Desde mi nube y con gafitas

“Érase una vez un Ángel que del Cielo quiso bajar a la Tierra para experimentar lo que era ser humano. Adoptó la forma de mujer. Sólo bajó con lo puesto… unas preciosas gafitas que Dios le había regalado y una nube pequeña, desde donde miraba cada día todo lo que sucedía entre el Cielo y la Tierra. Sólo a través de esas gafitas podía ver nítidamente el mundo y a las personas que vivían en él. Sin ellas se sentía desorientada, perdida, pues todo se volvía invisible e incluso ella misma, ya que ni siquiera podía percibir su propio cuerpo. Esta historia está contada por ese ángel que, a través de la narración de sus peculiares observaciones, intenta representar el mundo que ve.”

Un día agarré mi media nube y mis gafitas (esas que Dios me ha dado) y fui a vivir a un lugar indeterminado entre la metáfora y el surrealismo. Desde entonces, estoy pagando la hipoteca con poemas, cuentos, relatos, novelas, dibujos, pinturas, fotografías… ¡canela fina! y otras especias.

Poco a poco o mucho a mucho, dependiendo del día, estado de ánimo y condiciones atmosféricas, suministraré género del bueno, fabricado a mano, con amor, humor y pasión.

Porque te quiero. Porque todo lo que hago es pensando en ti y con el corazón… de la única forma que sé vivir. Y estoy en ello, dispuesta a seguir haciéndolo con muchas ganas, para que tú lo puedas disfrutar. Ojalá sea así.

20 sept. 2017

LA ESTATUA

La miro y la admiro.
Ella siempre sabe estar en su sitio.

Pero si no eres estatua…

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado, en el parque de El Retiro, de Madrid. 

19 sept. 2017

UNA DE CÁLCULO

-Si tengo veinte manzanas y me como diecisiete, ¿qué me queda?
-¿Un tremendo dolor de estómago?
-Hablo de cálculo.
-Ah, ¿un cálculo en el riñón?
-Mucha guasa esta mañana...
-Por cierto, profe, es sólo una apreciación personal pero está hablando de comer manzanas y, de cintura para abajo, no está dibujado, conque usted calcule…

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


18 sept. 2017

DOS NO DISCUTEN SI UNO ES POETA

-Alberto, deja de hacer piruetas en el aire que no te dedicas al circo ni eres niño de siete años.
-Pues, querido amigo, tienes toda la razón. Solamente trataba de divertirme un poco y divertir a mis semejantes pero con este sol radiante, ¿quién necesita ver a un poeta haciendo piruetas?
-Eso digo yo. Pero el sol no es tan radiante hoy…
-Puede ser que sólo lo vea yo.
-¡Tú, con tu imaginación de poeta, que crees que el sol brilla para ti más que para los demás! Pero todos sabemos ver más allá.
-Desde luego, nuestra vista alcanza hasta donde queramos mirar.
-Recuerdo cuando te dio por cantar, sin ser cantante. Eso sí que era divertido a no poder más.
-Ya. Me alegra tanto que te rieras.
-Tampoco me reí tanto...
-Vaya, mira que lo siento.
-Y, hablando de reír ¿cómo es posible que lleves el mismo suéter durante tres temporadas?
-Fue un regalo de un primo lejano que me lo envió desde la Polinesia… y por eso.
-Pues vaya mal gusto que tiene tu primo…
-Ya le enviaré también saludos de tu parte.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©

15 sept. 2017

SUGERENCIA PACÍFICA DESDE MI NUBE Y CON GAFITAS

Luchar en contra de algo quita mucha energía y se consiguen escasos o nulos resultados.
Siempre encontrarás la oposición de los que luchan en contra de lo que luchas tú.
Ve a favor de lo que deseas. No luches contra la guerra, trabaja por la paz.
No luches contra el caos, aporta claridad.
Pon tu tiempo y energía en aquello que "valga la alegría".
Pues no vale la pena luchar por aquello que solamente"vale la pena".

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


The Jackson Five. I'll be there. 

12 sept. 2017

UN GLOTÓN INSACIABLE

Cuántas cosas hacemos para dar de comer al ego, vanidoso.
Y anteponemos su apetito voraz a cualquier amor, amistad, compañero…
Perdemos el sentido de la lealtad, sin ser conscientes de que sin eso, poco vale lo demás.
Incluso llegamos a hacer daño al que nos aprecia de verdad.
Todo por un puñado de halagos y de aplausos… inmerecidos.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


10 sept. 2017

TODOS LOS AMANECERES

Tú eras viento, yo ola de mar.
Tú sol naciente, yo montaña.
Cien miel años de vida juntos.
Todos los amaneceres.
Todas las puestas de sol, los anocheceres.
Yo magia, tú suspiro de amor.
Sí, he estado soñando contigo otra vez,
despierta…

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Chris Rea-And you my love.

APEGO

El miedo hace que nos aferremos incluso a lo que nos hace daño.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


9 sept. 2017

EL CUADRO DE MODIGLIANI

-Hijo, Modigliani viene a verte.
-¿Para qué?
-¿Tú crees que esa es forma de recibir a un pintor de tal calibre que se presenta en cuerpo de letra, para visitarte y con obra de arte en la mano?
-Pero si yo no le he invitado, madre. Bueno, dígale que pase. A ver qué cuadro nos trae para nuestro deleite.
-Mira… éste. A ver si te place.
-Me place.
-Pues muchas gracias, señor Modigliani. Ha sido usted muy amable. Estamos encantados con su regalo por lo bello y además inesperado. Si le apetece, le invitamos a una cena fría, ya que sus condiciones de temperatura son especiales. Nosotros nos quedaremos contemplando su obra que nos va a alimentar el espíritu, que no nos gusta que pase hambre tampoco.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


8 sept. 2017

EN ESTE VIAJE

Desde que me quiero:
Prefiero reír que llorar.
De entre todas las opciones elijo la más saludable.
Pues si algo no es bueno para mi salud, no es bueno para mí.
Ante un dilema, opto por dejar reposar las ideas.
No tomo una decisión si sospecho que me va a hacer infeliz
cualquiera de sus resultados.
Espero y confío... Que decida la vida.
Opto por el camino más corto y el más seguro.
La serenidad siempre ha sido la mejor compañera de viaje.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Peret-Es preferible reír que llorar. 

6 sept. 2017

LA DECEPCIÓN

La decepción es un sentimiento natural
y necesario.
Los hijos decepcionamos a los padres.
Los padres decepcionamos a los hijos.
Los hermanos nos decepcionamos.
Decepcionamos a los mejores amigos.
Y ellos, a su vez, nos decepcionan.
Decepcionan los amores
y los compañeros de trabajo.
Y hasta los ídolos que tanto admiramos.
Todos decepcionamos
y somos decepcionados.
Antes o después, sucederá,
si pasa el tiempo suficiente.
Incluso nos decepcionamos a nosotros mismos.
¿Somos acaso malos?
No. Solamente humanos.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Elton John- Sorry seems to be the hardest word. 

NENA TIENE PUPA

Las heridas se cierran.
Pero las cicatrices que dejan siguen doliendo, de vez en cuando.
Por ejemplo, con los cambios de "estación", con los del "tiempo"…


Ángeles Córdoba Tordesillas ©

5 sept. 2017

CONVIVENCIA INSÓLITA

Se abre en mi pecho el abismo de mis sueños.
Y el miedo se lanza de cabeza por él.
Sé que persigo un imposible…
que la noche es vencida siempre por el sol.

Los humanos con sus críticas y juicios,
no dejan crecer alas en los cuerpos.
Y no sé caminar con los pies.

Se abre ante mí un universo sextidimensional,
me arrojo ya sin temor.

Lagunas con lunas de mediodía arrimadas en las orillas.
Voces cantando dulces canciones
como nanas para despertar las almas.
Estrellas por las paredes de mi casa.

Allí, donde tú y yo podemos vivir sin temor
todos nuestros futuros posibles.
Con flores en la mesa y cubiertos para uno.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


LP-Forever for now.

