esas fiestas?-Preguntó Brisa, ingenua como niña, sin reparar en que el otro le estaba dando un corte de manga verbal bien dado, enviándole a paseo por lo fino. 
-Ah, qué sé yo… por si se hicieran. Nunca he estado en Egipto. No pasa por ahí mi línea de autobús para ir al trabajo.-Remató el "soplagaitas", como si hubiera sido poco el latigazo metafórico... ahora sarcasmo.

La brisa marina, toda indignada por el trato recibido, finalmente, se lió la manta a la cabeza y se hizo un tocado egipcio de lo más chic y sacó el primer billete en burra de la historia, para estar puntual al comienzo de esas ferias tan africana, o más, que ciertas memorias. Quién sabe si allí, el propio Nilo saliera a recibirla en mangas de camisa…  

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía de facebook. 

29 sept. 2015

ADIÓS ECLIPSE, ADIÓS…

Noche naranja.
Con ojos de misterio sobre nuestras cabezas,
la luna, vela encendida nuestros sueños…

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Imagen del eclipse lunar de la pasada madrugada.

HUMOR Y AMOR

El humor viene bien a cualquier hora.
¡Y el amor... no te digo nada!

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Chiste de facebook

28 sept. 2015

SI BEBES Y BEBES TU VIDA PUEDE SER BREVE

Procura no gastar más dinero en beber que en vivir.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©

AMAR DE NUEVO

Pisadas de corazones.
Huellas de amores servidos en bandeja de plata
que luego el viento se llevó lejos
y nunca volvieron a besarnos…

Heridas que por momentos sangran.
Cicatrices que, creyéndolas cerradas,
se abrieron susurrantes, aún dolientes,
gimiendo,
gritando un nombre
no al azar, como en los juegos.

Prohibiciones que nos hacemos
y promesas de no volver a abrir las ventanas
de nuestro cuerpo a los rituales de la carne
por no pecar en el refugio del alma.

Y para no caer en la tentación
nos acercamos sólo a rastras,
porque tememos…
y al mismo tiempo, atraemos
aquello que nos da miedo.

Pero nos subyuga lo que nos hace recordar,
aunque sea un momento,
que somos mortales y
que un día nos quisieron.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


ECLIPSE DE LUNA

-Necesito consejo terrenal.
-Tú dirás…
-No me gusta que nadie me eclipse… ¿qué hago?
-Déjate caer… al que está abajo nadie quiere eclipsarlo.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía hecha esta misma noche con estas gafitas que Dios me ha dado, momentos antes de comenzar el eclipse.

27 sept. 2015

PIROPOS DE UNA MADRILEÑA (6)

Como no sé cantar
con oído ni con tino
voy a alquilar un ruiseñor
para que te trine lo que opino.

Que derroche versos de amor
que te arropen por las noches.
Y te envuelva con dulzura,
y con sus plumas, cual sirope.

Verás qué bien vas a estar
con tanto cántico.
Más feliz que un mañico
en la ópera del Teatro Real.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


EL BUEN ENTENDIMIENTO

No es la inteligencia,
la que hace que entendamos
las necesidades de los demás,
sino el amor.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


26 sept. 2015

DETENERSE

Párate a disfrutar de la belleza del momento.

Ángeles Córdoba Tordesillas  ©


Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.

EN FIESTAS

Aquí están ya las fiestas del pueblo.
Muecas, carcajadas, frentes despejadas
y bailoteo hasta el amanecer.
Mañana los toros sueltos y a correr.
Que me lleve en brazos la narcolepsia
a comprar, durante el día,
porque no hay quién duerma,
con esta marcha callejera, gran jarana,
y música de banda en la plaza,
mas añadido de bebida, ejem,
en vísperas de resacas.
Pero respeto las tradiciones.
Será mañana un pueblo casi fantasma,
por lo menos hasta las diez.
Las fiestas portátiles luego se van a otra población.
Pero se quedará con nosotros nuestro Patrón,
el Arcángel San Miguel,
que cuida de mí y de mi salud.
Agradecida le estoy por ello.
De hecho,
él fue el que me trajo a vivir a este pueblo.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©

Imagen del Arcángel San Miguel.