COMPAÑÍAS DE SEGUROS: ELIGE BIEN

-Ay qué disgusto tengo... Que la compañía de seguros de mi vecina no me paga por los perjuicios personales ocasionados y los desperfectos causados en mi techo. Me han hecho perder energía, tiempo y dinero.
-¿No será Helvetia?
-Exacto. ¿Cómo lo has adivinado?
-Experiencia tengo con ellos…
-Después de haber tardado tres meses y medio en venir a ver qué pasaba, sin explicación ni justificación alguna, hoy me dicen pío, pío, que nosotros no hemos sido. Claro, ya la humedad se ha secado hace tiempo... No será por las veces que les hemos avisado… Y ahora que nanay, dicen, que no sueltan un chavo, o sea un euro. Yo, por eso, estoy encantada con Mapfre, en cuanto les das aviso, vienen rápido a ver el desastre. Ésta sí que es una buena compañía. Ojalá se cambie a ella, mi vecina, algún día.
-Pues yo con Generali, de toda la vida. Son serios y formales. En cuanto llamas por un siniestro, acuden raudos a ver qué ha pasado y sin excusas de por medio, arreglan todo lo averiado y se cercioran de que se haya hecho lo mejor posible el trabajo.
-Eso tengo entendido. Incluso alguien me comentó que aparecen antes de que suceda lo imprevisto. O sea, unos portentos al tanto.
-Así es. Yo estoy la mar de contenta con esta empresa. Y tengo entendido que también Santa Lucía es de las buenas. Y Axa, otra que es fenomenal. Pero no las he probado y yo me quedo con la mía, desde luego, que la conozco y me trata de maravilla.
-¿Generali has dicho?
-Generali. La recomiendo.
-Menos mal que hemos sabido escoger nuestras empresas de seguros para sentirnos seguras. Y sin tener la misma, ambas estamos contentas, por algo será. Pues se trata de dar con gente honesta.
-Eso mismo, amiga. Es importante la experiencia, porque palabras bonitas tienen todos pero a la hora de la verdad, algunos responden y otros no y, tristemente, te pueden complicar la vida un montón.
-Para muestra, esta pesadilla que he vivido, tantos problemas que me ha causado el incidente y al final, no se hacen responsables de él. Ahora, yo voy y lo cuento, para que otros se apliquen el cuento, porque también me gustaría que alguien me aconsejara en el momento de decidir si no tengo conocimientos al respecto.
-Haces muy bien, usando la libertad de expresión a la que tienes derecho.
-He dicho. Y sólo les he mencionado una vez, porque no me quiero ensañar ni hacerles publicidad pero desde luego, ni yo he quedado conforme ni su cliente satisfecha con ellos, que andaba reclamándoles por la tardanza en responder, tres meses y medio después, no es de recibo, creemos. En todo lugar trabaja gente honrada, y no dudo que también en dicha compañía, pero la gestión ha sido infame y no digo ya la decisión que han tomado con respecto a mi percance. Que les vaya bonito, incluyendo al perito… Pero la gente tiene derecho a saber lo que le puede suceder si se encuentra en mi lugar, alguna vez. ¿Nos tomamos un café?

Ángeles Córdoba Tordesillas


UNA NOCHE MARAVILLOSA


Cualquier atuendo sería adecuado para pasar una noche contigo. 
Y podría vestirme de aventura o de lodo. 
De reflejos de luna en la superficie del mar,
con caracolas y olas en mi cabello. 
O de lenguas de fuego con destellos violeta
y capa de viento racheado del norte. 
O un sencillo vestido de flores. 
Todo sería perfecto para que tú pudieras 
desnudarme de hambre de amor. 

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Eric Clapton-Wonderful tonight. 

3 sept. 2017

ME GUSTA EL COLOR MIEL

Quiero tener una casa color miel. Con un jardín color miel. Con un cuadro pintado color miel. Conocer a un hombre color miel. Con una mirada color miel. Con un corazón color miel. De palabras color miel. Vivir un amor color miel. Con un atardecer color miel. Bajo un cielo azul.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


2 sept. 2017

EL CAMINO QUE ILUMINA EL SOL

La verdad es el camino más corto para llegar a cualquier sitio
y el que menos vericuetos tiene.
Todos los demás son bastante complejos e intransitables.
Esto lo vas aprendiendo mientras andas. No hay otra forma de saberlo.
Caminante, no hay camino… hay mentiras o verdades.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía de Carlos de Sancho. 

1 sept. 2017

DE CORAZÓN TIERNO

La humilló.
Le dijo algo muy duro.
Le llamó piedra.
Y era un cacho de pan.
Le brotaban las migas
de sus ojos…

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


SEPTIEMBRE

Informo de que el mes de septiembre está oficialmente abierto.
Ya pueden vivirlo como se merece.
Las plazas son ilimitadas.

Ángeles Córdoba Tordesillas


Fotografía realizada por Carlos de Sancho. 

31 ago. 2017

DE ORO, LA TARDE

De oro, la tarde,
con su velo de nubes,
sagrado cielo.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía de Jesús Cogolludo. 

30 ago. 2017

LOS MONÓLOGOS DEL SILENCIO

Dejo que el silencio hable.
Su voz me produce una paz inmensa.
Experimento la cálida y familiar dulzura
del maternal seno
de la naturaleza.

Cuando la mente deja de gritar, autoritaria,
imponiendo sus mandatos y deberes,
todo se para, por fin, en un infinito instante.

Me encuentro frente a frente con la calma
que me da respuestas sin preguntas previas.
Me gustan los monólogos del silencio.
Y que nada ni nadie los interrumpa.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Bella fotografía, en tonalidades frías, de Carlos de Sancho. 

HOMENAJE A MARIBEL

Sólo he tenido una amiga que se llamara Maribel. Y la considero así porque lo fuimos, por pocas horas.

Era vecina de una amiga de ambas. Estábamos pasando el día en casa de ésta, con mi hijo de un mes de edad. Ella entró como un tsunami, con una fuerza arrolladora, y una sonrisa espléndida. Saludó a todos. Y después de conocer a mi hijo, me pidió tomarlo en sus brazos.
-¡Qué precioso es!-comentó.
-Sí -dije yo, madre orgullosa.

Luego, a solas las dos, me aconsejó, con un gran brillo en su mirada:
-Disfruta cada momento que tengas con él. Yo no disfruté de mis hijos cuando eran bebés, siempre estaba demasiado cansada y hacía todo con prisa; ya ves que soy un puro nervio, porque antes de que te des cuenta, habrá crecido y entonces, ya no será como antes. Disfruta cuando le des de comer, cuando lo bañes, cuando te sonría, cuando le vistas y le peines, disfruta siempre.

Inevitablemente, una persona que emanaba tanta luz con su presencia y sus palabras, captó mi interés al instante.

Nos hicimos amigas de una forma implícita, tácita o como se diga. Ese caerse bien sin expresarlo con frases hechas; que si parece que nos conocemos de toda la vida, que si tengo la sensación de haberte visto antes, etc. Me habló entonces de sus hijos: Gabriel, Teresa y Guillermo.

Poco tiempo después, en el zoo de Madrid, conocí a los tres hijos de Maribel. Tan preciosos como su madre. Pero parecían tristes y preocupados. Todavía eran pequeños y no entendían lo que sucedía… Habían venido a pasar el día con nosotros, mientras su mamá estaba hospitalizada. Unos días antes, había cruzado delante de un autobús sin mirar, justo después de bajarse de él, y no vio un coche que pasó y la arrolló. Quedó en estado de coma. Ella no volvió a despertar. Murió unos meses después.

Este es mi sincero y sentido homenaje a Maribel que, con su ejemplo, de vida y de muerte, me enseñó por emisión y omisión, dos valiosas lecciones que nunca olvidaré y que intento poner en práctica, en tanto en cuanto mi rebelde naturaleza humana me lo permite:

Vive de forma consciente y con calma cada momento, y disfruta intensamente de aquello que mañana ya no será igual que hoy.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


DESCONCERTANTE VIAJE EN AUTOBÚS

Ayer, a una hora punta del día, tomé un autobús para ir a un lugar en particular, en donde tenía que estar a una determinada hora.

El conductor fue bastante amable porque me abrió la puerta, habiéndola cerrado ya, en la misma parada, y la mayoría de las veces no lo hacen.