25 sept. 2015

OXIGENÉMONOS

Respira profundo.
Siente como entra el aire en tus pulmones.
No te asfixiará mi amor.
Tranquilo.
No te lo mereces
ni me lo merezco.
No quiero un héroe
que sepa contener la respiración
ni guardar las apariencias.
Entre los dos debe correr el aire.
Aire fresco, como de la sierra.
Renovarse, renovarnos.
De vez en cuando,
eso es bueno.
Te lo mereces,
Lo merezco.
Lo merecemos.
Respira profundo…

Y no metas tripa que te veo...

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


TU CASA

El amor hace de una casa, un hogar.
Y el temor, de una casa una cárcel.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©



24 sept. 2015

ACOSO EN INGLÉS

-Mami, esta chica que te digo, me está haciendo bullying. Así, en inglés y de forma espontánea.
-Lástima. Podía haberle dado por el footing… ¿Te tira también de las orejas, fuera de tu cumpleaños?
-Sí, así es. ¿Cómo lo sabes, aunque seas madre y soltera en la vida?... ¿Has colocado una cámara en el patio del instituto o qué?
-Sí. He puesto cámaras de cine en acción, en los siete picos de ese patio parecido al de las cárceles, de película de Tosar de la Celda 211. Y me voy a hacer una pandereta con ese trasero de sinvergüenza redomada que usa los días lectivos para levantarse del sofá de su casa e ir a hacerte la puñeta bullynguera, mientras tú sacas con creces todas las asignaturas por donde se dejan, hincando los codos sin quejas ni cantes jondos.
-Me gusta estudiar y estoy en pleno uso de mis facultades mentales para ello, pero cuando me insulta o me zumba, me siento como una marciana inepta y me cuesta concentrarme.
-Normal. Cuidado con ella, por si acaso, en cuanto suene el timbre, te vienes. Ese muchacha no santa, es agresiva de perfil… La he encontrado en facebook y le gusta atizar de lo lindo.
-¿Y de frente?
-No, de frente no, por su cobardía, ni tampoco a las de su estatura. No voy a consentir que te vuelva a poner encima ni una cinta de terciopelo dorada, a pesar de que te sentaría muy bien porque eres toda un ángel, vida mía.
-Gracias mami. Me siento protegida. No comprendo cómo no te has metido a guardia jurado. Cuando sea mayor de edad, te regalaré una caja de bombones finos, rellenos de crema de arándanos, te doy mi palabra de púber, para que no se te acabe nunca esta dulzura que tienes por los cuatro rincones de tu alma.
-Te lo agradezco como si fuera tu madre, que lo soy. Ahora a descansar, hija. No tengas pesadillas y duerme tranquila que mañana esperemos que sigas viva, después de clase, y podamos celebrarlo. Lo de la caja de bombones ya lo hablaremos, no es necesario, engordan sin remedio y el mejor bombón que tengo eres tú y puedes darte por aludida. Recuérdalo siempre.
-Te quiero, mami.
-Te quiero, hija.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


23 sept. 2015

STRIPTEASE COMPLETO

Él le pidió que se desnudara.
Ella se abrió en dios... y le mostró su corazón.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


MOMENTO DE ABSTRACCIÓN

Ventana luminosa
para salir del tedio diario.
Beso del sol en los cristales.
Caricia de las bondades
sobre el techo de la habitación.
Reflejos violáceos
en mi alma
esperanzada.
Me quedo quieta,
meditabunda,
prisionera de la belleza.
Y me dejo llevar por ella,
aunque sea lejos.
Aunque sea lejos
y no vuelva...

Ángel Córdoba Tordesillas ©


22 sept. 2015

LA NOCHE

Llega la noche,
con su misterio,
nunca resuelto.
Tan temida, como amada.
Y me atrapa, y recuerdo,
y me quedo prendida
en su familiar negrura.
Tantas y tantas en vela,
junto a la luz de la vela,
a veces con compañía querida;
un amiga, una hermana, una tía…
Alguien con quien conversar,
sobre todo y nada en particular.
Arreglamos el mundo,
con remiendos de trascendencia
vital, o evitada.
Risas y carcajadas,
en voz baja,
para no molestar
a los dormidos.
Y la cotidianidad del día
pasa a un segundo plano.
La verdad desnuda
es la protagonista ahora.
La vida parece embelesarse
cuando la noche, maternal,
arropa con su manto oscuro,
las horas.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.

21 sept. 2015

EL QUE NO CORRE, VUELA

-¡Ponte las sandalias, que vas a coger frío por las vías respiratorias altas, Prudencio, que deberías llamarte Imprudencio!
-Mujer, estoy centrado en otras cosas. Los estornudos son por la alergia. No te preocupes tanto por mí, que te preocupas de todo y en demasía.
-¡Madre del humor hermoso! ¿Pero este niño cuándo ha aprendido a andar, que va más erguido que una lámpara de pie en día de fiesta?
-Mientras ponías la lavadora... Le he visto levantarse ni corto ni perezoso, no ha salido a mí en lo segundo ni a ti en lo primero, no, y hasta la esquina que se ha ido. Ha comprado mandarinas y se ha vuelto solo. Eso sí, no sé con qué habrá pagado, si habrá sido con su encantadora sonrisa, porque a mí no me ha pedido ni un céntimo de euro, y son de las caras. Pero yo le veo que va algo torcido como las ramificaciones nerviosas y no tan tieso como tú dices.
-¡Es un adelantado para su tiempo! Puede ser que nos haya salido superdotado... o genio.
-¿Tú crees? ¿No estaremos exagerando, Melania?
-No, te digo que no es normal o que es poco frecuente que con tres semanas y cuarenta y tres horas de vida, en este mundo de injusticias e incomprensión,  y sin ser tataranieto de Einstein ni hijo de Chayanne, esté, como ahora mismo está, bailando La Lambada; que ni yo todavía he aprendido a hacerlo.
-¿Y adónde le llevamos?
-¿A dónde le vamos a llevar? A ningún sitio, ¡si ya va él solo!
-Pues es verdad. Míralo, como si tal cosa... Y con una gracia que no se le puede aguantar, parece que se ha escapado de la fauna ibérica.
-Voy a tender la ropa que la lavadora ya ha terminado su programa largo y no me he enterado. Se me pasa el tiempo volando y se me cae el santo del cielo.
-Si es que te despistas con cualquier cosa, mi bien. Mira que te lo tengo dicho. ¿A quién va a salir el chico? Pues eso. ¡Anda, ya ha aprendido a cambiar el canal de la tele, con el mando a distancia, y ahora está enviando un sms para votar en La Voz!

Ángeles Córdoba Tordesillas ©

EL DILUVIO UNIVERSAL

-Ay, si yo viera… si yo viera - Decía un invidente.
-Señor, tenga usted cuidado con lo que ruega, nunca se sabe si puede ser lo deseable…
Y el ciego continuó repitiendo y con más ganas todavía:
-¡Ay, si yo viera… si yo viera!
Y así comenzó el diluvio universal.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


20 sept. 2015

"EL BUENISMO"

Querer ser bueno no es ser bueno. 
Es creer que la bondad es algo alcanzable, algo que hay que trabajarse, algo que conlleva esfuerzo.
Y la bondad auténtica vive dentro, no necesita mostrarse ni demostrarse a nadie. Y no puede anularse
Parecerlo, tampoco es serlo. 
Querer ser bueno, para "ganarse el cielo", es volverse hipócrita.
Caer en el engaño y, lo que es aún peor, el autoengaño.
No "hay que ser bueno". 
La Bondad tiene poco que ver con todos nuestros conceptos sobre lo que es la bondad.
Ni consiste en " hacer el bien".
Querer ser bueno, es acoplarse la máscara bien vista socialmente y pretender que los demás te conozcan a través de ella.
La bondad nace, no se hace.
"El buenismo" es el desconocimiento de la verdadera identidad de uno mismo.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©



ATENCIÓN AL CLIENTE

-Señorita quería hacer una reclamación o dos, depende.
-Usted dirá.
-Me han cobrado en la última factura lo de los cuarenta ladrones, y Alí Babá, con peluca y barba postiza.
-No sé si le estoy entendiendo… la verdad.
-Résteme la importancia de llamarme Ernesto y en vez del IVA, súmeme el irá... Con un poco de suerte al final ni va, y eso que me ahorro. Y tan amigos…

Ángeles Córdoba Tordesillas ©





Y ALLÍ, LA LUNA

La luna, en una esquina,
sin decir nada.
No está castigada.
Nada malo ha hecho.
Observa todo lo que pasa,
sobre la tierra, cerca de las montañas
y en cada casa.
Cansancio, preocupaciones,
contrastes de momentos inquietantes
con otros apacibles.
Nuestros pasos, miserias,
huellas en caminos,
diversas fronteras.  
No entiende de economía,
ni de política.
No le preguntes de independentismos,
ni de líderes políticos.
Las fechas dejan de existir,
los relojes se paran,
cuando se rompe el día.
Cuando el estrés frena en seco
y respeta nuestro silencio interior.
La noche afronta su jornada
con su debido uniforme,
en un azul profundo y de ensueño.
Y allí la luna,
en una esquina,
colgada...