Había un asiento vacío, detrás, en la parte de la ventana, y allí me senté. En la siguiente parada ya no había ninguno libre pues se llenó de gente; ya se comienza a notar el regreso de muchas personas de las vacaciones, por estas fechas.

En un momento dado, el conductor pisó el acelerador y de repente vemos con asombro como no sigue el recorrido habitual. Comenzamos a ver carretera, carretera y más carretera, donde no había paradas de la EMT. Íbamos por la autopista, nos salimos del centro de Madrid -¿Qué pasa, qué sucede… adónde nos lleva este tío?-Comenzaron a murmurar. Algunos le gritaron: -¡Oiga, oiga, ¿qué hace… dónde vamos?!

Unos segundos de pánico total. Nos miramos unos a otros y creo que todos pensamos lo mismo: Un terrorista está conduciendo el autobús y nos lleva secuestrados, probablemente con intención de estrellarlo, o terminar por matarnos, de alguna otra manera. El caso es que nadie hacía nada. Todos estábamos a la expectativa. A ver qué era lo que pasaba…

Por un momento, sentí algo parecido a lo que transmitía el personaje de José Luis López Vázquez en La cabina: Sensación de estar atrapada, sin salida posible, con la esperanza de que alguien hiciera algo para cambiar un destino que parecía inexorable -a merced de quien podría ser un loco, en este caso-. Pero dentro de un autobús en marcha y a esa velocidad que había tomado, había pocas opciones de ser rescatados. Cuando la policía, los bomberos, o quien fuera, quisiera enterarse de aquello, ya sería demasiado tarde.

Entonces musité, “ay, Dios mío…” y cerré los ojos, confiando. Al momento, alguien dijo: -...Que se ha pasado el desvío y tiene que seguir adelante, hasta poder dar la vuelta. Bueno… todos contentos. A nadie pareció importarle la pérdida de tiempo. Respiramos aliviados.

Sientes como si te devolvieran algo que, aparentemente es tuyo y a lo que tienes derecho: La vida.

Después pensé sobre lo curioso que es el hecho de que, tal vez, vivir demasiado pendientes de los medios de comunicación, puede llevarnos a una sugestión colectiva. Percibí en nosotros un sentimiento de indefensión aprendida (En Psicología llamamos IA a la condición en la cual una persona o animal, se inhibe antes situaciones aversivas o dolorosas, después de haber sido violentada). Nos vemos incapaces de cambiar nada, pensamos que hagamos lo que hagamos no vamos a encontrar opciones para liberarnos de una determinada situación. Simplemente la aceptamos Así que se deja de dar cualquier tipo de respuesta.

Por segundos todo el mundo quedó quieto y callado, sin reaccionar. Nadie miraba el móvil, ni enviaba mensajes, ni hacía llamadas, cada uno concentrado en su propia vida, hasta saber qué pasaba. Lógicamente, queremos entender lo que sucede en cualquier situación y cuando algo no comprendemos, nos paralizamos.

Una vez ya verbalizada la respuesta que nos hizo saber qué ocurría, la gente sonrió y la mayoría comenzó a enviar mensajes y demás. Todo “regresó a la normalidad”. Alguien comentó en voz alta: -Hombre todos nos equivocamos pero el conductor podía haber dado una explicación. Algo así como, me he pasado de largo, tranquilos. No le costaba nada.” Pero es que él, simplemente, no se puso en nuestro lugar, estaba buscando la forma de enmendar su error lo antes posible. Puede que su cabeza no estuviera muy presente en el presente y esa fuera la razón por la cual nos pasamos el desvío de marras. Y así funcionamos, en general, no es rara excepción.

Y por otra parte, me doy cuenta de lo vulnerables que somos y que de tantas diferentes maneras ponemos constantemente nuestras vidas en manos de los demás… como corderos confiados. Esto es inevitable porque no podemos vivir permanentemente en la desconfianza, ya que lo peor es hacerlo en las del miedo.

Total que el recorrido se demoró media hora más de lo previsto pero, verdaderamente,  eso fue lo de menos. Regresé a mi casa sin haber ido adonde tenía que ir pero, felizmente, viva.

En este caso, todo ha quedado en una simple anécdota que os he podido contar. Soy afortunada por ello.

Ángeles Córdoba Tordesillas



29 ago. 2017

EL CORTIJO DE MI TÍO ABUELO

Desde el cortijo de mi tío abuelo, se ve toda la sierra. Tiene carretilla para los días de esfuerzo y estrellas en el cielo (por el día no, desde luego).

Allí, el calor en agosto es menos. Podríamos decir que la primavera viene, a gusto, a darse una vuelta, entre las viñas, sobre todo por las noches. Así que son de frescas, como las verduras del mercado de Bruselas. Se levanta una brisa tan encantadora que propicia una temperatura deliciosa. Somos la envidia de toda Andalucía y de sus aproximaciones.

En fin, lo paso bien, cuando voy de visita y me quedo, en el cortijo de mi tío abuelo.

Nota:
(No me hagáis preguntas, por favor. No quiero que nadie descubra que nunca estuve, más que con la imaginación, en ese dichoso cortijo del que tanto he oído hablar, sin haberlo conocido.)

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía hecha por JMMO.

EL MOMENTO PRESENTE

La grandeza del momento presente se produce cuando somos conscientes de él.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


THE PRESENT MOMENT

The greatness of the present moment occurs when we are aware of it.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©

Maravillosa instantánea captada por Carlos de Sancho.

28 ago. 2017

TRESCIENTAS MIL

¡HOY SE HAN CUMPLIDO 300.000 VISITAS A ESTA NUBE!

MUCHÍSIMAS GRACIAS A TODOS LOS VISITANTES DE ELLA QUE ENTRÁIS A DIARIO O CUANDO PODÉIS Y OS APETECE, DESDE DISTINTOS LUGARES DEL MUNDO.

MIS GAFITAS Y YO, ESPERAMOS QUE SIGÁIS HACIÉNDOLO.

OS ENVIAMOS UN FUERTE ABRAZO Y TODO NUESTRO CARIÑO.


Ángeles Córdoba Tordesillas


25 ago. 2017

EL COMIENZO

Y el sol, recién nacido, danza con alegría.
Aprendió enseguida los pasos del baile de la vida.
Cálido estilo, pose divina,
tras la montaña se oculta al terminar el día,
con timidez e inocencia, el neonato,
que anuncia nuevas y entrañables mañanas,
llenas de rocío de oro y luz del alba.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©

(Con mi agradecimiento a Susana R. y a Maribel)


Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me dio. 

¡Y ÉSTE ES SU GRAN CAMBIO!

Era tan menospreciado y ninguneado como un triángulo isósceles de joven. Y además cargaba con toda la poesía, que nadie quería, a sus espaldas de ángulo recto, por ser exageradamente buena persona.

No era materialista, abstracto un poco, qué carajo. Y por las noches, surrealista, lo mismo le daba al sur, que al real, que a la lista; ojo, que no hablo de sexo sino de música de saxo. Que sabía tocarlo de soslayo.

Nunca había aprendido a ponerse en forma ni en su sitio; el colmo para una figura de su talla XL,  ni a decir las verdades a gritos, como hacían los otros, con sus razones; sinceridad capciosa, ironizaba la osa.

En cuclillas se parecía a una planta tropical por las esquinas. Y tumbado, al Manco de Lepanto. Bueno, dejémoslo estar… de pie. Todo apunta a que es más feliz quien más horas pasa en horizontal pero bueno…

Y llegó el día de hacerse respetar, ¡tachán! Y poner en práctica lo que sabía. Su signo era leo, postizo, por ese renacer imprevisto que había tenido en 21 de agosto (día de eclipse lunar). Así que tendría arrestos suficientes para reafirmar su autoridad personal que era poca.

“Voy a afrontar lo que venga y a partir de ahora mi vida será solamente mía. No dejaré que nadie decida por mí, me diga lo que tengo que hacer, ni invada mi carril central. Esto es lo que me he prometido a mí mismo. Así que el que quiera avenirse conmigo, genial, y el que no… que siga su camino.”

-Una pizza cuatro estaciones, Federico, a la mesa tres.
-Ya la llevo. ¡Pero será de tres estaciones y a la mesa cuatro!