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.

19 sept. 2015

LA VEJEZ

Cuando las palabras se ausenten
y los aniversarios bailen en los columpios del olvido
si los gestos humanos entienden de gestos,
no te encontrarás aislado ni perdido.

Siempre habrá un alma amorosa que te ayude
a buscar tus tesoros escondidos.
Unas manos que te sostengan,
que limpien tus lágrimas.
Habrá una sonrisa que hablará tu idioma
y la luz, de algunos rostros, iluminará tus ojos.

Sigue confiando y amando.
Siéntete pleno…

En alguna parte hallarás un lugar
lleno de cariño, cuidados y respeto,
cuando tus recuerdos deambulen sin destino,
y ya no haya nada que conquistar…
mas que el siguiente aliento.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©



HABLANDO SE ENTIENDE LA GENTE

-Dicen que el hijo de tu vecina domina cinco idiomas…
-¿Y qué?… Ya ves, yo no domino ninguno pero tampoco dejo que ellos me dominen.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©







EL ARROYO Y EL MOLINO

Agua que corre sin prisas.
Algas rosadas, en las orillas.
Cristalina la tarde y la luz reflejada,
soleando el río.
Cerca el molino, algunos muros,
que quedaron
como testimonio de un tiempo
en que lo natural estaba a la orden del día.
Poesía es este lugar, este rincón,
medio oculto, protegido por el follaje
de árboles y matorrales,
piedras con musgo.
Libertades.
Momentos de meditación,
donde la belleza se dispersa
y se refugia, al mismo tiempo,
y el tiempo se pierde,
con sus minutos silvestres,
en la calma.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


(Dedicado a mi amiga Rosa, como el color de las algas)


Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.

18 sept. 2015

PERO NO TANTO

-…Además, el estudio es importante para que podáis cultivaros.
-Profe, nos gusta el campo… pero no tanto.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


                 

EL DESTINO QUIZÁ

Iba volando un corazón un día de esos…
No quería ser cazado ni cazador.
Abandonó la jaula tiempo ha…
y sucedió lo inevitable o pudiera haber sido evitado,
-para este poemita es indiferente eso-.
Ese corazón imantó otro corazón
y por el aire.
Éste se rebeló pero le sirvió de poco.
No tiene motivo para quererlo pero lo quiere.
No tiene razón para temerlo pero lo teme.
Salir a la calle es un peligro, pensó,
con ese corazón extraordinario
volando por ahí suelto…

Ángeles Córdoba Tordesillas  ©



17 sept. 2015

RUINAS

Hubo vida.
Alegría, momentos compartidos.
Comidas cocinadas en hornos de leña.
Niños saltando, corriendo.
Prisas en las mañanas
al escuchar el canto del gallo.
Y gallinas poniendo,
quizá algún cerdo
u ovejas y abejas.
Lana, queso y miel
para los jerseys y las meriendas.
Inviernos, dorados otoños,
veranos de fuego y primaveras.
Hubo sueños,
Y ahora una bella foto de recuerdo
de esos sueños, de esa vida,
que tal vez se realizaron lejos...

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía de Juan Fernández.

COMO LA MENTE PARLANTE

-¡Adiós, lo siento pero me he enamorado de otra!
¡Adiós, lo siento, no es por ti… fue bonito mientras duró!
¡Adiós, adiós… lo siento pero me he enamorado de otra!
¡Adiós, adiós!… no es por ti…
¡Adiós, adiós, me he enamorado de otra!...

-¡¡¡¡Calla de una vez, y no me lo vuelvas a recordar, que me tienes harta, loro parlanchín!!!