Ángeles Córdoba Tordesillas ©



UN ARMA CARGADA... DE SENTIDO... DEL HUMOR

Desarma a tu enemigo con el arma del humor.
Que cuando vaya a disparar la suya, se ría tanto de sí mismo
que no tenga fuerza para apretar el gatillo.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


24 ago. 2017

EN POCAS PALABRAS

Todo el diálogo que mantuvimos
fueron nuestros labios diciéndonos lo que sentíamos…

Y es que las palabras que no vivimos,
las dejamos morir en el olvido.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Patricia Kaas-If you go away. 

23 ago. 2017

UN SONIDO DESCONOCIDO

Cuántos sentimientos se agolpan en mi pecho.
Casi una vida entera, tú, yo, lo nuestro…

Mi pertinaz empeño en que formaras parte de esos sueños.
Esa nube de esperanza que no dejó de viajar al extranjero
de otros besos.

Donde ya nada podría alcanzarte. Ni una gota de melancolía devolverte.
Naciste entre mis pensamientos y después partiste para siempre.

Cuando ya era demasiado tarde, me refugié en tu recuerdo.
Solamente hay un eco que el silencio no se ha aprendido.
Es el sonido de mi corazón.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Sergey Grisguk-Echo of silence-You're with me 

JOSEFINA Y SUS MENESTERES LINGÜÍSTICOS

Josefina hila fino y no se da la mínima importancia por ello. De niña, había sido la primera de la clase en lengua española. Sí, ella sola:

-Hay que ver lo que sabe esta chiquilla, de gramática y de ortografía-Decían las monjas de su colegio.
-Y de redacción ni te cuento, redacta que es un primor. Y el dictado lo borda, como una labor de costura con hilos de colores. -Añadió la madre superiora. De aquí la expresión de "qué fino hilas, Josefina", como he comentado en el inicio de este minirrelato, dedicado.

Y una vez ya, habiéndole crecido las piernas, a lo largo, siguió siendo fiel a lo que había aprendido. Su lenguaje, tanto escrito como hablado-aunque nunca la he escuchado- en la actualidad, es absolutamente impecable.

¡Ay, cuántos tendríamos que aprender de ella, en este arte de la comunicación verbal y humana! Y además es educada. Y no es promoción, doy mi palabra, mas bien emoción.

Josefina, si tienes la curiosidad de leer lo que he escrito sobre ti, has de saber que por tu cumpleaños te voy a regalar un ramo de tildes, que sé que te gustan tanto o más que a mí, aunque no sé cuándo es.

Saludos afectuosos de una admiradora, desde siempre hasta ahora, ¡digo al revés! que se me traban los dedos con lo nervios. Tú me perdonarás, lo sé, porque, fundamentalmente, eres muy buena persona.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©

ME RESPIRA

Respira sin permiso por los poros de mi piel.
Se levanta con mi cuerpo y suaviza mis cicatrices.
Conquista mi corazón. Invade mi soledad.
Siento vértigo.
Está tan cerca… que está dentro.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Iyeoka- Simply falling. 

22 ago. 2017

EL REGALO DEL ARTE

Quien no aprecia las obras de un artista no lo aprecia a él.
Porque un artista da lo mejor de sí mismo con su arte.

No esconde ni guarda nada de la belleza que pueda tener su alma
para nadie, más que para aquél que sepa verla en sus obras.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


21 ago. 2017

UN BELLO DÍA

Su padre el cielo, su madre la tierra.
De un parto prematuro nació un bello día.
Aún de noche. Todavía sin luz.
Entre tinieblas, los rayos comenzaron a extenderse por doquier.
Y el recién nacido rompió en un llanto de felicidad.
Estaba vivo.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


18 ago. 2017

POR CATALUÑA

España es un solo cuerpo.
Y Cataluña una de sus extremidades.
Ayer la hirieron de muerte.
Y todos sangramos.

Te amamos.
Tu dolor es el nuestro.
Y el dolor nos une tanto
como el amor.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


TRISTE TARDE, TRISTE

Terrorismo.
Dramático acontecer.
Triste tarde, triste.
Cuánta sangre injusta.
Cuánta víctima inocente.
Cuánto dolor innecesario.
Cuánta incongruencia humana,
exterminando su propia raza.
Y la Paz tiritando de frío,
en pleno agosto.

Ay…  Barcelona.

Ángeles Córdoba Tordesillas


17 ago. 2017

EXPRESIONES IN SITU

“Aquí llega el arpa de la inocencia, cargada con sus notas magistrales. Dulzura impresa, incomparable, que se ofrece en esas aperturas bucales espontáneas y constantes. Como campanas de bronce y castañuelas de ébano, lucientes estrellas en perlas de ángel. Y, en libertad, se manifiestan en todo el esplendor de su belleza inagotable y literal”.

-¿Tanto ingenio necesitas para decirme que te gusta mi sonrisa, Silverio?
-Me gusta bastante, Toñi.
-¿Hasta con el broker dental?
-Hasta con eso.
-Gracias.
-No las merece.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


ABIERTO POR VACACIONES

Aquí, mis gafitas y yo,
al tanto de vuestras visitas
y para lo que necesitéis. 

¡Toc, toc!

Pasen y vean.
Vean y escuchen.
Escuchen y disfruten.
Disfruten y compartan.
O cierren, si hay corriente…
Gracias. 


Ángeles Córdoba Tordesillas 



15 ago. 2017

EL AYER NO ES REAL

No te entristezcas, amado amor, el ayer es pura ficción.
Mientras el mañana es fantasía.

Nosotros vivimos fuera del tiempo, porque somos aves de eternidad.
Y mientras ese latido siga fusionando nuestros corazones en uno solo,
tampoco la distancia existirá.

No sufras, amado amor. El ayer no es real pero nuestro amor sí lo es.
La felicidad es patrimonio de los locos que creen en la magia,
como nosotros.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Nara Noïan-Hier encore. 

14 ago. 2017

CON FORMA DE CORAZÓN

Un suspiro se ha escapado de tu boca
y ha llegado hasta mi casa
para chivarme que todavía me recuerdas.
¡Oh, la la, la vie est belle!

Le he servido un vaso de agua
y le he dejado sentarse en mi sillón. Venía exhausto.
Y le he puesto esta canción para que se relajase.
No sé si es muy refrescante pero es la que tenía a mano.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Kovacs- My love. 

SORPRESA

No planifiques todo ni adelantes acontecimientos.
¡Deja que la vida te sorprenda!

Ella sabe cómo hacerlo. 
Tiene más experiencia que tú. 

Ángeles Córdoba Tordesill


                                  
                                                      Celine Dion-Surprise, surprise.

12 ago. 2017

ADIÓS, ANCESTROS, ADIÓS

-Vamos, Juana, que hoy es un día extraordinario. Hemos desembarcado en el quinto pino y dejado atrás lo que nos dañaba.
-Sí, siento cómo mi alma suspira aliviada. Han terminado los tiempos de sufrimiento. Todo está resuelto felizmente.
-Pues ale, a plegar velas y desplegar alas. Pasamos a volar por el cielo que es lugar que nos corresponde. Allí es donde vamos a vivir, a partir de ahora.
-Eso es. El sentido de urgencia y el sentimiento de culpa se ha ahogado en la travesía, junto con la vergüenza,  incomprensión y otros desprecios. Me siento liberada de una gran carga… Ya ni me duele la espalda.
-Genial. Yo, como tu sombra que soy, doy fe de que el pasado ha quedado sepultado. Que es el presente nuestra casa.
-¡Mira, cómo se van lejos esos pájaros negros...!
-Y mira tú, el inigualable brillo del sol de la tarde, reflejado en el agua del mar.
-Escribiré un poema con todo esto o quizá un diálogo corto.
-Será lo que desees. No hay desacuerdo entre nosotras. La armonía nos colma de dicha.
-¡Y tanto! Soy feliz, completa y profundamente, feliz.
-Tenemos una vida entera para celebrarlo.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©

TAN GRANDE COMO LA MAR

Me colmas de alegría y de quietud.
Me llenas el alma de risas de vida.
Eres la fuerza que hipnotiza mi mirada.
La dicha derramada.