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


16 sept. 2015

CREYERON QUE ERA UN CARACOL GIGANTE

Montse salió a comprar requesón, tres horquillas para el pelo y un peinado de moda. Nunca regresó.
Doscientos años después, se encontró un fósil en la Playa de las Américas, con forma de moño y un hedor insoportable. El único fósil en la historia que desprendía olor. Era Montse.
Sus tataranietos la recuerdan…  

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


15 sept. 2015

RENACIMIENTO

Merecemos nacer otra vez,
en el próximo aliento.
Y rasgar la cortina
de la madrugada compartida
o descorrer cierto tupido velo.

Escucho tu melodía naranja
como el cielo de un atardecer solitario.
y decido subir,
escalar hasta tu mirada,
para robar los residuos de tus lágrimas,
sus fulgores.
Liberarlos del cautiverio de un sueño
con la puerta cerrada a cal y canto.

Como una maga,
o un delirio humano,
nadar en los lagos de tus manos
y no ahogarme.

Vengo a empacharme de unos besos
que están esperando
desde el principio de los tiempos.
Me pertenecen, les pertenezco.
Tenemos una cita concertada.

El mundo podría desintegrarse,
en cualquier momento,
entre nuestros cuerpos, fundirse.
Tu cuello, mi cuello, tus brazos...
¡tus brazos!

No dejemos nada pendiente.
Podríamos olvidarnos...
y no merecer nacer de nuevo.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©



POEMA INDOLORO

Sin dolor no pudo filtrarse en un verso,
como hubiera deseado…
Poesía dorada sin dueño, con sobras del mediodía,
aquella rima… nada consentida.

De niña, rimita limpia pero no regordeta.
Con mejillas sonrosadas y calcetines caídos.
Poemitas, de mañana temprano… “te me acuestas ya
que amanecerás muy cansada para ir al colegio
a estudiar los conquistadores españoles
y aprender sumas y restas”

Versos de liebre para echar a correr en los recreos,
Coplitas monas de cantos de patio con tobogán
por donde se deslizan las horas, extenuadas de tanto jugar.
Al corro de la patata, comeremos ensalada…
¿Y qué más?
Sólo ensalada, parece poco,
tal vez algún pareado... fuera necesario.

El uniforme tiene falda plisada, blusa blanca inmaculada,
La medalla de la virgen había que ganarla, como la banda,
por buen comportamiento o por ser aplicada.

La rima no se arrima a ninguna otra.
Tímida y desplazada.
Quisiera estudiar música pero su padre no gana lo suficiente
o no tiene oído ni talento para ello.

Siempre se cree lo que le dicen, hasta “cuatro ojos”.
Y rima que no se arrima, no ve bien.
Siendo corta de vista,
habría que ser más larga por otra arista…
o estudiar geometría, ¡caramba, siempre disonante!

Sin dolor la letra no entra
y los números aprovechan…
Juegan libres de horarios y castigos.
Se multiplican por veinte o desaparecen.
Cuenta hasta diez que me escondo pero no a lo inglés
y a ver si me encuentras después.

“Por este atajo llegaré antes a casa”…
¿Quería regresar allí
o volar en globo con sus ilusiones
hasta otro mundo más poético,
donde las rimas tuvieran sus poemas
y pudiera fusionarse con ellos?

Volvía cada tarde, aunque no fuera esperada.
Acaso ella misma, la esperanza fuera un día
y, el dolor jubilado ya… la quisiera.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


14 sept. 2015

DICEN... QUE YA ES MUCHO DECIR

-Me han dicho que has dicho que han dicho…
-¿Cómo dices?
-No, yo aún no he dicho nada… es lo que dicen los demás.
-Pues, mira, lo que dicen los demás… que lo digan los demás. ¿Qué te parece si tú y yo hablamos de lo que decimos nosotras?

Ángeles Córdoba Tordesillas ©




13 sept. 2015

UN ESPECTÁCULO ÚNICO

Termina la función.
Sin protagonistas.
Sin personajes principales.
La tarde desnuda,
para acostarse ya,
satisfecha de su obra.

Tú, observador, espectador,
invitado de honor,
cada día, al estreno,
sin ensayo previo,
del mayor espectáculo
en todo el planeta.

¡Aplaude,
aplaude!
Disfrútalo.
Es sólo para ti.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía hecha por mi sobrina, Ana. 