No cabes en el hueco de aquél recuerdo.
¿Recuerdas?
¡Con todo el amor que lo escribí!

Tan grande tú, como la mar o el cielo;
todo es pequeño para ti.
Y yo, un trocito de esperanza.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Michael Bolton-A love so beautiful in every way.

10 ago. 2017

CONFIESO

Confieso que he muerto mil veces al amor. Y mil veces he resucitado a la vida.

Que el dolor ha arrastrado mi esperanza por tantos sitios que apenas la reconozco.
Por las calles de la traición, de la soledad, de la insignificancia…

Vagó noches enteras, como alma en pena, empapada de melancolía.
Viajó, en un tranvía que no se llamaba deseo.

Todas las aves que soy, hoy, volarán a tu lado para siempre.
Vuelo blanco risueño, de sueños compartidos, a velocidad multicolor.

¿Y dónde mejor que contigo?
Resucitando las poesías que murieron, los hielos derretidos,
al son de las voces de la fantasía que volverán a gritar de alegría.

¿Dónde y con quién mejor que contigo…amado, amor?
-En esta oportunidad privilegio-
Si dejas que te acompañe… en ese vuelo.


Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Samvel Yervinyan-Confession.

9 ago. 2017

AMOR SERENO

Colgada de una nube de poesía.
Paciente soñadora.
Y el amor viaja a mil kilómetros por hora.
Resuelve fórmulas matemáticas, para encontrarse contigo.

No hay un lugar donde el deseo pueda convertirse en amor.
Y viceversa.
Más que en tu mirada enamorada.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Behzad Aghabeigi-Strings of desire.

QUIERO Y PUEDO

8 ago. 2017

ECLIPSE

Búsqueda de respuestas.
De preguntas perdidas
en los años andados.

Aparece en la superficie
de nuestras vidas
el caos que latía
en las profundidades.

Cuestiones pendientes,
enredos, confusiones, misterios…
Nudos que se formaron.

Y todo se resuelve, felizmente.
Como un rompecabezas
cuando se resuelve.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


7 ago. 2017

MI ZONA ERÓGENA

Cuando no hay sentimiento,
pobre refugio es el cuerpo
para dos.

Solo es posible el vuelo,
cuando el amor está presente
y abre sus alas.

Mi zona erógena,
mi corazón.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Louan-Je vais t'aimer. 

6 ago. 2017

RELATO DE CIERTA FICCIÓN

Mirella tenía alergia a la mentira. Cada vez que oía una, le picaba el cuerpo entero.

"-Pues hija, como para haberte casado tú con Pinocho…
-Pero si era un muñeco de madera de pino, cuñada".

Y Mirella, día que salía a la calle, día que volvía con la cara, el cuello y los brazos hinchados de tanto rascarse.

"Vaya un prurito insoportable que traigo… Yo no sé cómo hacer para evitar estos rascamientos incesantes. Empiezo por la cara y sigo con el resto del cuerpo".

Terminó por no salir de casa y decidió hacer la compra por Internet. Pero hasta Google le producía, en muchos momentos, un comezón irrefrenable y se veía obligada a cerrar sesión para aliviar el persistente malestar.

Hagamos un esfuerzo todos, aunque sea por Mirella, inocente ella, para que esa incontinencia de falacias humana que sufrimos, vaya encontrando freno a la medida, directamente proporcional, de cada embuste. Seamos conscientes de que existen antihistamínicos para casi todo, menos para la mentira odiosa.


Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Mirella indispueta por picor casi permanente y exacerbado. 

3 ago. 2017

PERDIDOS

Quítate la coraza de la indiferencia.
Si hemos de perdernos que sea juntos.
No permitas que me pierda yo sola…

Ángeles Córdoba Tordesillas ©



LP-Lost on you.

1 ago. 2017

ENAMORAMIENTO: ESPEJISMO DEL AMOR

Cuando te enamoras de alguien, no te enamoras de sus ojos ni de su cabello, ni del tono de su piel… En realidad lo que te enamora de esa persona es lo que te hace sentir.

Porque ese sentir no es más que un recuerdo de algo que está latente dentro de cada uno de nosotros, desde que nacemos hasta que morimos. Y es lo que permanece después de la muerte.

Todo aquél que te lleva a experimentar eso, aunque sea por un momento, conecta contigo de una forma especial. Pero, independientemente de que compartir tu amor con otra persona sea algo maravilloso y fascinante, siempre puedes experimentarlo por ti mismo sin necesidad de enamorarte de alguien.

Yo lo llamo Estado de Amor. Porque el amor, en realidad, no es un sentimiento, es un estado. Estás dentro o fuera de él, de ese estado que, a su vez, está dentro de ti.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


UN RAYO DE LUZ

Sin darse cuenta, se fue acostumbrando a ser vieja, fea y solitaria. Y un día de ésos que no aparecen en los calendarios, entró por la ventana del salón un rayo de luz que le habló en inglés y le dijo esto:

-Minerva, déjate de tonterías que no eres tan vieja y te morirás un día. Y haciendo honor a tu nombre, a ver si andas más lista y, de una vez por todas, estrenas ese vestido rojo tan sexy, que te regaló una buena amiga y, dicho sea de paso, te sienta de maravilla, antes de que se lo coman las polillas, a él, o a ti los gusanos.
-¿Y con qué lo combino?... No tengo gusto fino ni tino...
-Mira a ver si todavía te entran esos zapatos de una pieza, de color verde esperanza. Y te pones unos pendientes de plata a juego con pulsera discreta. Como es escote de barca, mejor no te pongas collar ni cadena en el cuello… Hazme caso.
-¿Y qué bolso llevo?
-Alguno pequeño y cómodo, oscilante, tirando a moderno. Después te registras en el Meetic o en el Darling y a ver qué sale. Alguien encontrarás con quien poder conversar y... ¿quién sabe qué más? Puede que el destino se haya estado guardando durante muchos años, el muy tacaño, un amor de película... de acción, y ahora esté dispuesto a mostrártelo... Pero no te quedes en casa un fin de semana más que trabajas mucho los días laborables y necesitas un respiro y algo de alegría para tu cuerpo, serrano todavía.
-Nunca hubiera imaginado que un rayo de luz, después de Marisol, y casi clon del hada madrina de Cenicienta, iba a darme tan buenos consejos y con ese tono tan cariñoso… Gracias,  conmovido me has.

Y hasta aquí llegó este cuento que comenzó regular y no sabemos cómo terminará. Porque hay que ser realista y para los feos, como Minerva, la cosa está fatal, porque, ay, este mundo está obsesionado con la belleza de la apariencia o la apariencia de la belleza; para el caso...

Pero como soy la autora, intentaré ser generosa, ya que también soy fea, y le escribiré un final a medida de sus expectativas, para variar.

Total, no cuesta nada realizar una buena acción, para complacer a un personaje de ficción.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©

¡Que tengáis un espléndido mes de agosto!
Esta canción está especialmente dedicada a vosotros; que o asomáis todos los días, a leer lo que publico.
Sois mi rayo de luz cada mañana. ¡GRACIAS!


Marisol-Tengo el corazón contento. 

28 jul. 2017

LAS QUEJAS

¿Sabéis por qué nos quejamos?...
Porque nos escuchan.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


SE PUEDE ESCRIBIR MÁS CLARO PERO NO MÁS ALTO

No hubo entendimiento.
Nos distanciamos.

Nos distanciamos.

Nos
dis
tan
cia
mos.

Pero el corazón, impertinente,
manda
con sus severos latidos.
Y el aire canta,
insistente,
esa dulce canción,
obedeciendo
a un sentimiento,
quizá
compartido.

Y…
¡tachán!
Todo se resolvió felizmente
con un poema incongruente
e inesperado.
Como éste.

O eso deseo.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Joan Baptista Humet-Y tú disimulando. 

27 jul. 2017

DE CIERTO SENTIMIENTO

¿Qué te une a alguien, cuando sólo existe en medio
un sentimiento de amor?
¿Nada o todo?

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Richard Clayderman-Feelings. 

26 jul. 2017

UNA NUEVA LUNA

Alguien me robó la luna.
Se llevó la claridad
de sus pétalos
en diversos versos.
Para construir
un poema
lunático
con aroma de flor.