CADENA PERPETUA

Ya no podrás acusarme de encerrarme en mí misma…
Hace tiempo que me encierro en ti.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


LOS MIEDOS GUARDADOS

El que acumula muchas cosas, guarda muchos miedos.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©



12 sept. 2015

ODA A LA HORMIGA EN NUEVE VERSOS

Salgo al campo y las veo, son pequeñas y negras, (no soy racista).
Cada una de su padre y de su madre, probablemente.
Buenas amigas en pequeña comandita, pasito a paso…

Con voluntad y fuerza, como para parar un tren de mercancías.
Si no lo ves, no lo crees.
No hay grano que se les resista.

Nueve versos para dedicar esta oda a estos portentos,
sin ansia de poder ni celebridad.
Con este último, las dejo, que sigan a lo suyo, mientras paseo.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


LA GOTITA DE LUZ

HISTORIA EN DOS TIEMPOS Y EN DOS PLANETAS DISTINTOS

PRIMER TIEMPO:

Érase una vez, en una galaxia cercana a la nuestra, un planeta, donde todos sus habitantes eran luz.
Uno de ellos, un pequeñín muy travieso, un día al pasar un cometa se colgó de su cola.
Salió a dar un paseo cósmico, pero... al girar en forma muy cerrada el cometa, lo desprendió de su cola.
Gotita de Luz, quedó sin nadie en el espacio infinito, al ser tan curioso, observó un túnel y se metió dentro de él.
Todo estaba oscuro a no ser, por una luz brillante al fondo del mismo.
Allí se encaminó y ¡vaya sorpresa!... en su final, encontró seres que desconocía. Unos lloraban otros reían. Hasta que se le acercó una humilde mujer y lo tomó en sus brazos
Al mecerlos en ellos lo miró con dulzura y le dijo:
Te llamaré ÁNGEL.

(Irma Yolanda Jurirch Bertetto)
                                                                   ……………………

SEGUNDO TIEMPO:

Bastantes años más tarde, aquella señora, mientras narraba esta historia a sus nietos -Sofía y Franco- se dio cuenta de que ella era esa Gotita de luz, y el túnel oscuro por el que viajaba aquél día, tras haber sido despedida por el cometa, y en el que descubrió la luz al final del mismo era, ni más ni menos que, el canal del parto o del nacimiento.Y aquella mujer humilde, que la esperaba y la acogió con todo su amor, su madre; la ternura de esos brazos era imposible de olvidar, estaban allí para reconfortarle con todo el calor, la protección y el cuidado que necesitaba.

Las personas, que así se llamaban esos seres tan especiales, expresaban todas sus emociones de una forma curiosa, muy diferente a como ella estaba acostumbrada. Como narraba en su historia, reían, lloraban, cantaban, bailaban...sentían todo con mucha intensidad. A veces sufrían, otras disfrutaban pero siempre a merced de esas emociones.

Entonces, Irma, se dio cuenta de que en realidad todos ellos provenían de la misma galaxia y de aquél planeta Luciérnaga, como recordó que se llamada, y que dentro de ellos, de cada uno, aún seguía brillando, con igual fuerza, esa luz, que fueron un día. Esto le produjo una gran paz interior. Todo comenzó a tener sentido. Fue una auténtica revelación.

Así que, con una gran seguridad y confianza, le vinieron a la boca unas palabras de una forma casi automática y pudo pronunciar el siguiente pensamiento:

“La vida, este milagro indescriptible, consiste en ir tomando conciencia de esto. Todos somos luces de puro amor, bondad vestida de carne y hueso, sencilla y felizmente, queridos míos”.

Irma vio que sus pequeños nietos sonreían contentos, mientras la escuchaban emocionados y la miraban con los ojos muy abiertos, pese a que el sueño les estaba venciendo. Tras escuchar relatar la historia, los niños le dieron un abrazo grande y cariñoso a su abuela y le dijeron “gracias”. Después se durmieron, plácidamente, con toda su inocencia, mientras sus lucecitas no dejaban de brillar y ella podía verlas ahora, con total claridad. Imaginó lo bello que sería, a partir de ese momento, reconocer en cada ser humano aquella luz tan familiar.

Una vez hubo arropado a los pequeños, la abuelita algo cansada del ajetreo del día y profundamente conmovida por aquél secreto que había encerrado en sí misma durante toda su vida, y que había dejado de serlo, sintió la necesidad de cerrar sus ojos, sumergirse en esa serenidad que tanto ansiaba e intentar recordar ese lugar maravilloso del que provenía:

El planeta Luciérnaga.