No supe jugar sin su luz.
Ni conjugar sus verbos a latidos.
Pedí al cielo que pariera
una nueva.
Y accedió.
Veintiocho días después…
nació.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Santana-Flor de luna. 

25 jul. 2017

SIN SER MORTADELO

El amor, como el dolor, es real.
No es una ilusión generada por la mente, degenerada.
No es personaje de ficción, como Mortadelo.
Y sin embargo puede vestirse de tantos modos originales como él.
Tal vez no llegues nunca a reconocerlo.
Y a pesar de que incluso pase desapercibido para la mayoría,
a veces hasta se disfraza de ángel… con gafitas.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


CÁLLAME

Cállame las palabras aciagas, tristes, lánguidas.  
Que hasta mi silencio inexpresable es vorágine del miedo mismo.

Aquí traigo esta pesada carga en la espalda, deja que caiga en el suelo
y me descalce del barro del camino andado.

Para que pueda, lentamente, confiar en que tus brazos son el mejor refugio
para mi alma.

Descansando en los albores de un amor real, como no viví nunca antes.
Y desear que el siguiente amanecer haga que sea de día para siempre.

Para siempre, hasta que la muerte traiga su ocaso en la tarde.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Shigeru Umebayashi- In the mood for love- Song yumeji's theme. 

24 jul. 2017

BÁLSAMO DIVINO

La música cura
las heridas del alma.
Provoca sonrisas.
Arranca lágrimas.
Dibuja la bondad
en el corazón humano.
Y amansa a la fiera
del rencor que guarda
en sus entrañas.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Nina Simone-You d'ont know what love is. 

22 jul. 2017

EL DOLOR HUMANO

Esta noche, volviendo a casa, por la calle, me he cruzado con una mujer de unos sesenta años, que mientras caminaba, lloraba desconsoladamente e iba gritando con todas sus fuerzas:

-¡No puedo más, no puedo más, no puedo máaaaaaas!

Ha sido estremecedor. He sentido una compasión infinita por esa desconocida. Quería acercarme y abrazarla con toda mi alma pero estaba en su burbuja de dolor y no he podido hacerlo. No existía nadie ni nada más a su alrededor. Estaba sola con ese dolor que necesitaba sacar.Y al intentar ir hacia ella, me he quedado parada... no he sido capaz.

Caminaba con gran dificultad, por momentos se tambaleaba, se apoyaba en la pared, como si le pesara enormemente la vida. Entonces la he oído decir:

-...Ponerme de pie, delante de todo el mundo... Hacerme eso a mí, Dios mío... ¡No puedo más, no puedo más!¡NO PUEDO MÁS!

He inferido que regresaba agotada del trabajo, en donde a tenor de este comentario, se ha debido sentir humillada, incomprendida, tal vez víctima de una situación injusta y, sobre todo, muy sola. Pudiera ser que estuviera pasando por uno de esos momentos en la vida en que, desgraciadamente, confluyen diversas circunstancias que te sobrepasan.

Una tristeza inmensa me ha sobrecogido. Y lo más duro es que me he visto reflejada en ella, afortunadamente, en un tiempo ya pasado.

Yo sé lo que es no poder más. Alguna vez, en situación límite, también lo he repetido en voz alta, pero en la soledad de mi casa. Ella lo gritaba a pleno pulmón. Supongo, y esto en parte me tranquiliza, que eso le ha servido para aliviar algo su desesperación.

Hoy me siento agradecida por lo todo lo bueno que tengo en mi vida, como vosotros, por ejemplo. Gracias por estar ahí.

Buenas noches a todos.

Que tengáis un espléndido fin de semana.


Ángeles Córdoba Tordesillas


21 jul. 2017

HUBO PODIDO SER UNA VEZ

La conoció y pasó de largo, deslumbrado por la belleza de otras.

Tres siglos después se dio cuenta de su error y quiso volver atrás en el tiempo.

Pero éste, que es muy suyo, dijo que no, que ni hablar de eso, que o la quería como era actualmente o que se fuera por donde había venido, es decir por el pretérito pluscuamperfecto y no por el presente del subjuntivo.

-... Ahora ya ella está como está, hecha un olvido. -Continuó advirtiéndole el tiempo- La mitad de su cabeza en la infancia, la otra perdida, en una nube, y a distancia... Que lo sepas.

-Bueno, tendré que pensármelo un poco… -Respondió, ciertamente aturdido, el susodicho, al tiempo; directo y sin rodeos.

Y el tiempo le dijo:

-Tú mismo. El arroz se os ha pasado ya a los dos, o sea que tranquilo.

-Vale.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©

20 jul. 2017

SIEMPRE TE BUSQUÉ

Cuando era aurora boreal, remolino de viento, hoja de castaño de indias,
ojos de pantera escondida, alma errante intervidas, alondra en el amanecer…
No tenía preguntas que hacer. Todo era muy simple. Yo era la propia respuesta.

¿Pero tú donde estabas, mientras?

Porque fui aurora boreal, remolino de viento, hoja de castaño de indias,
ojos de pantera escondida, alma errante intervidas, alondra en el amanecer…
y no te encontré.

Tuve que volver a nacer… y mujer.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


19 jul. 2017

ESTO SÍ QUE ES AMOR

Porque te quiero, te sonrío cuando tienes un mal día.
Te respeto aunque no siempre esté de acuerdo con lo que haces.
Me esfuerzo, créeme, por entender lo que tratas de expresar.
E intento comprenderte, sin hacerte demasiadas preguntas.
¿Cariño, con quién hablas?
Con el gato… Tú a lo tuyo.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


ENCIÉNDEME

Enciende la luz de mis labios con tus besos.

Esta tarde he dejado los miedos olvidados
en algún rincón del mundo,
que ya no recuerdo.

Qué serena está ahora la noche…
como si nunca hubiera existido el ruido del día.
Enciende de alegría mis ojos, le digo a tu sonrisa.

Ven, acurrúcate junto a mí, a ver pasar las horas.
Les gusta hacerlo en silencio, cuando estamos juntos.
Y enciende la luz de mi alma con tus brazos.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Bizet-Je crois entendre encore. 

17 jul. 2017

TENGO UNA PREGUNTA PARA USTED

Lástima que no soy una botella de blues.
Yo sé que se beberá su copa esta noche,
en su ritual habitual.
Tal vez en compañía de algún amigo
o solo.
Y no pensará en lo que siento por él.
Y busco botella
que quiera contenerme.
Aunque sé que nunca se atrevería a beberme
de un solo trago.
¿Pero quién podría ofrecerle, más que yo,
un sorbo de mujer, en una copa de amor?

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Christian Willisohn-Blues in my bottle. 

16 jul. 2017

AQUELLA NOCHE

En aquella noche,
de manto de silencio,
en que se asomaron las estrellas
a vernos besarnos...

Azul índigo en el cielo.
Mientras nuestros cuerpos dormían,
murmullos de relojes cansados.
Destellos de aguamarinas
en tus pupilas.

El aleteo del vuelo de unas aves
rozando, de repente, nuestras manos.  

Algo sucedió difícil de describir.
Uno, dos, alguienes sonámbulos, paseando,
invisibles para todos, 
sólo nosotros nos vislumbramos.

Nos convertimos en una misma silueta
bajo la luz de las farolas.

Todo era hermoso y nada vacuo,
en aquella noche,
en que la luna olvidó salir
a desearnos un dulce sueño.


Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Before the rain...

14 jul. 2017

MIENTRAS HAYA VIDA...

He viajado poco.
Casi nada.
No he visto muchas rocas míticas frente al mar
ni bellos atardeceres en países exóticos.
No he recorrido desiertos
ni he contemplado montañas ni valles.
No he caminado por islas paradisíacas.
Tal vez por falta de oportunidades.

Pero hay algo dentro de mí
que viaja a la velocidad de la luz,
Sin pasaje ni pasaporte.
Atraviesa todas las fronteras.
Abraza a cada persona.
Acaricia a cada animal.
Pisa cada camino.
Huele el aroma de cada flor.
Sonríe a cada niño.

Algo que está profundamente fascinado
por este maravilloso mundo
y por las almas bellas que habitan en él.