Ahora sabía que nunca dejó de ser una luz; esa Gotita diminuta pero capaz de llenar completamente de amor el más inmenso de los océanos.
                                                           
                         FIN... ¿O COMIENZO?

Ángeles Córdoba Tordesillas (Dedicado a mi amiga Irma)


11 sept. 2015

NADA QUE TEMER

Si eres un puerto seguro donde atracar mi barca,
si tus aguas son serenas…acaso llegue.
Porque persigo la alegría de forma incansable
y allí donde la encuentre resguardaré mis esperanzas.
Suspiraré aliviada, vulnerable, locuaz en palabras amorosas,
si en tu boca mis besos encuentran respuesta.
y en tus respuestas mis preguntas se agotan…
Nada que temer, menos que nada.
Amar y no temer.
Y así será, si tú eres la promesa de mañana.
El destino que me aguarda… anhelante,
con los brazos abiertos, de par en par.
y el corazón sonriente.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


REGALO SIN COMPROMISO

Te regalo, en un solo verso... el UNIVERSO.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


10 sept. 2015

EN UNA NUBE

Mis gafitas y yo, estamos en una nube.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.

Y AL VOLVER LA VISTA ATRÁS…

Poetisa, no hay poesía…
¡Se hace poesía al amar!

Ángeles Córdoba Tordesillas  ©


9 sept. 2015

¡CUMPLIMOS UN AÑITO!


HOLA AMIGOS:

Hoy, hace un año que inicié esta aventura de colgar una nube de este cielo virtual, en la que viajamos cada día, mis gafitas y yo. Y, felizmente, muchos de vosotros también. 

Estoy satisfecha con aquella decisión que tomé, porque esta ventana al mundo me permite comunicarme con vosotros, aunque sea de una manera un tanto peculiar. Y digo peculiar, porque vuestra participación aunque parezca más pasiva, para mí no lo es. Es fundamental. Si un día viera que nadie ha visitado este lugar, tal vez tomara la decisión de cerrarlo y dedicarme a hacer otras cosas. Sería algo que me apenaría enormemente, puesto que siento una gran motivación para seguir haciéndolo. Aún son muchas las cosas que deseo expresar, narrar, plasmar... Me encanta dar rienda suelta a mi creatividad. 

Quiero animaros a que participéis de una forma más activa con vuestros comentarios a los que, hasta ahora, creo que siempre he dado respuesta -a no ser que alguno se me haya pasado por alto, disculpadme-.Y aunque sé que no es precisamente algo sencillo de hacer, para vosotros, por cuestiones técnicas, sabed que aprecio mucho cada uno de ellos. También admitiría opiniones, sugerencias, críticas, siempre constructivas, obviamente, que me transmitieran vuestros puntos de vista. Quisiera conocer qué tipo de entradas son más de vuestro agrado. Si preferís poesía, relatos, diálogos… En fin, saber un poco por dónde ando con estas gafitas que Dios me ha dado. 

Lo cierto es que disfruto mucho cada día compartiendo mis escritos y demás, pero para mí es fundamental, como os digo, que os agrade a vosotros. 

Espero que así sea. Y de esta manera, seguir contando con vuestra compañía en este viaje que, dure lo que dure, está siendo para mí una experiencia maravillosa, muy gratificante y altamente terapéutica; hasta un punto que seguramente nadie podría imaginar.

Os doy las GRACIAS por ello, a todos los que pasáis por aquí a diario o cuando podéis, a los que comentáis, a los que no, y a los que compartís las publicaciones que hago.

Hoy, además, es un día especial porque, como ya expliqué cuando inauguré este blog, era el cumpleaños de mi padre. Él, estoy segura que, de haber vivido en los tiempos actuales, hubiera aprovechado esta oportunidad que nos brinda Internet, y esta herramienta que es la informática, para seguir haciendo una de las cosas que más le gustaba y que mejor hacía pero que, porque la vida toma sus propias decisiones al margen de nuestros proyectos, no tuvo todo el tiempo que hubiera querido para poder dedicarse a ello: 

Escribir. 

Creo que se sentiría contento de que, al menos yo, pueda cumplir ese deseo. Y con éste en mi corazón, apagaré esta vela virtual. 

Va a ser verdad eso de que “de tales gafas… ¡tales gafitas!"

UN ABRAZO A TODOS

Ángeles Córdoba Tordesillas ©