Quizá no lo comprendas.
Pero existe y lo disfruto plenamente.
Algunos creerán que es imaginación.
Otros, magia.
Yo sé que es amor.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


13 jul. 2017

MISIVA

Si algún día regresas
trae contigo los sueños que no vivimos.

Por aquí todo continúa como siempre.
El sol sigue asomando su nariz cada mañana.

La gente pasa con prisa.
Pocos se quedan a compartir algo.

La casa pregunta por ti todos los días.
También los hijos que nunca tuvimos.

Y mi soledad y yo, seguimos esperándote.

Ayer vi dos árboles abrazados.
Me recordaron a nosotros.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


12 jul. 2017

ESTE BARCO

Quisiera saber
si este barco llegaría a buen puerto si lo dejamos zarpar.
Si existe la mínima posibilidad de navegar, al menos por un tiempo,
juntos.
¿Cuán segura podría estar de que irá rumbo al amor y no a la deriva?
No quiero correr riesgos que terminen dejándome perdida
en alguna isla desierta con cocoteros.
Ya viví en muchas y no es fácil…sin agua potable.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


11 jul. 2017

AMANECER INTERIOR

Amanece
y me cala el firmamento
hasta los huesos del alma
y de ese sentimiento
puro,
arraigado en la conciencia
despierta.

Desnuda de significados,
de lo superfluo despojada,
paseo por la playa del presente.

Nada poseo, nada me posee,
y van y vienen las olas de mi aliento.

Una vez más me encuentro,
felizmente,
caminando descalza,
por dentro…

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


9 jul. 2017

LOCURA CRÓNICA

Loca por ser importante para ti.
Por compartir contigo el calor del mediodía.
Mirar juntos las gaviotas volar sobre el mar.
Tumbarnos en la arena de costado y frente a frente.
Enamorándonos a cada hora.
Tanto al amanecer, como al llegar la noche y de madrugada.
Loca por dedicarte cada uno de mis poemas y verte sonreír.
Loca, porque algún día me llames: Mi amor.
Loca por serlo.
Y es locura sin cura, me temo.
¿Qué dices… que si te acompaño a ver una película de cine negro?
¿Dónde estás? Ve sacando dos entradas, enseguida llego.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


UN BESO

Un beso
de agua.
De sol
de atardecer.

Un beso
de azul
de viento
con sabor
a miel.
Como
preludio
de un amor
sincero.

Que todo
comience
con un beso
pequeño,
de agua
o de fuego.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


7 jul. 2017

LOA A LA GANANCIA NETA

Una vida sin espinas.
Limpia de toda “impureza” y de todo “mal” sentimental.
Ansia de la mente escrupulosa que, levemente y selectiva,
aparta de ella todo lo que le estorba.
Fuera de lo material, egos, deseos, poder y apegos,
le importa poco.
La bondad,
elegante vestimenta del alma grande,
se eleva por encima de tanta mente:
Colectiva e individual.
Los lamentos forman parte del juego.
El dolor, poderoso maestro.
Ganas si no pierdes la serenidad.
En lo más profundo de ti, espera paciente,
mientras juegas a ganar y vuelves a perderte.
Pero ella siempre está.
Simple.
Dispuesta a encontrarte cuando la aceptes.
Aunque a la mente no le parezca precioso,
una vida con espinas, tal vez es preciso
Una rosa lo sabe.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


ALLENDE LOS TIEMPOS

Cada uno de los instantes que vivimos juntos, un elixir de amor.
Aquello que sentimos… se guareció para siempre
en alguna gruta de algún bosque perdido.
Sólo tú y yo podríamos volver y encontrarlo.

Ángeles Córdoba Todesillas ©


6 jul. 2017

LLUEVE

Llueve.
Dentro.
Caen las gotas de una lluvia sutil.
Rodeada de silencio.

Llueve.
Todo queda empañado.
El futuro se ha convertido en pasado.

Y, mientras, tus palabras se mojan
y se rompen.

Árido desierto,
dentro de un charco,
reflejo del cielo gris.

Se desprenden de mis ojos,
como hojas de un otoño
que llegó demasiado pronto,
lentas lágrimas.

Llueve.
La lluvia cae sin compasión.
Y lo empapa todo
de desnudez.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


5 jul. 2017

DÍA SURREALISTA

Martes, seis de la tarde.

Vuelvo a casa, de urgencias médicas, con el brazo como un Roscón de Reyes pero sin sorpresa dentro.

Es debido a un caída libre, de cuerpo entero, a lo loco me lo bailo, que tengo a las doce del mediodía, de este mismo día, en un hueco de árbol, sin árbol, frente al ayuntamiento de mi barrio.

Entre mi vista de lince dormido y mi despiste, al no ver árbol, tomo la acera con toda la confianza de pensar que era jauja. Un señor, que me ve caer, muy amable, me ayuda a incorporarme:

-Vamos a la sombra, maja, que te has metido un meneo del trece y martes, siendo cuatro.
-El hombro es lo que más me duele-Le digo. Pero claro… no es médico el buen hombre, aunque lo parece.

Me aconseja ir “de feria” al ambulatorio más próximo, a que me curen las heridas de las rodillas que también se han golpeado; lo sé porque son mías, pero sobre todo, el brazo, cuyo hombro, por falta de hombre que lo haya agarrado a tiempo parcial, se resiente con creces y por momentos.

Vuelo, como aquél que dice, al ambulatorio, por consejo de ese espontáneo. Después de bastante tiempo esperando, la doctora me dice que acuda lo antes posible al hospital por si hay que darme otro meneo, bien dado, para recolocar esa articulación en su lugar.

-Cuanto antes mejor, no se me demore demasiado en acercarse al sitio recomendado que allí la esperan con los brazos abiertos, para hacerle lo que haga falta, aunque sea un poco de daño, del modo que sólo lo saben hacer ellos que son expertos.
-Bueno, -le comunico, sin alegría ninguna empero. -Pero antes me pasaré por casa un momento.
-¿Para qué...? Le digo que vaya veloz.
-Para recoger un fular o algo, por si los aires acondicionados… No estoy ahora para coger frío también, usted me entienda.
-Pues recoja lo que sea pertinente pero no se me entretenga que el hospital seguro que tiene sitio para uno más y a estas horas además no suele estar demasiado concurrido y verá qué pronto la atenderán.

Bien. Allí dirijo mis pasos -que vuelven a las andadas- para encontrarme con un panorama de espanto: Gritos y gemidos, caras pálidas, muletas, sillas de rueda… Jesús qué fiesta.

Y vuelvo al lugar del inicio de este breve relato. Decía que regresando a mi casa, con el brazo en cabestrillo; lo anterior me lo salto por ser asunto privado y reservado solamente a los más allegados, me encuentro ya en mi calle, con unos vecinos que además son amigos y majos, a los que hace tiempo que no veo. En este caso no es problema de mi vista sino del tiempo.

Estamos contándonos las mil penas de nuestros historiales clínicos, tan amenos, porque yo vengo de urgencias, les digo, así, presumiendo, y ella que de cirugía ambulante, me dice, tan campante. ¡Ele, hoy, cuatro de julio, cómo celebramos los de aquí, El Día de la Independencia de los Estados Unidos!

Él ya se ha repuesto, casi, de un atropello sufrido en un paso de cebra hace algunos años, y tiene poco ya, felizmente, que contar al respecto.

Nosotras nos reímos con nuestras anécdotas de currículums de cuerpos de jota; casi ni se nos nota, porque estamos las dos bien contentas y la mar de hermosas. Pero la procesión va por dentro, dicen, y es procesión silenciosa…

-Mira,- me dice en un determinado momento- tras de ti, a la entrada del portal de al lado, hay un chico desnudo que está dando paseos… No sé qué querrá.
-¿Qué dices… deliras de día?
-Que sí, que es verdad. ¡Date la vuelta y verás!

Y es cierto. Allí hay un joven, muy guapo y de unos 25 años, como Adán, pero en vez de hoja de parra, se había colocado, delante de sus partes íntimas, un papel en blanco.

-Pero antes sin papel, ha venido a mirar. Ha debido de encontrarlo después.
-¿Y no me avisas?- Le reprocho. -¡Ten para eso amigas…!- Se ríen, ella y compañía.

-¿Tienes algún problema, amigo? -Le pregunto amablemente, al desnudo y descalzo, que parece querer decir algo que no llegamos a captar.
-Sí, que necesito que alguien me abra el portal.
-Llave no tenemos, porque no vivimos ahí ni conocemos a nadie que viva-Le informo.

Nosotros seguimos comentando, desconcertados; en voz baja, claro, para que no se ofenda el menda, sobre la situación surrealista que se presenta ante nuestros ojos. Yo, todavía, con la pulserita del hospital en la muñeca derecha y, como antes he dicho, el brazo en cabestrillo, ella con el apósito sobre el pinchazo de la anestesia o del suero, son los únicos adornos, además de nuestra vestimenta, que llevamos puestos; pues los tres íbamos cubiertos con sencillas prendas veraniegas; esa rara costumbre que tenemos algunos de salir con ropa a la calle. Ya ves... con lo fresquito que se va, con nada por detrás y un simple papel por delante.

La verdad es que, hablando en serio ahora, cuando una está vestida, se siente con la necesidad de ayudar al prójimo que no lo está, sin necesidad de recordar aquella Obra de Misericordia Corporal, que dice "viste al desnudo”.

-¿En qué te podemos ayudar? -Le vuelvo a preguntar, después de que nos da una explicación absurda sobre que ha pasado a casa de su madre y después se ha cerrado la puerta del portal.

-¿Pero es que iba a casa de su madre sin atuendo?- Nos susurra mi vecina incrédula, a su marido y a mí.
-No cuela.-Dice su marido.
-Yo tampoco lo comprendo.

Seguimos sin entender lo que nos trata de explicar.

-Ten cuidado, por lo que pueda pasar, a ver si va a ser un tipo raro- me aconsejan mis vecinos- o déjale ese fular tan mono que has llevado al hospital.
-No, el fular no se lo dejo que es especial urgencias del cuatro de julio y me puede servir para el próximo año o para los demás.
-Pues tú verás… pero nosotros pensamos que todo esto es muy extraño… no sabemos qué querrá.

Mientras deliberamos qué hacer con el chico y su desnudez, él sigue rondándonos, como una avispa pero con piel, a dos o tres metros de distancia, enseñándonos sus glúteos bien apretados; porque el chico está tremendo. Esto, por educación me lo estoy callando, pero las cosas son como son y así hay que contarlas; hasta con mi vista corta lo puedo atisbar.

Sale un vecino, del portal codiciado por el susodicho, y pese a que le ruega que le deje pasar, no le permite la entrada. Nos dirigimos a él, animándole, “hombre déjelo entrar que el chico va a coger frío, siendo verano juliano”. Pero ni caso que nos hizo; el señor se larga sin decir ni pío.

Y vuelvo a querer enterarme de cuál es su situación y a prestarme a darle auxilio. Suponiendo que lo que precisa es entrar y cuanto antes en su casa, si es que vive allí que, según decía, sí.
-Que... ¿en qué te puedo ayudar? ¿Quieres que llame al 112? -Pienso que se ha dejado la llave dentro y tendrán que abrirle los bomberos o algún cerrajero…Porque no me cabe en la cabeza cómo va a volver a pasar a su casa, si llave no tiene, que a la vista está, no necesitamos preguntarle siquiera, sólo una hoja de papel, repito, que sujeta con sus manitas morenas.

Mis amigos insisten:
-A ver si te vas a meter en un lío. Es muy confuso lo que explica. Tú misma.
-¿Pero no nos vamos a ir y le vamos a dejar así?-  Les comento- Pobre chico… necesita cobijo. Y nosotros, viniendo de lo que venimos, del hospital y sensibles… ¿qué menos que ayudar a un desconocido a que tenga la oportunidad de volver a vestirse?
-¡Que tú misma, hija!-Repite mi vecina.

-Que soy vecino del tercero, y que sólo quiero entrar al portal.-Responde el chico.
-Pues llama a algún timbre del portero automático para que te abran.
-Ya lo he hecho pero no me abre nadie.
-A ver, vuelve a llamar.

Alguien responde al otro lado del telefonillo.
-¿Síiii?
-Hola, buenas tardes, ¿qué tal está usted?- Saluda muy educadamente el joven en paños ninguno. -Educación no le falta, desde luego, así tal y como está, en cueros.
-Bien. -Responde el vecino en off.
-¿Me puede abrir la puerta?
-No.
-¡Pero al grano! -le digo.
-¿Cómo dice?... -Me interroga el vecino.
-Nada, nada, mire, por favor, abra la puerta
-No nos lo permiten. Por eso de que tenemos órdenes de la comunidad de propietarios de evitar el paso a desconocidos que puedan hacer estragos en nuestras comunidades.
-Ya lo sé, soy del portal de al lado y estoy al tanto. Pero oiga, -insisto- en este caso es menester que le abra la puerta a este chico, que dice ser vecino del tercero o del quinto, pues está en una situación… ehhh, difícil de explicar.

Y va y le abre.

-Muchas gracias, muchas gracias –Me repite el muchacho- Muchas gracias, de verdad, -Reitera insistente. Y, con ese revuelo que ha montado, desaparece de mi poca vista para siempre. O tal vez algún día me lo vuelva a encontrar pero no sé si sabré reconocerlo si va vestido, porque entre mi vista de lince tuerto y mi despiste… Pero siempre recordaré que en un cuatro de julio, tras venir del hospital con materia reservada y pronóstico favorable, prescripción de analgésicos portátiles; que no consumo al gusto, y nueva visita al traumatólogo de zona, programada, me alegró mi poca vista, un ser humano de género mas-culino, desvestido como Dios manda, que con ahínco me rogó que le ayudara a hacer mutis por el foro del portal vecino. Y ahora mucho más, por haberlo escrito.

Y repito, así celebramos aquí los cuatro de julio de allí.
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Pero, vamos, a situación pasada, yo tengo mi propio argumento de los hechos y creo que algo más coherente. Y es la siguiente:

Seguramente no vivía allí y estaba acompañando a alguna mujer que sí. Algo hizo él que a ella no le gustó y le arrojó la ropa, calzado y otros objetos personales, fuera de la casa, por la ventana o quizá por la terraza, para que se largara a todo trapo pero sin trapos. Él bajó corriendo y se asomó un momento desde el portal para recogerla y en eso que se le cerró la puerta. Y allí estábamos nosotros, intercambiando nuestras historias curiosas, de enfermedades y médicos.

Cuando comprobó que no había nada en esa parte de la calle, pues seguramente arrojó  las cosas por la terraza, que da al otro lado y él desconocía por no ser inquilino, como digo, de estas casas. No llamó al timbre de ella porque sabía que no iba a abrírle, o tal vez llamó pero ella hizo caso omiso. Por eso quería volver a entrar en el portal para hacerlo, directamente, en la puerta principal de la esposa, novia, amante, o lo que fuera, hasta que le dejara entrar de nuevo, pensando en que no era cierto lo que le dijo de haberle tirado la ropa a la calle, desde el piso. Imagino que le tocaría más tarde, si no consiguiera ablandarle el corazón a ella, bajar de nuevo a la calle y rodear el edificio, así mismo, con ninguna prenda de vestir, o algo prestado de algún vecino, para ir al patio trasero a por lo que era suyo y allí le esperaba.. o eso creo.

Y esta es la explicación más congruente que le encuentro a esta situación, que ni me va ni me viene, pero mi imaginación ha rellenado los vacíos de información que tiene la historia que nos contó. Como no he podido dormir, por algo de dolor y por no saber postura que poner, he aprovechado a dedicar un rato al grato arte de la narración.

Y he pensado también que pudiera ser que fuera gay y que, la otra parte de la historia, en vez de ella, fuera él. Pero esto, básicamente, no cambia mi tesis.

A todo esto… con un solo brazo disponible, no sé ni cómo escribo esto. Llevo desde las cuatro de la mañana dándole al teclado y con migraña incipiente. Y son las cinco ya, del cinco del siete del dos mil diecisiete, así que lo publicaré a las siete.

Feliz jornada a todos.

Ángeles Córdoba Tordesillas